13 responses

  1. javierarmentia
    January 4, 2012

    Me parece interesante el punto que planteas para la discusión. Pero no creo que la cuestión sea tan subjetiva como parece: un libro que a mi me resulta ofensivo. Incluso así, parece lícito que la gente que tiene una opinión sea libre de hacerla pública, incluso de juntarse con otros que tal opinan e incluso también que digan públicamente a un librero que no le van a comprar nada porque tienen un libro que les ofende.

    Pero no es exactamente o no solo el caso. Hablamos de un libro que promociona una visión homófoba y dañina, en un tema que, los datos cantan, produce problemas e incluso suicidios entre jóvenes en muchos países donde esas guerras de religión provocan más presión social. Así que alertar de ese casi problema de salud pública no es tan censurable como permitir la impunidad del mensaje del odio.

  2. paleofreak
    January 4, 2012

    No hay censura en este caso y llamarlo así es manipular el lenguaje. La censura real se ejerce desde arriba, desde el poder, y no permite elección. Aquí hay unos ciudadanos que piden, libremente, la retirada de un libro de unas librerías. Esas librerías, libremente, deciden retirarlo o deciden ignorar la petición. Las librerías retiran libros de vez en cuando atendiendo a diversos criterios (entre ellos los ideológicos), y eligen qué libros vender y qué libros no vender. Y, por supuesto, ningún autor tiene derecho a imponer su libro en todas las librerías.

  3. armeris
    January 4, 2012

    Pues a mi personalmente no me parece buena la idea de pedir que no se venda, mañana cuatro “frikis” pueden juntarse y pedir que se retiren de la venta El origen de las especies por ser ofensivo para ellos, y de ahí a quemar a alguien en la hoguera por decir que la Tierra gira alrededor del Sol pues…
    Por supuesto no comparto en absoluto lo que diga el libro, o al menos lo que dice su título, pero hay muchos grupos de personas que pueden sentirse ofendidas por cosas, y si todos hacen lo mismo directamente no habría libros.

  4. paleofreak
    January 4, 2012

    Armeris, los “frikis” ya llevan mucho tiempo pidiendo que se retire El Origen de las Especies. Pedir la retirada de libros de la librería, por diversos motivos (legítimos, estúpidos…), no es algo nuevo, se lleva haciendo toda la vida. Buscad en Google…
    Esto no es un “precedente” ni nada parecido.

  5. javierarmentia
    January 4, 2012

    ¿Cuatro frikis? ¿Y los millones de firmantes que organizaciones fundamentalistas católicas suelen movilizar contra los derechos reproductivos de las mujeres, las libertades sexuales y demás? Esto ya está pasando desde hace años y no había leído tanta preocupación por el asunto de las “masas” más o menos enfurecidas y aglutinadas en ciberacciones.

    Además, reitero: no es una cuestión de opiniones, sino de opiniones que promueven discrminiación de personas. No es lo mismo un libro sobre la evolución que un libro sobre la “supremacía blanca” ni que uno como este en el que se parte de la base de que la homosexualidad es un trastorno (una enfermedad, vaya) y que puede curarse (ambas afirmaciones, por otro lado, patentemente falsas).

    ¿Por qué lo de ahora sí es un precedente y lo de HO no lo era? ¿Dónde estaban esos defensores de la libertad de expresión que no se quejaron? Más bien me parece que esta polémica es más bien cosmética y basada en un aspecto social nuevo, de las redes sociales: la diletancia electrónica (TM – no, no lo registraré pero lo regalo para este blog), y que supone ese fenómeno en el que uno (o varios, porque se van uniendo) se siente en la necesidad de disentir por TW o FB o donde sea, pero en público, de cualquier iniciativa colectiva que se mueva por la red. Si quien da primero da muchas veces en las redes sociales, quien disiente primero, se convierte también, gracias a ese empuje, en personaje del día.

    Prometo escribir con más calma del asunto, que ando leyendo además sobre estos temas, que tienen también su jugo. Perdón por el rollazo.

