Spanish Inquisition

Ya viene Skepti Claus

De chica, en mi casa la Navidad no era cosa menor. A mi madre le molaban las festividades, y hacía lo posible por hacer de la Navidad todo un acontecimiento, lleno de pequeñas tradiciones que de niña me fascinaban…bueno, ok, debo de confesar que todavía no he superado muchas de ellas. La ronda de tradiciones llegaba al máximo con la llegada de Santa Claus, que incluía apagón de luz, carcajada profunda del abuelo, exclamaciones de falsa sorpresa de parte de los adultos y la mágica aparición de los regalos bajo el árbol. A pesar de que no me tomó mucho tiempo darme cuenta que todo este asunto de Santa Claus no cuadraba del todo, resistí como los grandes aceptar mis sospechas frente a mis padres porque siendo la más pequeña de la casa sabía que la faramalla y, peor aún, los regalos extra, desaparecerían en el momento que enfrentara los datos duros. Recuerdo la mortificación de mi madre al tener que por fin soltar la sopa, esperando total devastación de mi parte, y recibiendo en su lugar una mezcla de resignación y molestia ante la perspectiva de recibir un regalo menos esas Navidades.

Aunque todavía no tengo hijos, debo de aceptar que no tengo grandes conflictos internos con seguir el juego de Santa Claus con mis teóricos cachorritos. Quizá esto es porque en mi casa el aspecto religioso de la Navidad se mantenía a raya, y Santa Claus representó sólo una manera más de estimular mi imaginación que fue fácilmente descartada cuando cumplió su cometido. Incluso, creo que el ayudar a tus hijos/sobrinos/nietos a cuestionar la existencia de estos seres mágicos cuando ellos estén listos también puede transformarse en un ejercicio interesante sobre pensamiento crítico, como sugiere Silvia en su último post.

¿Y tú, dónde pintas la raya con respecto a las tradiciones navideñas? ¿Cómo descubriste la verdadera identidad de Santa Claus, Papá Noel o los Reyes Magos? ¿Cómo tratas (o tratarás) el tema de la Navidad con tus hijos? ¿Crees que este tipo de fantasías son importantes para los niños, o son más que nada una manera de empañar su pensamiento crítico?


***La imagén de cabecera de este post fue tomada de aquí.

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Fugaces 12/12/11

lucy

lucy

Nacida en México, Luciana siempre ha tenido interés por temas científicos, al grado de tener la osadía de navegar el circuito académico durante la última década. Sin visos de lanzar el ancla en un área específica, ha metido mano en temas que van de materiales, a nanotecnología y últimamente en biotecnología. La vida no corre prisa, y entre inmersiones a las obscuras aguas del trabajo experimental, esta rata de laboratorio tratará de subir a la superficie para tomar un poco de oxígeno y perspectiva al escribir para escéptica.

9 Comments

  1. December 9, 2011 at 10:43 am —

    Aunque ya lo sospechaba, a mi me lo dijeron mis vecinos, que fueron proveedores constantes de información no solicitada durante mi infancia. Fueron también ellos los que me informaron que había muerto mi abuelo antes que mis padres tuvieran la oportunidad de decírmelo. Unos niños encantadores.

  2. December 9, 2011 at 10:45 am —

    En casa, Newton trae regalos a los que han sido curiosos durante todo el año 🙂

    • December 12, 2011 at 6:01 pm —

      Me ha encantado!!!! esa me la apunto…
      Este es un tema que últimamente he tratado mucho con mi pareja, y nosotros lo que haremos cuando llegue el caso será crear tradiciones sin parte religiosa partiendo de las que hay, y los regalos iremos todos juntos a comprarlos. Creemos que es una forma de enseñar a los niños que los regalos no caen del cielo y que son algo que recibes de parte de alguien que te quiere. En la familia de mi pareja se reúnen todos un día para comprar los regalos, pasan meses ahorrando y buscando para conseguir lo que el resto quiere, y me parece que son valores mucho más interesantes de enseñar.
      Para desarrollar la imaginación tendrá otras muchas cosas durante todo el año.

  3. December 9, 2011 at 12:49 pm —

    En mi caso, mis padres me desvelaron de que eran ellos los Reyes (y Papá Noel) cuando tenía 9 años, y creo que les sorprendió que me lo tomara mucho mejor de lo que ellos habían temido, sobretodo cuando les contesté algo como “ya sabía yo que había algo que no cuadraba…”. Sigo siendo la más entusiasta por estas fechas en casa, pese a ser atea, y aún cuando mis padres ven estas fiestas como un engorro que te obliga a tragar con los parientes. Me tomo estas fechas como una tradición a cuando nuestros antepasados de la Prehistoria y de la Edad Antigua se juntaban en familias, clanes y/o tribus para pasar el invierno juntos y así tener más posibilidad de sobrevivir.
    El hecho de que me gusten estas fiestas es quizá porque normalmente suelo pasar el resto del año lejos de mi familia y tengo la posibilidad de añorarlos, pues no es lo mismo juntarte con tus parientes cuando hace casi un año que no los ves, a aguantarlos casi todas las semanas.
    Y en cuanto a los regalos… Pues oye, creo que a todo el mundo le gusta que se acuerden de él. Eso sí, desde hace un par de años que los regalos son más tipo “tarjeta regalo” para usarla en las rebajas de enero xD

  4. December 9, 2011 at 12:57 pm —

    “¿Y tú, dónde pintas la raya con respecto a las tradiciones navideñas?”

