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Animales reales, miedos mágicos.

El miedo a algunos animales es algo básico, enterrado en nuestros instintos. A través de los siglos, esta cautela nos ha salvado como especie, de ser devorados, dañados, envenenados o contagiados. Los problemas comienzan cuando se combinan estos temores con un pensamiento irracional. Los animales existen, pero las facultades imaginarias que les añadimos se van convirtiendo poco a poco en mitos absurdos. Se suele atribuir poderes sobrenaturales o incluso con el sólo hecho de “humanizarlos” puede cambiar totalmente nuestro concepto de su naturaleza, se puede llegar a pensar que estas criaturas sólo viven para asesinarnos a sangre fría, a nuestra familia, y en tal caso a nuestro ganado. El grado de “humanización” puede ser tal que se llega a creer en híbridos como los famosos hombres-lobo, los vampiros y el extraño hombre-polilla. Pero estos últimos ya caerían dentro del alucine de la criptozoología.

Lo malo con los animales de carne y hueso es que estos sí pueden ser perseguidos y cazados. La mayoría son depredadores y en algunos casos se encuentran en la cima de la cadena trófica (alimenticia). Generalmente se les envuelve en un halo de superstición y misterio, lo cual causa prejuicios, recelo y mucha desinformación.

Aquí les dejo unos cuantos ejemplos.

Lobos

¿Habrá algún animal que tenga más historias y leyendas a su nombre? La reputación del lobo ha bailado en la percepción de distintas culturas entre símbolo de verdad, fortaleza y buen augurio al mismo tiempo como de desolación, destrucción y maldad.

En la edad media se creía que su mirada podía causar ceguera y si un caballo pisaba sobre sus huellas quedaría lisiado. Las aterradoras historias y los poderes sobrenaturales ofrecían motivos suficientes para ser objeto de cacería.

Como animales sociales, es muy raro que alguno se separe del grupo y generalmente evitan a las personas. El lobo solitario y asesino nunca es tal. A menos de que tenga rabia, claro.

A través de los años el roce entre granjeros y lobos ha persistido. La gente sigue convencida de que el lobo solo vive de ganado y que la única solución es eliminarlo. Un estudio hecho en Bielorrusia durante la década de los noventas, muestra el típico escenario: 1)la dieta de los lobos se compone principalmente de los ungulados salvajes, 2) cuando la abundancia de ungulados baja debido a explotación humana, los lobos cambian a cazar animales domésticos y se les ve más seguido en los alrededores, 3) la gente interpreta esto como un aumento en la población de lobos y 4) aumentan la cacería causando un impacto en la abundancia de lobos.

Este escenario puede adaptarse también a otros depredadores “tope” los cuales influyen bastante en el ecosistema, como osos, linces, jaguares y pumas. Se ignoran los estudios y las posibles soluciones y se limitan a matar animales.

Tiburones

A pesar de que no se les suela atribuir tanto misticismo, el mito de ser voraces insaciables y sedientos de sangre humana aún persiste.  Existen alrededor de 500 especies, pero todos son iguales y te comerán al estilo Tarantino en cuanto pongas un pie sobre el agua. ¡Gracias Hollywood!

Los ataques hacia humanos sí llegan a ocurrir, pero el mito ayuda a que se sobreestimen los incidentes. Según The International Shark Attack File (ISAF), en 2011 se confirmaron alrededor del mundo 75 ataques no provocados, con 12 muertos. Para ponerlo en perspectiva, es más probable que te ahogues en el mar y comparando con otros animales, cada año se calculan alrededor de 500 muertes por elefantes.

Entre 1959 y 1976, el miedo a los ataques y las presiones para impulsar el turismo impulsó al gobierno de Hawaii a gastar alrededor de 300,000 dólares en programas de control de tiburones pagando $182 por tiburón.  Los programas triunfaron en cuanto a obtener información de los tiburones y reducir las poblaciones costeras pero esto no tuvo mucho efecto en la disminución de la tasa de ataques.

Murciélagos

Los animales nocturnos estimulan nuestra imaginación. Tomemos uno que tiene cuerpo de rata, se desplaza volando con sus alas membranosas y unos cuantos se alimentan exclusivamente de sangre; añadiendo una pizca de misticismo con miedo, tendremos la receta para un monstruo aterrador. Solo les falta escupir veneno.

