Tercer Grado: ¡Te invito a mi fiesta ayer en la noche!
Encuentro demasiado fascinante la física, al menos la teoría, porque la parte numérica siempre me ha evadido, digamos que hasta multiplicar números con más de dos cifras ya es un desafío para mi, por eso hace un par de años ideé un experimento bastante simple para probar la teoría de los viajes en el tiempo sin tener que saber de física. Este consistía en hacer una fiesta y publicar la invitación sólo una vez terminada y por supuesto si algún invitado llegaba, estaría demostrado que son posibles.



























