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Fugaces: Christopher Hitchens (monográfico)

Hoy me temo que os voy a quitar el placer de las habituales Fugaces con que cada lunes nos deleita sovcolor. Le usurpo el puesto, y la sección, para dedicársela íntegra a Christopher Hitchens, que murió el pasado día 15 por complicaciones del cáncer de esófago que padecía. Pero tranquilos, que el lunes que viene tendremos de nuevo la programación habitual.

¿Quién era Christopher Hitchens? Periodista y escritor, licenciado por Oxford en filosofía, economía y ciencias políticas, podía haber sido simplemente uno más de entre los intelectuales y ensayistas del mundillo angloparlante. Sin embargo, Hitch se hizo con la atención de mucha, muchísima más gente, en internet y en todo tipo de publicaciones, así como en múltiples debates televisados. Fue una de las voces más poderosas en favor de la razón, y uno de los referentes de lo que se ha dado en llamar el “nuevo ateísmo”, junto a Dan Dennett, Richard Dawkins y Sam Harris.

Hitchens tenía una característica que lo hacía un personaje incómodo para unos y fascinante para otros: no se adscribía al kit completo de ninguna ideología en particular, sino sólo (y siempre) a donde su razón le decía que tenía que ir. De modo que junto a su contundente y despiadado desenmascaramiento de la Madre Teresa de Calcuta se unía su defensa a ultranza de los derechos de la mujer, su clarísimo apoyo a la invasión de Irak por parte de los Estados Unidos, su postura en contra del aborto, y un llamamiento constante a liberarse del yugo de las grandes religiones (principalmente Islam y Cristianismo). Habilísimo escritor y mejor polemista, en un debate en directo tenía unos reflejos y una elocuencia que le granjearon la admiración incluso de sus adversarios, y por internet se han hecho famosos los Hitchslaps, vapuleos verbales que Hitchens deparaba a sus adversarios con una claridad nunca enmascarada por las expresiones de lo políticamente correcto. Acuñó el término “Islamofascismo”, intervino en innumerables debates con creyentes de todo tipo de religiones, y siguió escribiendo en Slate, Vanity Fair, y otras colaboraciones en las que habitualmente colaboraba, iniciando en esta última una serie de artículos que empezó con uno llamado Topic of Cancer, sobre el desarrollo de su enfermedad, y sus reflexiones al respecto, que no puedo por menos que recomendar con el máximo respeto y admiración por la mente tan lúcida y tan elegante que las escribió.

Así que os dejo con algunas (fugaces) perlas de Hitchens. Dado que no tendremos ya nunca más el beneficio de su prosa ni de su portentosa voz, tendremos que conformarnos con el legado que nos dejó, que no fue poco:

  • En un debate (junto a Stephen Fry), Hitchens arguyó en contra de la moción “¿Es la Iglesia Católica una fuerza por el bien en el mundo?”. Aquí os dejo su primera intervención en el debate, subtitulada en español, aunque os recomiendo encarecidamente verlo todo. Para los curiosos: las votaciones iniciales también iban en contra de la moción. Pero tras las intervenciones de todos los proponentes, la postura en contra arrasó.
  • ¿Una muestra de su postura respecto a la Madre Teresa? Aquí está, cortesía de la Tetera, digo, de la Conspiración Atea para la Dominación Mundial, chssst, disimulen.
  • Una breve e incompleta, pero algo representativa, colección de citas de Hitch, de Wikiquote.
  • Una reseña de su biografía, Hitch-22, publicada en Milenio digital por Jorge Medina.
  • Magonia se lamenta, como tantos otros, por la muerte de tan gran defensor de la razón, y se hace la pregunta que deberíamos estar haciéndonos todos: ¿Dónde está el Hitchens hispano?
  • Tras serle diagnosticado el cáncer se multiplicaron los homenajes y agradecimientos a toda su labor, que todavía siguen. Yo me quedo con este video: To Hitch, en el que fans de Hitch se reunieron en internet para brindar por él y explicar por qué le admiraban. Mi favorita es la última frase: “porque no nos enseñaste qué pensar, sino cómo”.
  • La de arena: tras el diagnóstico de su cáncer, Hitchens se vio asediado por todo tipo de creyentes, algunos bienintencionados que le exhortaban a replantearse su ateísmo, y otros con bastante mala idea que poco menos que se alegraban de su desgracia. A todos respondió con admirable firmeza y educación y aseguró que, a menos que los tratamientos le afectaran la capacidad de raciocinio, lo más probable sería que se mantuviese en sus trece (ateos). Y así lo hizo. Pero también anticipó que algunos buitres carroñeros no podrían evitar insinuar su conversión de última hora. Tuvo razón. Aquí tenéis un ejemplo: Ray Comfort escribe que “Christopher Hitchens ya no es ateo y Richard Dawkins cree en Dios”. No leáis los comentarios si estáis comiendo; os lo digo porque os quiero.
  • Y para terminar, dos auténticas y maravillosas perlas que podemos disfrutar gracias a los subtítulos que puso nuestra compañera Creareify: el discurso introductorio de Hitchens en el debate sobre religión que mantuvo con Tony Blair, y su discurso de cierre en otro debate, este con William Dembski, uno de los más conocidos defensores del Diseño Inteligente. Veréis aquí que Hitchens ya sufría los efectos del cáncer que lo mataría poco después, pero su mente seguía tan aguda como lo estuvo en todo momento hasta el final.

Así que animo, a aquellos a los que os apetezca, a brindar por Hitch con Johnny Walker etiqueta negra, su veneno favorito, y a leer algo de su obra. Os aseguro que no hace falta en absoluto estar de acuerdo con ella para encontrarla estimulante, como sólo puede serlo la prosa de uno de los mejores ensayistas, y uno de los más dedicados defensores de la razón, de las últimas décadas.

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Daurmith

Daurmith

Daurmith empezó a jugar con esto de los blogs en 2001 y no ha parado desde entonces a pesar de las protestas. Pensó que así aprovecharía por fin los años que pasó estudiando biología molecular, y descubrió que le encanta hablar de la realidad tal como es; es más divertido.

A pesar de la evidencia fotográfica, Daurmith no es un gato.

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