Religión y espiritualidadSpanish Inquisition

Tercer Grado: Funerales sin consentimiento

Con esta entrada inauguramos una nueva sección: Tercer Grado. Para los que sigáis skepchick, es nuestra versión de Afternoon Inquisition. Aquí los protagonistas sois vosotros, queremos que comentéis, que debatáis o simplemente que os contéis y nos contéis anécdotas serias o jocosas sobre el tema planteado. ¡Esperad cualquier cosa!

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Hace poco tiempo asistí a la misa en recuerdo de un familiar que murió hace un año y mientras permanecía de pie, en el fondo de la iglesia, no podía dejar de pensar en lo absurda que me parecía la situación.

Cuando una persona atea o agnóstica muere, la familia, especialmente los padres, parecen obviar los deseos de la persona y “honrarla” diciendo alguna misa en su recuerdo. No pienso que se haga con mala intención ni para imponerse, sino porque no conciben la muerte de otra forma y, sobre todo, ignoran que otros la conciban de otra forma (o si quiera que pueda molestarles). El dilema aparece cuando ni la persona fallecida ni su pareja están de acuerdo con este acto de conmemoración y preferirían que fuera recordada de otro modo; un modo que no implicara oír a un sacerdote decir que está en la gloria de dios, que su obra estaba guiada por dios, que fue dios el que puso en su camino tal o cual suceso afortunado, blablabla. Sin embargo, como ocurre en tantos otros ámbitos, los no creyentes no son consultados.

Desde luego, rechazaría que mis padres, por mucho que crean, no respetasen una de las condiciones que me define y que un completo desconocido se esfuerce en señalar cómo mi camino en la vida fue parte de los designios de dios, junto al que ahora me encuentro.

¿Qué opináis de esto? ¿Creéis que debemos ser más firmes en nuestro rechazo a participar en rituales de este tipo? ¿Pensáis que se considera peor descartar los deseos de un ateo que los de un creyente?

Imagen: yonmora

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Angela

Angela

Angela es una licenciada en Física nacida en España que trabaja en el campo del Space Weather, más concretamente estudiando el efecto de la radiación espacial en satélites y misiones diversas. Cree que el mundo sería un lugar mejor si las Leyes de Newton fueran consideradas cultura general básica. Participa en la organización de la edición de Madrid de Escépticos en el Pub. En su tiempo libre le encanta leer fantasía, comics, H. P. Lovecraft, ver Doctor Who, rolear, cualquier cosa relacionada con Firefly, jugar a la consola, trastear con GNU/Linux, programar, hacer ganchillo y perder el tiempo en Internet.

19 Comments

  1. July 12, 2011 at 3:30 am —

    La verdad nunca había pensado en eso… Yo prefiero que mi familia gaste lo menos posible. Como ya estaré muerto, no me importa mucho que pase. Me gustaría donar mi cuerpo para estudios científicos.

    Hace unas semanas vi la película “Cinco Días Sin Nora”. Un señor ateo tiene que arreglar el entierro de su ex-esposa judía. Es comedia, pero trata con el tema de entierros y funerales.

  2. July 12, 2011 at 6:41 am —

    Hay que ir dando pasos en esa dirección. Cada vez somos más visibles y cada vez se nos tiene más en cuenta, pero se avanza despacio.

    Para el funeral de mi padre (y no fue hace mucho tiempo) no era posible disponer de un ataúd sin crucifijos -y tenían un amplísimo catálogo. Tuvimos que acabar escogiendo aquel que no quedase demasiado mal al arrancar el equilibrista (que no se viesen mucho los agujeros de los tornillos, la marca en la pintura, etc.).

  3. July 12, 2011 at 7:18 am —

    Me parece que debería haber legislación al respecto (creo que para algunos casos sí la hay). Quiero decir que se debería proteger más el derecho a las creencias de cada persona, aún después de muerta, que si una persona es atea (o de otra religión diferente a la católica más o menos minoritaria), esté en su pleno derecho de que no se haga el típico entierro católico, o que no se haga ceremonia alguna tras su defunción (esto se podría establecer a la vez que se haga el testamento, por ejemplo).
    Relacionado con el tema, tuve una discusión hará un año con mi madre sobre la educación de mis posibles futuros hijos. Le comenté que no les iba a adoctrinar en ninguna religión y me dijo que, al menos, los bautizara, “por respeto a su abuela” (es decir, ella misma); le contesté que no, que eso lo decidirían ellos una vez alcanzasen la mayoría de edad. Entonces, riendo, me respondió: “Pues los bautizaré yo misma cuando tu no estés”. Mi respuesta, y sin reírme: “Si lo haces, te denuncio”.
    Fin de la discusión xD

