Suicidio científico
Así ha calificado Amaya Moro Martín, en una columna de Nature, los recientes cambios en la política científica de España. Dice, en la columna, que no sólo ha desaparecido cualquier referencia a la ciencia de los nombres de los Ministerios, sino que además la financiación a la investigación se ha reducido drásticamente, y se han congelado las convocatorias a plazas de investigadores. Ahora mismo España está sangrando investigadores formados, que o bien salen del país por falta de perspectivas, o bien estaban fuera y se encuentran con pocas o ninguna oportunidad de regresar a un trabajo medianamente digno o seguro.




























