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Posts desde Skepchick: La genética de Juego de Tronos – “La semilla es fuerte”

Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se y, por supuesto, Skepchick.


La genética de Juego de Tronos es una serie de posts en la que Elizabeth Finn, colaboradora de Mad Art Lab, usa las familias de Juego de Tronos como punto de partida para explicar la genética. Elizabeth estudia un doctorado en genética en Stanford, especializándose en la epigenética del desarrollo mamífero. En su tiempo libre es trapecista, bailarina, diseñadora de ropa y escritora. Bloguea sobre genética en madgeneticist.tumblr.com

Poniente claramente no es el lugar para ponerse quisquilloso con el realismo científico: los propios cambios de estación parecen obedecer solo a los caprichos de dioses y monstruos. Pero no me puedo aguantar. Hay dos cosas maravillosas sobre genética en Poniente: primero, que comparado con otros universos de ficción, tenemos muchos árboles genealógicos detallados sobre los cuales podemos hacer observaciones genéticas. Segundo, que a veces realmente funciona, y que a veces realmente no funciona.

Voy a empezar con algo que probablemente sea aburrido pero que servirá para llevarnos a algo muy interesante: el color de pelo de los Baratheon. La versión corta es que todos los Baratheon, desde siempre, han sido de pelo muy oscuro. La explicación aburrida: no hay tantas generaciones en juego e incluso menos descripciones directas de la apariencia, y como la coloración oscura tiende a ser dominante sobre la coloración clara, es más bien incidental (espera un próximo post sobre si Ned realmente tenía suficiente información sobre los hijos bastardos de Robert para saber si Tommen, Myrcella y Joffrey eran legítimos). La explicación interesante: no, en serio, todos y cada uno de los Baratheon que han existido han tenido el pelo oscuro.

Cuando piensas en la genética de rasgos relativamente sencillos como el color de pelo, todo está controlado por unos cuantos genes y la herencia es básicamente mendeliana: considerando la simplificación de pelo marrón (B) y pelo rubio (b), si sigues inyectando padres rubios (bb) eventualmente tendrás descendientes rubios (bb). Una persona con pelo marrón y un progenitor rubio será Bb; si tiene hijos con otro rubio, esperarías que la mitad de esos hijos sean rubios. Así que mas o menos la mitad de las veces, un niño de madre rubia y un abuelo paterno rubio (o padre rubio y un abuelo materno rubio) será rubio.

Básicamente, tras suficiententes generaciones de matrimonios con familias como los Lannister y los Targaryen, esperaríamos que algunos de los niños Baratheon tuvieran pelo rubio. Pero no lo tienen. Eso no suena como herencia mendeliana. Pero sí suena a otro fenómeno llamado paramutación. Las paramutaciones son interacciones entre cromosomas que llevan a cambios hereditarios. Y sí, esa es una violación a las leyes de Mendel: los caracteres se supone que se segregan y separan y un carácter en particular no se supone que tenga que afectar la herencia de otro. Pero sucede. Qué loco, ¿no?

¡No se lleva bien ni con Mendel!


Es difícil entender lo que quiero decir con que “interacciones entre cromosomas llevan a cambios hereditarios” sin un ejemplo. Y la mayoría de los ejemplos que conocemos actualmente están el las plantas. Así que veamos uno de los mejores ejemplos de parapermutación, el maiz p1, y comparémoslo con herencia mendeliana.

p1 es el gen que controla el color del grano. P1-rr es un alelo de p1 que da granos de color rojo oscuro. p1-rr’ es un alelo de p1 que da granos mayoritariamente amarillos. Cuando cruzas plantas P1-rr/P1-rr de grano rojo con plantas P1-rr’/P1-rr’ de grano mayoritariamente amarillo, obtienes mazorcas de grano mayoritariamente amarillo. Hasta aquí es como los experimentos con guisantes de Mendel: Cuando se cruza una planta Y/Y de guisantes amarillos con una planta g/g de guisantes verdes se obtienen plantas Y/g con guisantes amarillos. Ahora consideremos donde el tema diverge: Si tomas una planta Y/g con guisantes amarillos y la cruzas con otra planta g/g con guisantes verdes, la mitad de las veces obtienes plantas Y/g con guisantes amarillos y la otra mitad obtienes plantas g/g con guisantes verdes. Pero si tomas plantas de grano mayoritariamente amarillo de la cruza P1-rr/P1-rr X P1-rr’/P1-rr’ y las cruzas con plantas de grano rojo P1-rr/P1-rr, tienes de nuevo mazorcas de grano mayoritariamente amarillo. Y como cada grano es un individuo, podemos ver cientos de individuos muy rápidamente: en lugar de 50% de las veces, vemos granos amarillos el 93% de las veces.

