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Extinción voluntaria de la humanidad o sobre los motivos para ser padres.

Tic Tac Tic Tac… Cada vez que estoy en silencio sentada en mi living puedo escuchar al reloj de pared marcando los segundos. Siempre he tenido problemas con el ruido de los relojes, al punto de que no puedo conciliar el sueño si tengo uno cerca. Además, el tic tac del reloj siempre logra sacar a flote esa jodida tendencia mía al existencialismo: mi mente comienza a preguntarse sobre el paso del tiempo, lo fugaz y fútil de la vida, el sentido de la existencia… Cuando caigo en esa espiral necesito ver unos cuantos ví­deos de gatitos en youtube para poder superarlo.

Agreguemos a lo anterior el hecho de que soy una mujer al borde de cumplir los 32 años, sin planes de tener hijos en el futuro cercano. Y bueno, escuchar el reloj en la pared me recuerda que mi propio reloj (biológico) va corriendo, que cada 28 días otro óvulo es desechado hasta la inexorable pérdida de mi producción personal, cosecha 1980. La mujer produce alrededor de 500 óvulos durante su vida fértil, yo, según mis cálculos, he desechado ya 350 aproximadamente. (En realidad, una mujer nunca se quedará corta de producción de óvulos en su vida reproductiva, de hecho, al llegar a la menopausia todavía quedan muchos folículos ováricos, sólo que ninguno de ellos se transformará en óvulo debido a la falta de hormonas. Es una cosa de caducidad, no de cantidad) En fin, que estaba yo escuchando este tic tac en mi living y me acordé de las conversaciones que he tenido con mis amigos de la Asociación Escéptica de Chile acerca de la paternidad.

Recurrí a mis amigos escépticos porque, como buenos escépticos, son unos entusiastas del intercambio de ideas y siempre están más que dispuestos a discutir temas que son tabú o clichés sociales. Es así como les pedí que me dieran su visión personal del asunto ya que la gente que me rodea suele zanjar la pregunta de la procreación con frases como “Un niño siempre es una bendición”, “Es lo más maravilloso que te puede pasar en la vida”, etc. Recibí respuestas muy honestas tanto de personas que ya son padres como de otras (bastantes) que han decidido nunca tener hijos. Nota al margen: Algo cómico del intercambio fue constatar que la gran mayoría de los entrevistados (me incluyo) fueron hijos no planificados (Algo nos dice eso sobre la educación sexual en mi país ¿no?)

Y sabía yo que de mis queridos amigos sacarían algo interesante: Y es que dentro de toda esta conversación salió la referencia al MOVIMIENTO POR LA EXTINCIÓN HUMANA VOLUNTARIA.

A primera vista suena a un grupo de fanáticos ecologistas que están dispuestos a sacrificar a la humanidad para preservar al resto de las especies que habitan nuestro planeta como respuesta a la sobrepoblación, contaminación y otros problemas ambientales generados por el ser humano. Y yo, a pesar de todo, amo a la humanidad y más que extinguirla, me gustaría que se acotara y viviera una vida feliz. Lo que sí me pareció interesante fue este set de preguntas y respuestas a todas las razones que la gente da a la hora de procrear. Aquí, con un tono humorístico muy gracioso van desmantelando cada uno de los motivos para tener prole. Imperdible es la tabla que aparece en el mismo set de preguntas y respuestas con “las razones que la gente da, sus verdaderas razones y las alternativas sugeridas” puedes pinchar la imagen a continuación para poder leer las columnas:

¿Por qué procrear? (Pueden pinchar la imagen para leer mejor las columnas)

Quizás pueda parecer burdo y poco serio todo lo expuesto, pero a mi al menos me hizo reflexionar como nunca antes sobre los reales motivos que yo tendría para procrear, y hasta el momento he descubierto que el motivo principal que tengo es el miedo a pasar una vejez solitaria y desprotegida. Y es que en un país en “vías de desarrollo” como Chile este no es un tema menor, porque la seguridad social brilla por su ausencia y está lleno de ancianos abandonados en instituciones de caridad. Y diría que el 100% de los asilos son cristianos. ¿Se imaginan un castigo peor para terminar mis días? Así que así están las cosas con mi posible maternidad: fundada en el egoísmo y el miedo. No muy alentador, que digamos.

Pero no todo es tan deprimente. A veces fantaseo con criar a un niño, enseñarle a pensar, ayudarlo a desarrollarse, mostrarle las maravillas de la naturaleza y hacer de él un ser humano feliz. Y no sé si esta idea nace de mi ego o de una genuina demostración de amor hacia un ser aun inexistente. Quizás podría trasladar esas ganas de criar a un niño hacia alguien que ya exista y que esté en necesidad de una familia, así, estaría ayudando a resolver dos problemas: el de la sobrepoblación y el de los niños sin hogar. Además, ese niño también me daría algo a cambio, la misma familia que yo le brindaría el me la daría de vuelta. Aún tengo algo de tiempo para pensarlo y decidir si quiero abstenerme de la maternidad o no. Si quiero adoptar o no. Solo se que quiero tener los motivos claros para hacerlo y que no sea por inercia, o para salvar un matrimonio, o por miedo. Como dice la página del VHEMT (Por sus siglas en Ingles):

“Aunque en su mayoría los embarazos no son intencionales, probablemente la causa número uno de los que sí lo son es el deseo de cumplir con lo que la sociedad considera normal. Muchas de las personas que siguen reproduciéndose nunca han considerado hacer otra cosa.”

