La Cosmética ¿Vaya timo?

La Cosmética ¿Vaya timo?

No se si a ustedes les ha pasado, pero a veces, cuando entro a un supermercado o a una farmacia en búsqueda de alguna crema, shampoo o producto de belleza no puedo dejar de sentirme conspiranóica. Es decir, siento que estoy pagando por algo que en realidad no cumplirá lo prometido y que, quizás, todo el mundo de los cosméticos es una gran mentira. Idea que se refuerza con noticias como esta.

Es por eso que siempre mantengo el mínimo necesario de productos en mi baño. Estrictamente estos:

- 1 shampoo

- 1 acondicionador

- 1 crema facial hidratante o humectante o emoliente… no veo mucho la diferencia así que siempre compro solo una.

- 1 crema corporal

- 1 desmaquillante

Ya tomar la decisión de adquirir estos pocos productos es todo un problema, porque nunca me he sentido satisfecha con ninguna elección. Ni si quiera los que me han recomendado los dermatólogos me han convencido, porque siempre he salido de las consultas con alguna cosa de marca de cosméticos convencionales como Neutrógena o Avene. Mi novio me pregunta por qué yo, al contrario de otras mujeres que el conoce, tengo tan pocos productos de belleza en el baño. Que según él, las mujeres que realmente se preocupan de su cuerpo y apariencia tienen cientos de cosas diferentes en el tocador: colecciones de botellas, frascos, frasquitos, tubos, potes, etc. Pero yo precisamente veo en esta manía compulsiva que tienen muchas mujeres por llenarse de productos una especie de esclavitud y fuente de ansiedad. Esta esclavitud no se traduce nunca en los beneficios prometidos en los anuncios: Lo que me indica el análisis de los avisos publicitarios de cada producto es que en realidad pagamos por el ritual de belleza más que por un resultado real y medible. (Ya hemos tocado en Escéptica el tema de los “test” y las promesas de los cosméticos)

Pero, lamentablemente, gracias a ese tipo de comentario de mi novio (y también de amigas) me he sentido varias veces poco femenina, descuidada. Y fue a raíz de estos comentarios, y del hecho de que ya comencé hace más de un año la década de los 30, que hace un par de semanas me he estado dedicando a visitar tiendas de productos de belleza cerca de mi casa… Y lo siento, pero otra vez me he sentido caminando entre pasillos de cosas inútiles. Después de visitar el circuito oficial de grandes farmacias, donde una crema facial de marca Clinique de dudosos testeos cuesta un ojo de la cara, y donde hay decenas de gigantografías de modelos y actrices de Hollywood photoshopeadas, llegué a una tienda de “productos naturales” donde, junto a jabones “orgánicos” y marcas que además venden homeopatía (Sí, ¡lo se! fue un pecado contra mi esepticismo, ¡pero ya no se a dónde más ir!) pude encontrar shampoos que prometen no ser nocivos para mi pelo. El problema es que no tengo cómo saber si esa declaración se apega a la realidad. ¿Necesitaré estudios en química para poder elegir un maldito shampoo? En esta tienda encontré al menos una botella de aceite de almendra dulce que me gusta para hacer masajes y que según he leido, sirve como reemplazante de crema facial y de manos. Pero de nuevo, no se si efectivamente en este tipo de tiendas venderán productos más amigables con nuestro cuerpo. Si su publicidad es más honesta, o si son puras patrañas fundadas en la falacia de “lo natural es bueno”.

Otro ejercicio que hice, y que fue impulsado por este artículo que referenciamos en Escéptica hace no mucho, fue buscar en Internet por alternativas de cosméticos caseros. Encontré algunas ideas con las que me he propuesto experimentar y ahora me encuentro en fase de prueba aplicándome limón en las manos y en la cara por las noches (¡o cuando me acuerdo! que de verdad que no soy muy dada a estos rituales de belleza) también he probado quitarme el maquillaje con aceite de oliva, incluso he probado usar este mismo aceite como alternativa a las cremas faciales. Me compré Bicarbonato de Sodio como reemazante del shampoo y de los jabones faciales, el cual aún no he probado. Como reemplazante del acondicionador usaré limón y/o té.

Espero poder sacar algo en limpio de estos experimentos. De todas formas, me niego a aumentar el número de productos en mi baño. Solo quiero tener lo justo y necesario para mantener el cuerpo, cara y pelo limpios y sanos. Punto. No quiero volver a sentir que la hiperrealidad me atormenta con sus cuerpos y caras photoshopeadas, esa hiperrealidad donde todo lo que te venden no es más que una campaña publicitaria, que en realidad estás adquiriendo algo bastante alejado de la ilusión que te ofrecen. Ante lo anterior no puedo dejar de preguntarme ¿Es la cosmética una gran charlatanería? ¿Hay alguna guía escéptica sobre este tema que pueda ayudarnos a encontrar productos honestos? Puede parecer frívolo este tema, pero ¿no sería un gran avance el poder contar con información fidedigna sobre qué cosa funciona y qué cosa es un timo? Quizás así podamos también tener en el tocador solo lo esencial en vez de tanta basura inútil.