    • Alberto
      July 12, 2011 at 8:31 am —

      Esa misma escena me suena haberla vivido pero en vez de con mi madre con mi suegra y el apoyo pasivo (y ‘traidor’ por lo que habíamos convenido con anterioridad) de mi mujer. La frase de mi mujer era ‘no quiero quitarle la oportunidad de vivir lo que yo he vivido’. Las mías: ‘¿exactamente qué de lo que me consta que has vivido? ¿el sentimiento de pecado? ¿las confesiones ante sacerdotes libidinosos? ¿la sumisión?’ y esa que también utilizas tú, ‘prefiero que decida la niña por si misma cuando tenga edad e información suficientes’. Ninguna de mis hijas fue bautizada a no ser que mi suegra las haya bautizado ‘de emergencia’ con agua del grifo, que la veo capaz. Lo importante en este caso es la certeza de no haber sido ‘integradas en el rebaño’.

      • July 12, 2011 at 9:37 am —

        Me crié como católica practicante y en el proceso de desintoxicación, aunque ya era atea, algunas ideas como las de tu mujer aún rondaban por mi mente: “No quiero que pasen por lo mismo que he pasado yo”, me decía en relación al proceso de perder la fe. Poco a poco me dí cuenta de que debía mirarlo desde el lado que tú apuntas: la culpabilidad, la angustia, los sinsentidos, etc. Si quieren “integrarse en el rebaño” siempre tienen tiempo, que salir luego es más difícil 🙂

  4. July 12, 2011 at 7:54 am —

    Afortunadamente tanto mi familia como mi mujer comparten ateísmo con un servidor y sé que no van a tirar el dinero en chorradas. La consigna es: lo que se pueda aprovechar que se aproveche y lo demás como si hacéis comida para gatos.

    Lo malo es lo que comentáis de lo difícil de librarse de los crucifijos en ciertos contextos. Hace poco falleció una tía mía, hermana mayor de mi madre. Estando con mi madre en el tanatorio, cogimos una esquela y nos dio la risa —histérica, pero risa— a los dos a la vez. En la parte superior aparecía la cruz de rigor. Y el primer párrafo decía “habiendo recibido los santos sacramentos”. Mi madre no pudo menos que decir “anda, que si llega a ver esto le da algo”.

    Y digo yo: ¿tan difícil es preguntar? Me jode que, por defecto, todos seamos creyentes. De una sola religión, además.

  5. sonlakor
    July 12, 2011 at 8:00 am —

    Tengo opiniones enfrentadas en relación al tema.

    Por un lado, una vez muerto, no puede importarme menos lo que hagan con mi cuerpo. De ahí que pudiera entender que mis familiares y amigos procedan de la forma que mejor les ayude a superarlo.

    Por otra parte, si fuera yo el que tuviera que organizar el acto para una persona, intentaría respetar sus creencias, tanto si son religiosas como si no. En ese punto tendríamos el problema con familiares religiosos pero no creo que fuera a ser ningún cisma.

    P.D: el tema del precio da para un artículos aparte, ya que en este tema ha pasado como con otras celebraciones religiosas, ha dejado de ser un ritual para convertirse en un negocio.