La relación con los murciélagos y los vampiros es más reciente de lo que se cree. El descubrimiento de los murciélagos vampiro en Sudamérica en el siglo XVI inspiraron las leyendas que ahora conocemos. Se afirmaba que estos animales eran ciegos y capaces de succionar la sangre de una persona hasta matarla. Gracias a las películas también se tiene la noción de que tienen la inusual necesidad por enredarse en el cabello de las personas, sobre todo si es largo y sedoso.

Afortunadamente las campañas de divulgación han ayudado a disminuir estas creencias. Bueno, lo de que algunos consumen sangre sí es cierto, sólo son tres especies que hacen esto, de las demás, la mayoría son insectívoras o frugívoras. En cuanto al comportamiento de los vampiro a la hora de comer se limitan a hacer una pequeña herida y lamerla. Como su saliva es anticoagulante sigue fluyendo hasta que el murciélago se sacia, lo cual no lleva mucho tiempo. Se alimentan de animales dormidos, entre ellos ganado, aves, caballos y cerdos.

Serpientes

Por si no les era suficiente carecer de patas y tener veneno (algunas), lo cual no las hace precisamente simpáticas, tenían que cargar con el estigma de ser la representación del mal en el mundo occidental. Cuando se descubre a una serpiente, muchos no se lo piensan dos veces y la asesinan de inmediato. Actualmente aún quedan bastantes mitos en torno a estos reptiles,  son muy comunes los que dicen que las serpientes persiguen a la gente, y mientras lo hacen te latiguean con su cola, unos afirman que forman un anillo con su cuerpo y se lanzan girando para picarte con la cola (esto se les atribuye a las que sus colas terminan en punta), otros le dan la capacidad de hipnosis (lo que me recuerda a Kaa, la serpiente del Libro de la Selva).

Pero el que se lleva las palmas es el que cuenta que a las víboras suelen introducirse en la noche a los establos y succionar la leche de las vacas. Si las vacas dan poca leche, es porque la noche anterior han sido atacadas por una serpiente. En realidad lo más probable es que las serpientes se sientan atraídas por los roedores que abundan en los establos. El complemento de este mito es cuando se dice que les agrada la leche materna, aprovechan cuando la mujer se queda dormida y mama mientras da al bebé la cola a manera de chupón. Esta creencia está fuertemente arraigada en las comunidades rurales de México, España, Perú, Argentina entre otros. A pesar que es imposible que una serpiente succione sin labios, muchos afirman haberlo visto y he llegado a escuchar de alguien que tomó a una serpiente como mascota e intentó darle leche porque “eso era lo que comían”.

Por más sutiles que sean las supersticiones, involucran emociones lo cual influye en las decisiones que tomamos. Dividimos a los animales entre “buenos” y “malos”, algo aparentemente inocuo que puede tener consecuencias reales hacia especies importantes. ¿Qué proyecto recibirá más donaciones? ¿Uno para salvar a los koalas o para salvar tiburones? ¿Tendrán la misma suerte una ardilla y un murciélago que entran en una habitación? ¿Habrá habido alguna vez una turba enardecida decidida a cazar a todos los osos panda del pueblo? Cuando nos dejamos llevar y matamos por mero prejuicio, nosotros somos los que nos convertimos en sus monstruos.

 

Enlaces de las imágenes: Gato, lobo, tiburón, murciélago, serpiente.

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ileana

ileana

Bióloga, mexicana y amante de los roedores. Tiene un inusual interés por las artes plásticas y el origami. Sigue estudiando para convertirse en investigadora, pero últimamente se le ha metido el gusanillo de la divulgación científica.

2 Comments

  1. September 19, 2012 at 8:50 pm —

    Me encantan tus entradas Ileana. 😀

  2. September 21, 2012 at 10:06 am —

    ¡Me ha encantado la entrada!
    Justo hoy me ha llegado la noticia de que en Asturias están pidiendo que el lobo vuelva a ser especie cinegética, a raíz de una serie de ataques a ganado. Como tú dices, plantean que hay demasiados y que se debe controlar la población.
    Desde hace unos meses hay bastante problema con lobos y buitres en el norte de España, con los sindicatos de ganaderos quejándose y reportando ataques. El problema es que sólo se nos presenta la superficie, y los parches (los lobos molestan, quitemos a los lobos) sin analizar las causas, la población real o las posibles soluciones.

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