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Hímenes explosivos

También podría haber titulado este pequeño texto como “El himen, ese gran desconocido”, ya que de eso les quiero hablar hoy.

¿Cuántas de nuestras lectoras no habrán sufrido la famosa charla de la pérdida de la virginidad, de la primera vez, del empezar a salir con chicos, etc.? Si alguna es lo suficientemente joven para no haberla sufrido todavía, por favor, siga leyendo.

Durante la pubertad nos pasamos el día pensando en sexo, en cómo será y lo bien que se lo pasan en las películas cuando lo practican (no necesariamente películas pornográficas, pero reconozcámoslo, una vez que empezamos con el porno ya no hay forma de escapar y menos cuando empezamos a explorar nuestro cuerpo y las formas de darle placer).

¿Cómo? ¿Que las mujeres también pensamos en sexo? ¿En serio?
Pues… sí, lo hacemos. Más a menudo de lo que nos apetece contar (gracias, sociedad, por considerar de mal gusto que una mujer exprese su interés por el sexo).

Desde nuestra más tierna pubertad nos bombardean con mensajes de advertencia sobre el sexo. Uno de ellos es el de la primera vez.
Si nos fijamos en las películas, siempre es un momento romántico y bonito. Casi siempre es el hombre, más experimentado, el que guía a la mujer y la introduce en el mundo del placer carnal.

Pero cuando ahondamos un poco más en el tema, nos encontramos con testimonios contradictorios: da gustito, pero duele; duele mucho y habrá sangre; es una experiencia traumática, jamás querrás volver a tener sexo.

El dolor y la sangre parecen el denominador común de todas las primeras experiencias sexuales. Por eso muchas mujeres tienen miedo de la primera vez, por eso la posponen todo lo que pueden (a pesar del deseo sexual) y por eso los nervios y la inseguridad es lo que más recordamos de nuestra primera vez, casi más que lo que disfrutamos.

Pero ahora voy a contarles un secreto: la primera vez no duele, si se hace bien; tampoco es un espectáculo sangriento y mucho menos se rompe/roba/mancilla nada.
¿No me creen? Laci Green se lo puede contar mejor que yo, así que escuchenla durante los casi cuatro minutos que dura el vídeo.

Sovcolor y yo nos hemos tomado la libertad de traducir y subtitular el vídeo, si quieren ver más vídeos de Laci, éste es su canal de Youtube (en inglés).

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

6 Comments

  1. September 5, 2012 at 11:04 am —

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Hímenes explosivos   esceptica.org/2012/09/05/himenes-explosivos/  por disconubes hace […]

  2. September 5, 2012 at 3:57 pm —

    De eso iba la última ilustración que subi a mi galería, cuatro tipos básicos de himen. http://japa2.cgsociety.org/gallery/1060922/

  3. September 5, 2012 at 5:46 pm —

    Si las clases de educación sexual fueran así, estaríamos en un mundo mucho más sano.
    …luego recuerdo la “educación” sexual que impartían en mi colegio (católico); y no sé si reír o llorar u.u

  4. September 5, 2012 at 11:18 pm —

    Wooo! Genial vídeo, gracias por subtitularlo y subirlo.

  5. September 6, 2012 at 8:47 am —

    Aparte de lo claro que queda todo, ella es tan divertida y expresiva que dan ganas de escucharla durante horas.

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