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No, Mariló

Recientemente en España un suceso horripilante ha conmocionado a la opinión pública: un hombre de 39 años, obsesionado con una niña de 13, la mató a tiros, así como a un vecino que había salido a fumar un cigarrillo. Posteriormente el asesino, cercado por la Guardia Civil, se descerrajó un tiro en la cabeza y murió. El morbo habitual por este tipo de acontecimientos ha traído la consabida bandada carroñera de medios de comunicación, que han estado dándose codazos unos a otros en su prisa por llenarnos las pantallas de casquería. Pero eso es otra historia.

Lo que ha encendido las redes sociales entre ayer y hoy han sido las dudas que corroen cruelmente a Mariló Montero. Mariló Montero es una presentadora de un programa matinal en la primera cadena de la televisión pública española, TVE. Ayer, al cierre de su programa, con voz engolada y música trascendente de piano como fondo, Mariló nos confesaba que había surgido el rumor de que los órganos del asesino iban a ser donados, y ella, pobre, tenía muchas dudas.

Vamos a ver si podemos aclararle algunas de ellas, aunque sea. Pero aviso: llevo encima cierto cabreo.

Aquí tenéis el video en el que Mariló se pregunta cosas:

La mañana de la 1 – Despedida de MarilóVer vídeoLa mañana de la 1 - Despedida de Mariló

Si no queréis ver el vídeo no os preocupéis; yo lo hice y he transcrito las preguntas que se hace Mariló:

¿Está bien donar los órganos de alguien que ha matado a otras personas?

¿Alguien querrá recibir el pulmón, el hígado, el corazón que[sic] otro que ha quitado vidas?

¿Pasa algo por llevar dentro de ti el órgano de otra persona que ha matado a otros?

En el sentido (pueril) en que Mariló se hace estas preguntas, y por orden: sí, sí y no, Mariló. Sí, está bien donar los órganos de quien sea si con ellos puedes salvar la vida de una o varias personas. Sí, alguien (no digo que todos, pero alguien), puesto en la disyuntiva de morir o tener una oportunidad de salvar su vida, querrá recibir el pulmón, hígado, corazón, lo que sea, de otro, haya o no quitado vidas. Y no, no pasa nada por llevar dentro de ti el órgano de otra persona que ha matado a otros. Médicamente sí, pueden pasar cosas. Pero (llamadlo intuición) no creo que Mariló se refiera en sus hondas preguntas a la posibilidad de rechazo o al tratamiento postoperatorio.

Pero Mariló, acto seguido, al saber que los órganos del asesino no iban a ir a parar a nadie que los necesitara (por motivos médicos más que éticos), nos sigue confesando, mirándonos a los ojos muy seria:

No puedo negarles que he sentido tranquilidad al saber que los órganos de este hombre no van a dar vida a nadie. Sinceramente.

Me sorprende que te tranquilice que una persona que necesita un trasplante (y ahora mismo hay muchas, y alguna es posible que te haya oído) no lo vaya a recibir porque el asesino no murió en las condiciones adecuadas para aprovechar sus órganos, Mariló. Sinceramente. Pero bueno, cada uno es como es. Y tú estás la mar de tranquila, véase:

Y he sentido además la tranquilidad de no tener que responderme a estas dudas.

Porque evidentemente es mejor no enfrentarse a preguntas incómodas, ¿verdad, Mariló? Bueno, me alegra que estés tranquila. Vas a necesitar mucha tranquilidad si entras en Twitter y buscas tu nombre o el hashtag #NoEstáCientíficamenteDemostrado. Que por cierto ha nacido, y se ha hecho trending topic, gracias a esta perla tuya, que soltaste en plan trascendente para cerrar tu airosa intervención:

No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está transplantado[sic] también en ese órgano.

No, Mariló. No está científicamente comprobado si las almas se transplantan con los órganos. Porque la existencia del alma, que es más bien un concepto teológico, nunca ha sido demostrada científicamente. Y tu temor, tu “nunca se sabe”, es un argumento de mala película de terror, no es nada basado en la realidad. No te conviertes en asesino por recibir el hígado de uno. Te lo explicaría mejor, pero tendríamos que meternos en cosas de biología y fisiología y no sé si estás preparada.

Luego va y te sorprendes porque tus declaraciones han levantado polémica y publicas una disculpa bastante esquinada en la que dices, básicamente, que lo sientes si alguien se ha ofendido, pero te reafirmas en lo que dijiste, de esta críptica manera: “Mantengo la opinión de mi duda y me gustaría comprobarlo con tiempo si científicamente eso está comprobado”. Y citas en tu apoyo  nada menos que a ¡La Contra de la Vanguardia! Seguramente piensas que es una fuente de información científicamente fiable, pero no, Mariló. Sinceramente. No.

A lo mejor se te escapa por qué se ha enfadado tanta gente a raíz de tu comentario sobre almas y trasplantes. Voy a explicarte, al menos, lo que me ha enfadado a mí: lo que has dicho revela una mentalidad supersticiosa y medieval, una ignorancia supina sobre trasplantes, y una enorme  falta de responsabilidad periodística. Tu miedo es un miedo irracional pero muy arraigado, que sigue costando mucho disipar, que conviene disipar por el bien de quienes necesitan desesperadamente un trasplante, y que no estás ayudando nada a disipar. Sinceramente. Mariló.

Dices, en tu desairada disculpa, que hiciste una pregunta. No, Mariló. Hiciste varias preguntas, pero lo que ha levantado las iras de quienes nos preocupamos por estas cosas fue una afirmación. Te la voy a repetir por si se te ha olvidado ya:

No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está transplantado[sic] también en ese órgano.

Eres presentadora de un programa con amplia audiencia y cuando estés haciendo constar tu opinión (porque eres libre de quedar como una completa inculta si así lo deseas), creo que debes dejar muy muy claro que es eso, tu opinión. Te hubieras ahorrado esa extraña disculpa en la que sin embargo te reafirmas en tu grave error.

El alma no se transplanta, Mariló. Muchos pensamos que el alma ni siquiera existe. Si tienes ese miedo (irracional, inculto, dañino, oscurantista) eres muy libre de rechazar para ti misma órganos que no vengan con un certificado de buena conducta. Pero procura no dejarte en evidencia hablando de lo que está o deja de estar comprobado científicamente. Porque por tus palabras y tus lecturas, una cosa sí que está clara: de ciencia no tienes ni la más mínima idea. Ni la más mínima, Mariló.

La imagen de cabecera es de aquí.

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Daurmith

Daurmith

Daurmith empezó a jugar con esto de los blogs en 2001 y no ha parado desde entonces a pesar de las protestas. Pensó que así aprovecharía por fin los años que pasó estudiando biología molecular, y descubrió que le encanta hablar de la realidad tal como es; es más divertido.

A pesar de la evidencia fotográfica, Daurmith no es un gato.

3 Comments

  1. October 25, 2012 at 11:34 am —

    Ostras, lo de la contra de la vanguardia es para no dormir. HAbía una peli con una mano trasplantada. Yo creo que la MAriló la vio de niña.

    Saludos

  2. October 31, 2012 at 8:15 pm —

    La frase de Mariló es rotundamente cierta. Efectivamente, NO está científicamente demostrado que NO… Tampoco está científicamente demostrado que las presentadoras de televisión NO posean cerebro funcional. Hay muchas lagunas en la ciencia.

  3. November 11, 2012 at 6:13 pm —

    acabo de ver un anuncio del programa que Iker Jimenez, tan oportunista como siempre, va a dedicar a “himbestigar” si el alma puede pasar a otro cuerpo en un transplante, aportando casos autenticos, evidentemente

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