  6. Alberto
    July 12, 2011 at 8:19 am —

    La perspectiva de la muerte parece la ventana que permite a los (charlatanes) trascendentes asaltar y secuestrar nuestras vidas. Históricamente se comprueba que hasta para las mentes brillantes resulta más sencillo alienarse que aceptar un final definitivo (ej: la ‘apuesta de Pascal’).
    Pero los tiempos cambian. Bodas y bautizos, misa diaria o semanal son ritos supersticiosos que languidecen. Los funerales son el último reducto, la casilla donde todavía muchos se avienen a pagar el peaje. Eliminar esperpentos como los funerales de estado o garantizar legalmente el cumplimiento de la voluntad expresa de una persona que ha dejado de existir pero nunca quiso servir de spot publicitario de una religión deberían ser revindicaciones irrenunciables de cualquier sociedad laica donde siga implantada esta parasitación necrófaga.
    Ayer mismo apareció en la televisión otro ejemplo notorio de alienación ‘post mortem ajena’: el torero que habiendo bebido se llevó por delante con su coche la vida de otra persona. Él y sólo él es el responsable de que esa persona no exista más,y su esperanza de redención parece residir en que la víctima ‘esté en la gloria de dios’. Ortega, si no se había confesado recientemente y según los preceptos de tu religión lo has mandado al infierno ¿te sentirías más o menos culpable? ¿y si no hay dios?
    Pero razonar con ciertas zonas de la mente parece muy difícil. A fin de cuentas, ¿qué mal le hace al muerto que le digan un responsito por si acaso? Me maravilla esa religión que sentencia a un chaval que se masturba a arder en el infierno pero puede reducir cualquier condena del canalla más abyecto mediante chanchullos y componendas que nada tienen que ver con la vida y comportamiento del finado.
    No, a un cadáver no le hace daño que le pongan una cruz encima, a quien se lo hace es a toda una sociedad que ve mermada su capacidad de elegir, su libertad desde el parto hasta la desaparición.

  7. July 12, 2011 at 4:59 pm —

    Yo ya le dije a mis seres queridos que ellos pueden hacer lo que quieran. Estoy registrado como donante de órganos así que eso no depende de ellos, pero lo demás no podría importarme menos. Si ya estoy muerto, ¿por qué sería relevante? El funeral es para los vivos que tienen que encontrar la mejor manera de sobrellevar una pérdida, no para el muerto que ya ha dejado de existir.
    Toda mi familia y amigos son ateos/agnósticos así que es muy poco probable que hagan un funeral religioso. Pero si no lo fueran, ¿quién soy yo para negarles la mejor forma de llevar el duelo? Me es difícil pensar que el interés de una persona que ya está muerta deba tener algún peso sobre las decisiones de los vivos.

  8. July 12, 2011 at 10:28 pm —

    Como dijo alguien más arriba, yo sé que voy a estar muerta, y no me voy a dar cuenta si lo hacen o no, pero igual, estaría bueno que me hagan caso alguna vez en la vida. Donen mis órganos y cremenmé, o si no es mucho lío donen mi cuerpo a la ciencia. De esta forma ya se ahorran el trabajo de encontrar un ataúd y una lápida sin cruz. Si después de bautizada busqué apostatar, no me casé por iglesia ni bauticé a mis hijos, a quién se le ocurre que voy a querer una misa en mi nombre? Pero bueno, lo que sea que haga a los demás sobrellevar el duelo, cada uno tiene su propio salvavidas, no?

  9. July 13, 2011 at 12:17 am —

    Yo nunca fui a un funeral, siempre me negué rotundamente, no por cuestiones de estar en contra de la religión, simplemente que yo no quiero tener un punzante recuerdo de un cadáver cada vez que piense en la persona que perdí. Mi manera de lidiar con la muerte es de manera individual, y me lleva un tiempo aceptarla, ir a ver un cadáver rodeado de gente llorando no es lo que me imagino me hará sentir mejor…
    Esto me hizo tener grandes discusiones con mi mamá pero ella respeto finalmente mis deseos y no fui.
    Mi punto de vista, y lo que les dije a mis padres en caso de que pase lo peor, es que donen todo lo que se pueda donar (primero a la medicina y después a la ciencia) y los restos que los tiren a la fosa común. Ahora, si ellos quieren hacer una ceremonia para recordarme y despedirme, que lo hagan sin mi cuerpo y sin tonos religiosos (somos una familia de ateos y agnósticos).
    En caso de que mueran alguno de mis padres, no se que haría sinceramente, estaría demasiado conmocionada como para ponerme a organizar un funeral, al menos que alguno de mis padres me diga explicitamente que desea uno, dudo que lo haga

  10. July 13, 2011 at 4:29 am —

    Yo vivi muy de cerca la muerte de mi abuela, ella creyente y nosotros ateos, le pidio con anticiaciona una tia que fuera a su entierro a ponernos a resar el rosario, por que ninguno se lo sabia.

    Hace poco pensaba en eso, no quiero estar en una pared, dentro de una caja de madera con la esperanza de salir para ser parte de un museo, quemada.. no se.

    yo creo que se debe de cumplir la ultima voluntad de una persona, como una final muestra de respeto, sin importar nuestras ceencias, eso es tolerancia.