    Pues en pensar que nada de todo ello sea algo más que una hermosa tradición. Ya tengo puesto el belén (menos el niño que sólo aparecerá la noche del 24) y el árbol. Tendremos regalos que aparecerán misteriosamente la noche de Reyes (a cambio desaparecerán las copitas de licor, los polvorones y el salvado con los que se agasaja a los reyes y sus monturas), las comidas y dulces típicos, villancicos acompañados de zambomba y pandereta… y ni mi esposa, ni mis hijos ni yo creemos en nada de todo ello porque somos todos ateos.

    “¿Cómo descubriste la verdadera identidad de Santa Claus, Papá Noel o los Reyes Magos?”

    Pues con los mismos que aprendí toda la información útil de este mundo, desde cómo fabricar petardos caseros mucho más potentes que los que te podían vender en las tiendas de pirotecnia a cómo se pelea a navaja, con los compañeros de clase. Los que repetían curso eran una magnífica fuente de información iniciática 😉

    “¿Cómo tratas (o tratarás) el tema de la Navidad con tus hijos?”

    Pues como un conjunto de tradiciones de diversas procedencias que no tienen base real alguna, pero que son muy divertidas.

    “¿Crees que este tipo de fantasías son importantes para los niños, o son más que nada una manera de empañar su pensamiento crítico?”

    Esta pregunta me resulta tan graciosa como preguntar si el contar el cuento de Caperucita Roja a los niños o comprarles las novelas de Harry Potter es una manera de empañar su pensamiento crítico.

  5. December 9, 2011 at 9:54 pm —

    “¿Crees que este tipo de fantasías son importantes para los niños, o son más que nada una manera de empañar su pensamiento crítico?”
    Pienso que más que empañar su pensamiento crítico, es una forma de entrenarlo. O sea, una de las cosas más difíciles que el pensamiento crítico implica es ser capaz de dudar y refutar cosas en las que hemos creído fielmente, y si eso se puede enseñar desde pequeño, por qué no? Además, que no exista el “Viejito Pascuero” (denominación chilena de Santa Claus) no implica que deje de haber regalos de navidad =)

    “¿Cómo descubriste la verdadera identidad de Santa Claus, Papá Noel o los Reyes Magos?”
    La verdad no recuerdo mucho este aspecto de mi infancia… pero sí recuerdo que alguna vez me pregunté cómo lo hacía Santa para recorrer todas las casas del mundo en una misma noche. Luego pensé que esto podría ser porque en distintas partes del mundo hay diferentes husos horarios… pero aún así no alcanza XD. Supongo que si hubiera tenido a alguien que me enseñara las bases del pensamiento crítico aprovechando esa oportunidad, habría desarrollado mi escepticismo mucho antes, y me habría ahorrado unas cuantas supersticiones y rituales religiosos.
    Resumiento, en algún momento las supersticiones y mitos generan dudas, esas dudas se pueden aprovechar para entrenar el escepticismo en los niños.

  6. December 9, 2011 at 10:50 pm —

    Yo acompañaba a mis padres a elegir mi regalo para navidad, mi padre había tomado la decisión de nunca mentirme respecto a eso y lo agradezco, las mentiras no me agradan sin importar la causa. Para mi navidad siempre fue un momento para pasar en familia y compartir cosas, no necesitaba de un ser imaginario para ser feliz :P.

  7. December 10, 2011 at 1:44 pm —

    Estoy con pangui, creo que ayuda a los niños a darse cuenta de que algo en lo que creían con toda su fe no era más que un decorado. Es como sentar un precedente.

    Dicho así suena hasta cruel, pero la verdad es que yo recuedo como disfrutaba el día de Reyes (Papá Noel nunca entró en mi casa) y eso no ha afectado de manera negativa a mi pensamiento crítico.

  8. December 10, 2011 at 4:47 pm —

    “Dicho así suena hasta cruel”. Ciertamente suena así, pero no tiene por qué sentirlo así la persona que lo vive (o sea, el niño o niña que deja de creer). Por supuesto que si le presentamos la ocasión como “oh, fuiste engañado toda tu vida y ahora te vienes a dar cuenta” es probable que le demos una experiencia muy desagradable al niño y quizás hasta perdamos su confianza.
    En cambio, si se le hace ver la ocasión de una forma como “el hecho de que dudes de esto demuestra que estás creciendo, pues ya no te van los cuentos infantiles… eres un niño inteligente y capaz de razonar sobre las cosas; te parece si lo conversamos?”. Dicho así cambia, ¿no? =) Mi idea de usar el cuento de Santa para fomentar el pensamiento crítico va por ese lado.

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