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"Escéptica gracias a Google, pasó su infancia discutiendo con sus profesores de Historia y Religión. Ahora que encontró amigos de su misma especie, dedica sus horas libres al activismo escéptico y a discutir con profesores de Historía y Religión (cuando no está perdiendo el tiempo en google) Es miembro entusiasta de la Asociación Escéptica de Chile."

6 Comments

  1. Hola Lulu
    Mi nickname no es muy descriptivo de mi genero asi que tendre que aclarar que este es masculino. Y perdona, tengo que decirlo, tu novio es un idiota (de lo que leo rapidamente que las opiniones de el y tus amigas se circunscriben bien en este nuestro mundo machista).
    En mi opinion personal la cosmetica no es sinonimo de belleza, al contrario puesto que se preocupa de realzar lo que hay ocultando lo que no quieres que se vea, y ojala retrasando lo que esperas nunca llegara.
    La femeneidad es actitud, no solo maquillaje.

    • Gracias por tu comentario. Y sí, supongo que en ese aspecto es un poco idiota. Y bueno, esto me hace pensar en el hecho de que los hombres con suerte tienen un desodorante en el botiquín del baño, aunque hemos visto en los últimos años cómo las cosmética han tratado de captar al público masculino para transformarlos en consumidores de cremas faciales…
      Por qué las mujeres tienen que tener un millón de frascos y los hombres no? Por qué nosotras nos interesamos por conseguir unguentos para diferentes partes del cuerpo y los hombres no?

      • por la simple y sencilla razon que es herencia cultural, o “machismo” si prefieres. En otras culturas es el hombre el que se maquilla (para ser un fiero guerrero, claro esta), en la nuestra no.
        Te expondre un caso, practico montañismo hace mas años que los que quiero recordar. Y cuando empece casi ningun hombre que se preciara de tal usaba protector solar, se les podian caer los pelos del pecho si asomaba la mas minima capa de crema sobre su piel. Sin importar que a los dias las capas que perdiesen fuesen las de piel.
        Hoy en dia casi todos quienes practican este deporte usan protector solar, y hasta protector labial (el sumun de lo sumun). Asi que en buena parte son costumbres e ideologias que arrastramos como herencia.
        Yo interactuo con muchas mujeres quienes en montaña no pueden o no quieren maquillarse, y francamente no las veo ni mas feas ni menos femeninas. Asi que el maquillaje puede ayudarte a “verte mejor” pero claramente no te hara mas femenina.

  2. [...] background-position: 50% 0px; background-color:#222222; background-repeat : no-repeat; } esceptica.org (via @ComandanteVimes) – Today, 12:53 [...]

  3. Bueno, mi novio también me dijo una vez algo así… perdón, mi ex-novio.
    Pero al lío… el mundo de la cosmética es demasiado amplio y caro para abarcarlo. Yo no leo las etiquetas, asumo que todo es mentira, como mucho lo huelo y miro el precio, y si las dos cosas me gustan, adelante. Y si luego me queda la piel suave, pienso que ha conseguido su objetivo, si no, cambio.
    Lo de que las mujeres tengamos que tener muchos productos de belleza es un cliché, y en pleno siglo XXI deberíamos dejar claro que cada una debe tener los botes y potingues que le salgan de las narices, ni uno más, y ni uno menos. Ahora, a mí seguirán dándome pena las que tienen muchos, por la pasta que se han dejado…

  4. A mi me encanta cuidarme la piel y el cabello, y me encanta el maquillaje… aún asi, lo único que tengo en mi baño es (casi igual que tu lista): 1 shampoo, 1 acondicionador, 1 crema humectante o whatever y 1 desmaquillante.

    A ver, pienso varias cosas de tu post… en primer lugar, ser femenina o preocuparse de uno misma no tiene nada que ver con cuántas cremas te pongas en la noche! Yo creo que un poco de crema humectante no le hace mal a nadie, pero no creo necesario tener que echarse la crema para la cara, la para el cuello, la para los ojos… no se si sean charlatanerías, pero de lo que si estoy segura es que es un gasto de dinero que muchas no nos podemos permitir.

    La verdad es que no se hasta qué punto son charlatanes, pero claro, si tienen que andar photoshopeando a las modelos de sus fotos, no me da mucha confianza…

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