  11. Juan Ignacio
    July 13, 2011 at 5:32 am —

    totalmente deacuerdo (aunque la idea mas o menos se planteo antes) con majo en: “que donen todo lo que se pueda donar (primero a la medicina y después a la ciencia) y los restos que los tiren a la fosa común. Ahora, si ellos quieren hacer una ceremonia para recordarme y despedirme, que lo hagan sin mi cuerpo y sin tonos religiosos (somos una familia de ateos y agnósticos).”

    Francamente la idea de ocupar tanto territorio dentro de una ciudad para guardar cadaveres dentro de cajones es algo con lo que no estoy de acuerdo. Podrian poner un paredon con todos los nombres de las personas que murieron y decir que eso “Representa” a esas personas, total nunca va a estar de mas un placebo en este mundo.

  12. Zía
    July 13, 2011 at 9:47 am —

    Con los entierros pasa como con lo demás: a un ateo no se le ocurre hacer lo que le de la gana cuando se le muere un pariente creyente, pero al revés ya es otra historia. Parece como si no respetar la voluntad de un creyente fuera traición y si se trata de un ateo, en ese caso hay que respetar la voluntad de los parientes creyentes. Hay que cambiar esto. También tenemos derecho a decidir.

    Yo de todas formas estoy tranquila, mis padres no me bautizaron, así es que no creo que nadie me hiciera una misa. 😉

  13. Escila
    July 14, 2011 at 2:10 pm —

    Hace poco perdí a mi padre. Él fue ateo toda su vida, ni siquiera entró a la iglesia cuando mi hermano y yo hicimos la comunión. En el tanatorio nos preguntaron sobre la misa, mi madre dudó un momento, pero mi hermano y yo nos mantuvimos firmes: nada de ceremonias religiosas, eso es lo que él hubiera querido.

    Algún día (lejano) espero que alguien decida lo mismo para mi.

  14. Alfonso
    July 16, 2011 at 7:24 am —

    Bueno, yo nunca en mi vida he ido a un funeral, pero acá (en Uruguay) me parece que lo normal no es hacer una ceremonia religiosa para el difunto, sino que simplemente se hace un velatorio en alguna sala funeraria y luego se lo lleva al cementerio (repito, lo digo sin haber ido nunca a un entierro ni nada y simplemente repitiendo ciertas cosas que me contó mi madre, puedo estar perfectamente equivocado).

  15. andyo
    July 18, 2011 at 4:19 am —

    Ésto ha cruzado por mi mente bastantes veces. Tal vez estén familiarizados con la historia de Pat Tillman, soldado estadounidense quien fue muerto en combate por fuego “amigo”. Pues fíjense en lo que en su funeral el senador John McCain y la primera dama de California, esposa de Arnold Schwarzenegger, Maria Shriver dijeron, y la respuesta de su hermano Richard (inglés): http://www.youtube.com/watch?v=5dJAsiofTN8

    En otro blog, alguien comentaba que Richard no tenía la necesidad de usar palabras “vulgares”, pero lo que hicieron McCain y Shriver fue mil veces más vulgar, aunque no usaron ninguna “grosería”. También pueden ver la entrevista de Anderson Cooper al padre de Pat y Richard.

  16. July 20, 2011 at 5:30 pm —

    No se, tengo una manera muy peculiar de creer en un ser superior que no da por el espacio del comentario ni lo quiero poner en discusión. Pero si hay un Dios que nos recibe para que tanta ceremonia? A mi que me tiren en una bolsa de residuos y que se ahorren el dinero. Si hay una vida tras la muerte ese cuerpo de poco serviría más que de consuelo de los vivos.

  17. canis dementis
    July 26, 2011 at 5:36 pm —

    Concuerdo con muchos aquí en que desearía donar mis órganos y el resto que lo cremen y lo echen en alguna mata para que sirva de nutriente. No quisiera a ningún religioso recitando la clásica letanía que parece les graban a fuego en el seminario porque todas son iguales. En su lugar, ójala tuviera tiempo de dejar una carta para que la leyeran y supieran todos lo mucho que significaron mientras viví.
    En el caso de otras personas pienso que se deben respetar las formalidades y ritos según cada caso (o la falta de ellos también). Mucha gente cercana que ha perdido familiares muy queridos necesitaron de esa ceremonia com parte fundamental para sobrellevar el dolor y pasar la página.

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