Por ahora me declaro simpatizante del Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria en el sentido de que me agrada que álguien cuestione un tema que muchos no se atreven a tocar o que dan por sentado. Para terminar, no me queda más que invitarlos a echarle un vistazo a la tabla con la razones para procrear y a que encuentren sus verdaderas razones.

La imagen de cabecera fue sacada de aquí.

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Lulú

Escéptica gracias a Google, pasó su infancia discutiendo con sus profesores de Historia y Religión. Ahora que encontró amigos de su misma especie, dedica sus horas libres al activismo escéptico y a discutir con profesores de Historía y Religión (cuando no está perdiendo el tiempo en google)

8 Comments

  1. March 6, 2012 at 12:51 pm —

    Jeje… qué cierta la tabla.
    En mi caso, pienso que nunca tendré críos: principalmente, porque no me gustan. Tampoco los perros. Babean y huelen raro. Y no tienen tema de conversación.
    Pero sobre todo, implican adoptar una hipoteca (un plan a largo plazo irrenunciable) mucho más difícil de soportar que cualquier compromiso económico.
    Por no hablar de que parirlos implica deformar tu cuerpo y tu precioso coño. ME NIEGO a pasar por eso.

    Ahora bien, sí hay algo que me inquieta y, posiblemente, sea un “motivo” más friki de lo que conviene confesarse a uno mismo o recoger en una tabla como la del post. Y es que me da pena que mis genes se queden ahí. Nací con la suerte de tener una salud excelente y una inteligencia notable. Me da pena que no pasen a otro que pueda aprovecharlas. (No sé si influye aquí también el miedo a desaparecer, porque realmente no quisiera tener que conocer a ese “otro”)

    Conclusión: he decidido que donaré óvulos. Fácil, rentable y sin tener que cambiar pañales. Un chollo oiga.

    • March 7, 2012 at 12:40 am —

      Según la página de VHEMT:

      P. Soy muy inteligente. ¿No debería transmitir mis genes?
      Bueno, ¿podrías pasar una prueba de inteligencia mínima si esto fuera un requisito para obtener una “licencia para procrear”?

      Para averiguarlo, simplemente contesta esta pregunta:

      Dados los 40.000 niños que mueren de desnutrición cada día y, considerando el número de especies que está extinguiéndose como resultado de nuestra excesiva reproducción, piensas que crear una réplica de ti mismo/a sea una buena idea?


      No

      Gracias por jugar.

      😀

      • March 7, 2012 at 10:23 am —

        Ese es el tema: dado que ya existe gente dispuesta a adoptar óvulos porque sí quieren experimentar la “paternidad”, ¿qué más da que sean míos o de otra?
        No creo que este acto contribuya, realmente, a aumentar la población mundial.

      • March 7, 2012 at 10:33 am —

        Por otra parte, la población mundial se dispara por la natalidad descontrolada: el limitado acceso a la educación y los medios anticonceptivos en ciertas regiones del planeta, incluso por los prejuicios religiosos. Que una pareja infertil desee parir y educar a un crío (y, presumiblemente, no muchos más) en un país “desarrollado” (léanse las comillas), no me parece parte del problema.

  2. March 6, 2012 at 2:10 pm —

    y encima te pagan (por donar óvulos, digo)

    De todas formas, en la tabla faltan mis razones para tener hijos: adoptarlos es carísimo o casi imposible. Tener el tuyo propio sale mucho más barato. Y más que nada por lo que comentabas de enseñarle a pensar, ayudarlo a desarrollarse.

    Por cierto, esta entrada me recuerda a algo que escribí hace tiempo, cuando descubrí a los del movimiento por la extinción humana voluntaria (voy a hacer un poco de publicidad de mi antiguo blog, que está ya muerto y enterrado, pero bueno) http://elara-v3.blogspot.com/2007/09/esterilizados-sin-fronteras.html

    • March 7, 2012 at 12:37 am —

      Si los gobiernos fomentaran y facilitaran las adopciones se podría conseguir un avance en la materia, pero es complicado, porque hay que proteger a los menores de no ser adoptados por pervertidos o gente incapaz de criarlos… De todas formas, concientizar a la población acerca de la gran cantidad de niños que actualmente existen, abandonados, muriendo de inanición o enfermedades comunes ayudaría a generar más gente dispuesta a adoptar, creo yo.
      Según la UNICEF, 29.000 niños mueren AL DÍA por causas evitables.

      • March 8, 2012 at 2:06 pm —

        Totalmente de acuerdo, lulú.
        Yo siempre he dicho que antes adoptar que tener uno propio (las razones las expuse en el blog que he citado antes), pero ahora que me he puesto a mirarlo, resulta que donde vivo (Cataluña) las adopciones están paradas porque el número de adoptantes sobrepasa el número de niños por adoptar, y que para adoptar fuera el coste es de mínimo unos 18.000€, algo totalmente prohibitivo para familias normales.
        Realmente es muy poco lógico que esos 29.000 niños mueran al día por falta de recursos y que gente que quiere adoptar no pueda hacerlo. Creo que hay bastante gente concienciada, pero con pocos recursos para hacerlo.

  3. November 26, 2013 at 10:02 am —

    […] muchas razones para querer dejar descendencia, pocas de ellas me convencen, para qué vamos a engañarnos, pero aún así es algo que está ahí en la vida de cualquier […]

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