¿No te parece lo suficientemente extraño? Esto se pone más interesante: P1-rr y P1-rr’ tienen exactamente la misma secuencia. Bajo ciertas condiciones, con ciertas secuencias virales en una célula, P1-rr se convertira de forma espontanea en P1-rr’.

Así que si no es mendeliana y no es la secuencia de ADN, ¿qué está sucediendo? La secuencia P1-rr tiene una secuencia repetitiva, como de virus, flanqueando a p1. La mayoría de las secuencias repetitivas se “apagan”. Pero en la forma P1-rr todavía está encendida, así que p1 se expresa y obtienes pigmento rojo. En P1-rr’ está apagada y por eso no obtienes ni p1 ni rojo. La presencia del alalo P1-rr’ en una célula provocará que la célula apague cualquier otra secuencia genéticamente idéntica – el alelo P1-rr.

Una de las mejores partes de esta historia es que, molecularmente, todavía no sabemos exáctamente cómo pasa esto. ¿Cómo sabe la célula que tiene que apagar P1-rr? Una de las explicaciones más sencillas es que en lugar de hacer el gen p1, P1-rr’ transcribe moléculas cortas de ARN que pueden silenciar elementos repetitivos. Esas moléculas de ARN no solo reconocen a P1-rr’, sino también a P1-rr, así que silencian a P1-rr y lo convierten en P1-rr’.

Lo que me trae de vuelta al color de pelo. Si llevamos la analogía más allá, los alelos de color de pelo Baratheon constantemente silencian a cualquier otro alelo con el que entran en contacto, resultando en una supresión hereditaria de cualquier tipo de pigmentación en el pelo. El único problema con esto es que no resultaría en pelo marrón oscuro como el de Robert Baratheon. Si los individuos “Baratheon” carecen completamente (o casi) de pigmento en el pelo, probablemente tendrían el pelo sin color – blanco plateado- como el otra poderosa familia de Poniente.

Puedes encontrar el artículo original aquí.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

10 Comments

  1. September 23, 2012 at 5:31 pm —

    Vamos a ver, corregidme. Suponiendo herencia mendeliana simple, pelo oscuro dominante y bla, bla, bla, si Robert Baratheon es heterocigoto entonces su probabilidad de tener tres hijos rubios de tres con una rubia es baja: 0,125.
    Pero es que, además, si resulta que Robert ha tenido “muchos” hijos ilegítimos con diferentes mujeres, y todos ellos han tenido el pelo negro, la probabilidad de que Robert sea heterocigoto (y por tanto que sus hijos rubios sean legítimos) comienza a parecer escasa.
    El argumento no está del todo bien, pero tampoco está del todo mal 🙂

    • September 23, 2012 at 11:35 pm —

      Exactamente igual de baja que la probabilidad de que los tres sean morenos, pero entonces no le hubiera extrañado a nadie 😛 Cada hijo es un suceso independiente de los otros, y en cada caso la probabilidad es de un 50%, en realidad, es tan bajo como sacar tres caras o tres cruces consecutivas en una moneda.
      Lo cierto es que necesitaríamos más información sobre la familia de Robert para saber si existe alguna posibilidad de que sea heterocigoto, y esa información no se da en la serie ni en los libros, ya que sólo describen el color del pelo del cabeza de familia en cada generación. En el artículo asume que hay matrimonios durante generaciones con Lannister y Targaryen, y que por tanto el alelo recesivo “rubio” debía estar presente en el “pool” genético de los Baratheon, aunque eso en realidad no lo sabemos.
      Vas a ver, si seguimos por este camino, acabaremos discutiendo si los Balrog tienen alas o no XD

  2. September 24, 2012 at 12:16 am —

    Por eso decía, que las posibilidades de que fuera heterocigoto se reducen porque ha tenido no sé si 16 bastardos de pelo negro con diversas mujeres (presumiblemente algunas rubias o castañas, fenotipos comunes en el entorno). Esa información es esencial en el razonamiento que lleva a la sospecha. Nadie sospecha porque tenga tres hijos rubios, sino porque tiene tres hijos rubios con una mujer mientras que con todas las demás tiene hijos morenos. Es la clave.

  3. […] es el segundo post de la serie “La genética de Juego de Tronos”. Puedes encontrar “La genética de Juego de Tronos – La semilla es fuerte” en el enlace, pero no es necesario que los leas en orden. […]

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