  6. oldno7
    January 4, 2012

    Completamente de acuerdo con PaleoFreak: llamar censura a lo que podria, como mucho llamarse boicot, acaba confundiendo el asunto. Me parece que es equivalente a cuando un troll, con animo de embarullar y generar ruido, enarbola el concepto de “libertad de expresion” para insultar a diestro y siniestro dentro de un foro o una lista concretas o cuando un magufo o el inventor de turno del movil perpetuo nos recuerda a Galileo, la inquisicion o a los nazis. Un estirar interesado del lenguaje. Que se mencione a las “masas enfurecidas” es tan solo un puntito de aliño demagogico: las “masas enfurecidas” llevan mucho tiempo clamando por el “retorno” a la ley sagrada. Vayamos, vayamos, pronto.

  7. javidiplo
    January 4, 2012

    Boicot no es censura.
    Creo que habría que ser más riguroso con la definición de “censura”. No se ha pedido que se prohiba la publicación del libro en cuestión, ni que se altere su contenido o que se quemen todas sus copias. Nadie ha censurado porque los ciudadanos no tienen esa potestad, sino los gobiernos y editoriales.
    Los ciudadanos están en su derecho de boicotear (a nivel personal o colectivo) un negocio (en este caso el de un autor, una editorial o una librería) por los motivos que consideren oportunos. No estaré censurando la libertad para hacer zapatillas deportivas si me niego a comprar las de la marca X por saber que en su elaboración se emplea a menores de edad, tampoco si incito a otros a que sigan mi ejemplo.
    Usted vende esto, de acuerdo, pues yo no compro sus productos. Se trata de una medida de presión mediante coacción, legítima, tan solo cumple con las leyes de la oferta y la demanda. El mismo derecho de una marca a hacer publicidad de sus productos lo tiene un ciudadano cualquiera a expresar públicamente su rechazo a dicha marca. En ambos casos la única restricción es la verdad, que la publicidad no sea engañosa, que no se difame.
    Cuando nuestro gobierno prohíba determinados libros, preocupémonos, de momento celebremos que existan consumidores responsables dispuestos a enterarse de cómo hacen dinero ciertos negocios para exigirles que lo hagan de forma ética, ciudadanos que creen que no todo vale en el libre mercado, o que si es así, que quien trafica con la superstición o el integrismo se atenga a las consecuencias.

  8. manoloelmas
    January 4, 2012

    Lo dije en su momento y lo repito: no creo que sea censura. Veamos, he oído por ahí que hacen falta más libros, no menos, hay que ofrecer más oportunidades de información, no menos. Vale, pongamos a igual nivel evolución y creacionismo en las escuelas. Es lo que exigen los creatas, y nosotros lo proclamamos: cuantas más opciones de información mejor. ¿Que no es el caso? ¿Por qué no? ¿Porque el creacionismo es anticientífico? El libro ese de las narices también. ¿Que no es lo mismo libertad de expresión en escuelas que en la sociedad en general? ¿Y dónde están las escuelas más que formando parte de la sociedad? ¿Que las escuelas y universidades son las garantes del conocimiento científico y no hay cabida allí para maguferías? ¿Pero fuera de ellas sí que tienen cabida? ¿Y los que están fuera dónde se proveen de ese conocimiento científico, en la tele, en los libros de las tiendas, quizá? ¿Ponemos al mismo nivel en las estanterías unos libros y otros? No me extraña que muchos científicos no estén dispuestos a entrar en batalla contra el maguferío, ¿para qué, para que al final se coloquen en las librerías sus libros junto a los magufos “para garantizar la diversida de opiniones”?

  9. manoloelmas
    January 4, 2012

    Y perdón por mi tono, parezco enfadado por que alguien no piense como yo. No es cierto, por eso no me enfado. Estoy molesto porque por opinar distinto a algunos se nos han tachado de “oscurantistas”, “fascistas”, “censores”, “represores” y otras lindezas.

