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Los misterios del tercer ojo

Hace tiempo que quería escribir sobre la glándula pineal, desde que vi un libro con el título de “Cómo activar la glándula pineal” en un escaparate, ahí mezclado con los libros de ciencia e historia. En esa oportunidad me quedé pensando por qué alguien querría activarla, o si acaso se podía hacer. Después de un rato, pasó mi momento de ingenuidad y viendo los libros cercanos sobre ángeles y signos zodiacales, me di cuenta que tenía que ser alguna burrada mística espiritualosa.

La parte que me confundía, es que la glándula pineal realmente existe, claro que cuando aprendí sobre ella en la universidad no me dijeron nada sobre su activación ni sobre el tercer ojo… probablemente porque no querían que nos copiáramos en los exámenes con telepatía o respondiéramos las preguntas con la intuición aumentada.

 La Glándula Pineal

La Pineal o epífisis, es una glándula que hasta 1950 se consideraba un órgano vestigial, esto cambió cuando se conocieron sus funciones que están relacionadas con la regulación del ciclo circadiano, regulación de los caracteres sexuales y metabolismo. Su principal característica es la producción de melatonina que es la encargada de la regulación del ciclo de vigilia y sueño. Su ubicación es difícil de explicar, pero digamoslo así, la mayoría de las estructuras del cerebro son pares ya que se repiten en ambos hemisferios, la epífisis es impar y se encuentra entre los hemisferios a la altura de la frente (si la proyectamos hacia adelante).

Según lo que he investigado, en el reiki y reflexología, la función real de la glándula es la única que se toma en cuenta y la activación de esta sería solo para realzar estas funciones, cosa que de todos modos es redundante ya que la pineal se “activa” naturalmente dependiendo de la iluminación. La secreción de melatonina aumenta en la oscuridad y disminuye con la luz, aunque hay casos específicos en que la producción de melatonina no está bien regulada, pero no es necesaria la imposición de las manos o el cosquilleo de los pies para hacerla funcionar.

Fuera de este grupo de pseudo-ciencias, los brujos, clarividentes y demás, usan de referencia a René Descartes quién popularizó la creencia de los Vedas de que la glándula pineal es el lugar donde se asienta el alma, ya que él creía que esta era la única estructura del cerebro que era impar y por lo tanto sería el lugar más apropiado para este propósito. En el ayurveda se hace referencia a que la glándula pineal es un órgano de visión espiritual, por lo que se le llamó el tercer ojo.

 La confusión

Las afirmaciones de Descartes, la ubicación de la glándula, más los actuales conocimientos de fotorrecepción de la epífisis, han llevado a los movimientos new age a la conclusión de que la epífisis realmente es un tercer ojo atrofiado. Por ejemplo se sabe que en los peces, anfibios y reptiles, los pineocitos (células de la epífisis) son similares a los fotorreceptores de la retina y que pueden reaccionar directamente a la luz, en algunos de ellos esta glándula se encuentra superficial y en estos casos se le llama ojo parietal, pineal o tercer ojo, que además de las funciones ya mencionadas regula la producción hormonal para la termorregulación. Incluso existe un lagarto de Nueva Zelanda (la Tuátara) que tiene un ojo pineal bien desarrollado con retina y cristalino.

En los mamíferos, como nosotros, los pineocitos solo son sensibles a la acción lumínica de manera indirecta a través de impulsos provenientes de la retina, y a diferencia de la creencia new age, la epífisis no tiene forma de globo ocular, no es hueca y definitivamente NO TIENE LENTES. Solo por si a caso mencionaré que ni el humano ni sus antepasados primates han tenido ojos pineales, pero es un lindo recuerdo de que hemos estado emparentados en algún punto con los reptiles, anfibios y peces.

Entonces sí, en la naturaleza existe el tercer ojo, pero también existen los ojos compuestos, los ojos simples y los ocelos u ojos falsos, entre muchos otros. Hasta ahora no se ha encontrado que alguno de ellos permita la clarividencia, comunicación telepática y/o el paso a la cuarta dimensión (ni siquiera se ha demostrado que exista alguna de estas cosas), y el ojo pineal no tiene por que ser diferente.

Yo por mi parte agradezco que tener mas de dos ojos no otorgue poderes psíquicos, porque de ser el caso las arañas nos estarían gobernando, y ese señores, sería un mundo en el que no querría vivir.

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deemonita

Estudiante de tecnología médica, ciudadana de internet, gamer y escéptica.
Una vez vio volar a Santa Claus y nadie puede probar lo contrario.

2 Comments

  1. August 22, 2012 at 11:10 am —

    ¡Prejuiciosa! ¡Arañófoba! Podrían ser magníficas gobernantes, pero tú solo ves las ocho patas y las rechazas.

    • August 25, 2012 at 10:03 am —

      No sé si magníficas, pero mejores que alguno de los que ya tenemos, es posible XDD
      ¡Genial el artículo!
      Alguien debería decirle a los seguidores de Descartes que el hipotálamo también es impar y bastante más importante que la glándula pineal 😛

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