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Posts desde Skepchick: Rorschach – Los hombres que miraban fijamente a las manchas

Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se y, por supuesto, Skepchick.
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Por favor describe de forma precisa la imagen de cabecera:
A) ¡Es la Torre Eiffel con dos cangrejos ondeándole banderas!
B) ¡Es mi sueño de ser un payaso de circo que yace destrozado en el suelo!
C) Es solo un poco de tinta embarrada en la tarjeta diez de una prueba Rorschach.

Si elegiste el C, ¡ganaste! (El premio es +1 puntos de internet y un gran abrazo). Las pruebas Rorschach son manchas. Diez de ellas, cada una impresa en una tarjeta. No vienen con instrucciones. No hay instrucciones. El test es una adaptación de un juego de salón. El test es una prueba de proyección que pretende diagnoisticar patologías y personalidad que está deshechada por la Psicología. Se ha descartado al igual que envidia de pene y homosexualidad-como-enfermedad-mental. O eso creía. Resulta que las pruebas Rorschach se siguen administrando. Hablemos escépticamente sobre esto.

Tarjeta 3: ¡Dos camareros! ¡Una mariposa! El sistema digestivo (la tinta roja en las esquinas superiores).

Herman Rorschach creó la prueba de las manchas de tinta en la década de 1920, con las 10 tarjetas estándar. Esta era el único aspecto estandarizado del asunto. A los pacientes se les daba una tarjeta tras otra y se les pedía que describieran lo que veían. Basándose en esa descripción, diagnosticaban. ¿Te suena sospechoso?

No eres el único, y cincuenta años más tarde, John Exner creó un sistema estándar para analizar las respuestas a las tarjetas Rorschach. En serio, por cincuenta años, cada uno básicamente se inventaba su propia forma de interpretar a sus clientes. El sistema de Exner requiere que se califiquen las respuestas en base a 100 diferentes criterios. ¿El cliente miró toda la mancha? ¿Vió lo mismo que todos los demás? ¿Tomó en cuenta el color de las manchas? Todas estas evalucaciones se convierten en un perfil, que escupe un diagnóstico.

Tarjeta 2: ¡Rinocerontes chocando los cuernos! ¡Mujeres con peinados de nido de abeja!

Desafortunadamente, el método de Exner no pasa las dos pruebas para saber si una forma de diagnóstico es útil: confiabilidad y validez.

Confiabilidad significa que si el Dr. John y la Dra. Jill administran la prueba al Paciente Lee, los dos deberían obtener el mismo diagnóstico. Del mismo modo, si el Paciente Lee mira las manchas en 2011 y de nuevo en 2012, debería tener el mismo resultado. Esto no sucede así.

Para ser válida, la prueba Rorschach tiene que hacer lo que dice que hace: correctamente decir quién tiene una enfermedad mental y quién no. Otra vez, esto no sucede. Como casi todas las pruebas proyectivas, es muy posible que den un falso positivo – diciéndote que tu cerebro está dañado cuando está bien – lo que se llama sobrepatologizar. Esto es muy malo – nada como dar vueltas y pagar dinero para tratar algo que no tienes.

Entoces ¿porqué, PORQUÉ todavía administramos la prueba Rorschach? ¿Porqué enseñamos a los nuevos estudiantes a usarla? Un ochenta por ciento de los psicólogos clínicos entrevistados administran la prueba por lo menos ocasionalmente. Cuarenta y dos por ciento la administran regularmente o siempre. Administran estas pruebas en el tiempo de sesión pagado por el cliente, cuando todo el sistema sabe que no dan los mismos resultados a través del tiempo o psicólogo, que no sirven para medir enfermedades mentales y que tienden a decirle a gente sana que tienen un desorden. ¿Por qué continuamos con esto? ¿Por qué nadie está montando un escándalo?

Tarjeta 1: Esto es igualito a un hueso pélvico. No veo nada más.

Porque….
Con el avance de las investigaciones biológicas y neurológicas, se han ido estandarizado las pruebas, y los diagnósticos parecen ser algo que puede hacer cualquier persona entrenada para leer un resultado. Estamos cada vez más cerca de poder encontrar enfermedades mentales directamente en el cerebro y las ondas cerebrales. Las pruebas proyectivas son algo en lo que los psicólogos tienen el monopolio- como son algo que está tan (erróneamente) abierto a la interpretación del administrador, son algo que sienten que no se les puede quitar – aún si la evidencia indica que se les debería quitar.

Las universidades siguen enseñando a sus estudiantes a administrarla porque es una línea más en su currículum. Si los viejos profesores siguen usándola, los nuevos estudiantes seguirán aprendiéndola. Y seguiremos describiendo los perritos, cerdos, gente y pélvices que vemos en unas manchas de tinta de hace cien años. Terminemos con eso. La prueba Rorschach no funciona y hay peligro real y pérdida monetaria en pretender que funciona.

Otros pruebas proyectivas desacreditadas que tienes que ignorar: la prueba Szondi, jugar con muñecos anatómicamente correctos para diagnosticar abuso sexual, la grafología, la prueba de la mano de Wagner y el test de los colores de Lüscher.

SOBRE LA AUTORA

Kate es una atea, feminista, demisexual y rompe-estigmas que estudia psicología y desarrollo humano en Chicago. A veces hace malabarismo, te tejería algo calientito si te conociera y lee cualquier cosa que esté al alcance de su mano. La educaron para creer que la medicina alternativa funciona y ahora pasa el rato poniendo caras escépticas a todo eso. La puedes encontrar en Twitter como @donovanable

Puedes encontrar el artículo original en inglés AQUI

Imágenes via Wikimedia Commons

Fuentes: Lilienfeld, S.O, Wood, J.M., & Garb, H.N. (2001) Picture This. Scientific American.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

4 Comments

  1. October 13, 2012 at 5:59 pm —

    ¡Siempre lo sospeché!

    Una vez fui a una entrevista de trabajo. La segunda instancia de la entrevista era una sesión con una psicóloga que me hizo el test de las manchas. Salí con la impresión de que había hecho todo mal y de que era una depravada sexual: vi puras pelvis sangrientas, pero dije que veía mariposas.

    No conseguí el empleo.

    • October 13, 2012 at 6:18 pm —

      En una de mis primeras entrevistas de trabajo me pidieron dibujar un árbol y luego que hiciera una historia que se desarolllara alrededor de ese árbol. Entre que mi capacidad para plasmar ideas en imágenes es como la de un niño de 3 años y que todavía no aprendía a usar palabras como “sinergia”, “brainstorming” y “operacionalizar”, yo tampoco conseguí ese empleo.

  2. October 14, 2012 at 4:15 am —

    ¡Y la de la persona bajo la lluvia! Una vez me hicieron ese test cuando postulé a una revista de tejido y adivinen: llené a la personas de gorros, bufandas y chalecos así que supongo que por eso quedé (?)

  3. October 15, 2012 at 2:12 am —

    Para un trabajo me hicieron de todo: grafología, gente bajo la lluvia, dibujar un animal, test de colores y de manchas. El fracaso de diagnóstico es obvio, porque quedé para el trabajo.
    En la última tarjeta, donde lo único que ve es una pelvis, lo veo a piglet de winnie de pooh, reflejado a izquierda y derecha, tomando agua o comiendo algo del piso, no entiendo como se le pudo escapar a la autora.

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