  10. escepticopalentino
    January 5, 2012

    silvialba dixit:

    “¿cómo sabes dónde acaba mi libertad y dónde empieza la tuya si ambos tenemos los mismos derechos?”

    Pues acaba cuando intento limitar tu libertad en nombre de la mía. No puedo entrar en el caso del libro de marras por la sencilla razón de que no lo he leído ni tengo el menor interés en hacerlo (me gustaría saber cuántos de los que protestan por su contenido lo conocen realmente) pero sí puedo generalizar.
    Si leo un libro y no me gusta puedo criticar su contenido y hacer pública mi crítica por los medios a los que pueda acceder. Esto es puro ejercicio de mi libertad.
    Los que conozcan mi crítica pueden asentir o disentir, hacerse eco de ella u oponerse. Esto sigue siendo un puro ejercicio de la libertad individual.
    Si un número lo suficientemente elevado de personas realiza una crítica negativa de un libro, la distibuidora, las librerías… pueden llegar a plantearse la conveniencia de retirar ese título. Esto también es un ejercicio de su libertad como empresarios.
    No obstante, si lo que se plantea es una amenaza a la distibuidora, a las librerías… del tipo si no retiras este título te vas a enterar, acabas de sobrepasar el límite de lo admisible porque estás intentando limitar la libertad ajena. Concretamente estás intentando impedir que esa obra se siga comercializando, que las personas que así lo deseen tengan acceso a ese título y en la práctica eso equivale a un intento de censurar una obra.
    Y por cierto, no hay que irse muy lejos para encontrar individuos que sostienen esa falsedad de que la homosexualidad es una enfermedad. En la gloriosa universidad española puedes encontrarlos y ocupando una cátedra y todo:
    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/PP/lleva/experto/Senado/afirma/ser/gay/enfermedad/elpepisoc/20050621elpepisoc_3/Tes

  11. puratura
    January 13, 2012

    No estoy de acuerdo en absoluto. Como paleofreak, creo que llamar a eso censura es usar mal los términos.
    Más bien, una simple cuestión de mercado y publicidad que se ha resuelto de forma natural según las pautas que los rigen.
    http://www.enchufa2.es/archives/la-homofobia-ya-no-es-apta-para-mayorias.html

    Desde mi punto de vista, cada cual no sólo puede, sino debe ejercer un consumo responsable, acorde con sus principios morales. Ojalá hubiese muchísimos más boicots: el dinero, mal que nos pese, es lo único capaz de mover (y cambiar el mundo)
    Ahora bien, las marcas son libres de elegir cuál es su público objetivo…

    • escepticopalentino
      January 13, 2012

      puratura dixit: “Desde mi punto de vista, cada cual no sólo puede, sino debe ejercer un consumo responsable, acorde con sus principios morales.”

      Perfecto. En eso estamos de acuerdo, pero es que no es eso de lo que estamos hablando. Cuando hablamos de que tú lo que intentas es impedir que un libro se distribuya (por ejemplo) mediante el uso de amenazas no estás ejerciendo un “consumo responsable” de acuerdo a tus principios morales, estás pretendiendo impedir que los demás tengan libre acceso a esa obra. Si pretendes que tú puedes limitar el libre acceso a una obra por tus principios morales estás haciendo el mismo discurso que un censor franquista (no tienes más que leer cualquier obra sobre la censura nacionalcatólica para encontrar que ésa era, precisamente, su justificación).
      En este caso concreto, por lo que sé del libro he decidido no leerlo, pero mi rechazo, mi “consumo responsable” no puede ir más allá y pretender que nadie pueda leer esa obra por homófoba, absurda, nauseabunda… (pon los calificativos que quieras) que me parezca es ridículo porque eso implica que considero mi criterio no sólo superior al de los demás, sino también excluyente de otros criterios distintos. Esa creencia está la raíz que cualquier totalitarismo así que mejor alejarnos de ella ¿no?

  12. puratura
    January 13, 2012

    Javidiplo lo ha explicado fenomenal en su comentario

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