The 100 Year Starship

The 100 Year Starship

La primera vez que oí hablar del proyecto 100 Year Starship (100YSS) quedé fascinada. ¡Al fin alguien se pone una meta que nos puede abrir un camino que parece un sueño! El objetivo es bien simple, adquirir la capacidad de construir una nave capaz de llevarnos a las estrellas en 100 años. Cierto es que ninguno de nosotros estaremos ahí para verlo, pero vaya si merece la pena.

En enero de 2011, DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) y NASA reunieron en un workshop a gente de trasfondos diversos (ingenieros, científicos o escritores) para discutir cómo se podría iniciar el camino hacia las estrellas. De las discusiones y conclusiones de ese workshop nació el 100 Year Starship Study:

The 100 Year Starship Study is a project seeded by DARPA to develop a viable and sustainable model for persistent, long-term, private-sector investment into the myriad of disciplines needed to make interstellar space travel practicable and feasible.

El 100 Year Starship Study es un proyecto ideado por DARPA para desarrollar un modelo sostenible y viable de inversión constante y a largo plazo por parte del sector privado en la multitud de disciplinas necesarias para lograr que los viajes interestelares sean una realidad.

Con este ambicioso objetivo se puso en marcha una iniciativa para que cualquier persona interesada en colaborar o en proporcionar ideas participara. Por un lado se lanzó en mayo de 2011 un RFI (Request For Information) con el fin de recibir propuestas sobre cómo debería ser y funcionar una entidad de investigación que sea capaz de conseguir:

  • una supervivencia de más de 100 años;
  • autogestionarse, sin necesidad de la intervención o participación gubernamental;
  • autofinanciarse
  • ser relevante para el objetivo de la humanidad de poder realizar viajes interestelares, teniendo en cuenta las cuestiones tecnológicas, biológicas, sociales, económicas, etc.

Por otro, en octubre pasado se organizó en Orlando un simposio público internacional orientado a cualquier persona interesada en el tema y construido en torno a multitud de debates sobre los retos técnicos, biológicos, económicos y sociales de un proyecto de estas características, y a sus implicaciones éticas, legales, religiosas o filosóficas.

Dado que la inversión pública en investigación fundamental a nivel mundial no vive su mejor momento, me parece que animar al sector privado a invertir en una visión como ésta es una solución muy atractiva. Los productos derivados de la investigación necesaria para lograrlo podrían revolucionar el mundo en los próximos 100 años, no hay que perder de vista que muchas de las maravillas tecnológicas que disfrutamos hoy son fruto de la investigación espacial; nuestros ordenadores personales son un claro ejemplo. La medicina, la producción y consumo de energía, la gestión empresarial, psicología, sociología y mucho más que aún no imaginamos pueden ser influenciados por un proyecto de estas características. Por supuesto no soy tan naive como para no darme cuenta de que las aplicaciones militares de la investigación también hay que considerarlas -es DARPA quien está detrás de este proyecto- pero la meta merece la pena.

Desde enero de este año, la iniciativa está liderada por la astronauta Mae Jemison, al frente de la Dorothy Jemison Foundation for Excellence, cuya propuesta “An Inclusive, Audacious Journey Transforms Life Here on Earth and Beyond” fue capaz de responder al reto lanzado por DARPA con su RFI. Además este año se repetirá el simposio del pasado otoño, así que si estáis interesados o tenéis una idea genial que compartir sobre el proyecto ése es vuestro lugar.

Más información (en inglés, imposible encontrar información decente en español):

y un video del autor David Brin reflexionando algo más sobre el proyecto: 100 Year Starship: Our Commitment to Deep Time

Crédito de la imagen: Lensing Galaxy Cluster Abell 383. NASA, ESA, J. Richard (Center for Astronomical Research/Observatory of Lyon, France), and J.-P. Kneib (Astrophysical Laboratory of Marseille, France) y agradecimientos: M. Postman (STScI)

Angela es una licenciada en Física nacida en España que trabaja en el campo del Space Weather, más concretamente estudiando el efecto de la radiación espacial en satélites y misiones diversas. Cree que el mundo sería un lugar mejor si las Leyes de Newton fueran consideradas cultura general básica. Participa en la organización de la edición de Madrid de Escépticos en el Pub. En su tiempo libre le encanta leer fantasía, comics, H. P. Lovecraft, ver Doctor Who, rolear, cualquier cosa relacionada con Firefly, jugar a la consola, trastear con GNU/Linux, programar, hacer ganchillo y perder el tiempo en Internet.

1 Comment

  1. Me encanta la idea, pero veo difícil la inversión privada en algo así. La gente que invierte espera un retorno a su inversión rápido, no creo que sea fácil encontrar gente que esté dispuesta a financiar un proyecto tan grande sin poder ver el retorno en su tiempo de vida. Además el riesgo es grande y los inversionistas son grandes enemigos del riesgo alto.

    Como primer paso está interesante la idea de ir a Marte, pero en un vuelo de ida únicamente. No creo que sea difícil encontrar un grupo de gente dispuestos a ser los primeros en colonizar Marte (yo definitivamente lo consideraría) y empezar a sembrar camino para los demás. Pero de nuevo es algo similar al 100 year starship, los resultados no se verán inmediatamente y hay un riesgo alto de que la misión no sea exitosa, entonces puede ser que agencias como la NASA tengan que financiar esta clase de proyectos por el momento similar a cuando empezaron a poner cosas en órbita y una vez que el riesgo se disminuyó se empezó a abrir el paso para empresas privadas.

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