Se acerca el invierno

Se acerca el invierno

Llevo fatal el frío. El invierno, donde vivo, trae siempre una niebla que puede durar semanas. No ver el sol durante días es bastante deprimente. Pero peor todavía que la niebla y el frío, es el aluvión de consejos y anuncios de productos que se supone que te evitarán pillar una gripe o un resfriado. Pasen y vean que no hacer este invierno.


1. Abrígate, que vas a coger frío.
Dejando de lado que no abrigarse en invierno es una soberana chorrada, y las terribles consecuencias que puede tener una hipotermia, enfriarse no es motivo suficiente para pillar una gripe o un resfriado común. Estas enfermedades están provocadas por un virus, y si bien los virus se sienten mejor con temperaturas bajas, no se puede decir que éstas sean la causa. Es infinitamente más eficaz lavarse las manos que ponerse una bufanda.


2. Tómate el zumo de naranja, que tiene mucha vitamina C.
La vitamina C, tan usada como preventivo y como tratamiento de los resfriados, no ha demostrado tener ningún efecto, aunque el zumo de naranja está muy bueno. Aunque los humanos no somos capaces de sintetizar vitamina C y necesitamos tomarla con la dieta, es muy muy raro tener una carencia, sólo se recomendaría poner atención a la vitamina C que tomamos en personas que hacen mucho ejercicio o embarazadas y siempre teniendo en cuenta que más de 2000 mg al día pueden provocar problemas gastrointestinales (con lo que ojo con los suplementos, que no son caramelos).


3. Toma Equinácea, a mí me funciona.
La equinácea también se utiliza habitualmente para evitar el resfriado, pero tampoco ha demostrado nada. Es más, cuando tomas un preparado de esta planta, no sabes exactamente qué estás tomando o en qué cantidades, ya que depende mucho de la forma de cultivo y de procesamiento. En general, es una ruleta rusa que, si hay poco, no hará nada, y si hay mucho puede provocar trastornos gastrointestinales, además de interacciones con otras sustancias (como la cafeína) y medicamentos.


4. Mantén el ambiente bien húmedo, si puede ser con un humidificador con eucalipto, mejor.
La teoría de este razonamiento es que si las mucosas están resecas, el virus puede penetrar mejor, y además, si ya estás enfermo, te ayudará a eliminar el moco. En realidad no hay pruebas que demuestren si la inhalación de vapor mejora o empeora los síntomas, y un ambiente húmedo facilita la diseminación del virus y es mucho más agradable para las bacterias, que pueden agravar el cuadro hacia una neumonía. Los virus estarán especialmente contentos si encima esto lo disfrutas dentro de la sauna turca del gimnasio atestada de gente.


5. Toma homeopatía.
El problema de la homeopatía es que es cara, pero ¡no hay problema! la puedes hacer en casa: sólo necesitas un hígado y corazón de pato, de venta en carnicerías, y unos cuantos litros de agua destilada, de venta en ferreterías o tiendas de acuariofilia. A continuación dejas macerar el hígado y el corazón de pato en una botella llena de agua destilada, cuando ya aquello se haya convertido en un mejunje asqueroso, lo tiras. Rellenas la botella de nuevo con agua destilada y la agitas vigorosamente en todas direcciones. Lo tiras y repites la operación 200 veces. A eso, que yo llamaría “enjuagar una botella de forma compulsiva”, los homeópatas lo llaman “hacer una dilución 200 CK”. Con sólo unas gotitas debajo de la lengua, no habrá resfriado que se resista [Me niego a volver a explicar porqué esto es una tontería descomunal].

Entonces ¿hay algo que podamos hacer? ¿o estamos totalmente a merced de los virus?

Tampoco nos pongamos dramáticos: lavarse bien las manos, desinfectar el ambiente y aprovechar el resfriado para quedarnos en casa leyendo esa novela que nunca nos da tiempo a leer, son unas buenas opciones.

Las imágenes se han obtenido de aquí: los Stark parafraseando a mi abuela, y naranjas valencianas.

Veterinaria, eterna doctoranda, lectora empedernida, rolera, gamer y friki hasta la médula. Intenté ser homeópata, acupuntora, naturista, lectora de manos, médium y católica, pero lo tuve que dejar porque no me creí nada. Y descubrí que lo que pasaba es que era escéptica.

11 Comments

  1. ¿Leer esa novela que nunca nos da tiempo a leer? Espero que a nuestros lectores no les den resfriados tan largos que les de tiempo a leer la serie que da título al post.

    • la serie entera no, pero empezarla y engancharse… :P

  2. Uf! Y acá se viene el calor, y sus respectivas pseudociencias y mitos, como que no hay que comer sandia y meterse a la pileta o que las picaduras de agua viva se curan con pis.
    Lo del ambiente húmedo no lo había escuchado nunca, parece que con la insoportable humedad porteña es imposible que prospere semejante mito.

    • Aquí también se hacen guarradas varias (pis o barro) para las picaduras, aunque lo de la sandía no lo había oído nunca, con la cantidad de agua que tiene, lo fresquita que es y lo que hidrata!

    • Los vejetes de mi pueblo dicen que hay que echarse cieno en las picaduras. A mi me parecía que tenía un poco de sentido porque dicen que el cieno tiene amoníaco. Pero ahora me hacéis dudar. ¿Sabéis alguno si el cieno tiene amoníaco? ¿O sí el amoníaco es bueno para las picaduras?

  3. Alejarse de los niños pequeños. Eso siempre ayuda a prevenir esos contagios masivos de los monstruitos en edad prescolar.

  4. ¿Cómo se desinfecta el ambiente? No va con segundas; me interesa saberlo para no tener que pasarme el invierno dentro de uno de esos trajes como los de la peli “Estallido”, que es lo que hago habitualmente; es muy incómodo, en especial para aliviar cualquier tipo de necesidad fisiológica.
    Lo de lavarse las manos, yo lo recomiendo en general, sobre todo después de haber rebañado el plato.

    • Bueno, por ambiente me refiero a las superficies, que es lo que se limpia en una casa y básicamente, consiste en limpiar bien, primero eliminando todo el polvo (escamas de piel, pelos, tierra, etc) y luego pasando un producto desinfectante como lejía, amoniaco, alcohol… casi todos los limpiadores para hogar suelen llevar. El clásico barrer y fregar, pero concienzudo y no sólo con agua.

      Para los más hipocondríacos, venden unas mochilas atomizadoras que esparcen microgotas de desinfectante por el aire, pero no se pueden usar si hay alguien dentro y el aplicador debe llevar mascarilla, porque las gotas se respiran muy fácilmente. Exagerado y poco práctico para casa, pero útil en edificios de riesgo donde se junte mucha gente: se deja actuar 10-20 minutos (según el producto) y luego se ventila bien. Eso sí, este método es más peligroso y al menos aquí en Cataluña quien lo aplica debe tener una formación especial (un carnet de manipulador).

  5. !!Levanto mi pulgar ante tamaño artículo!!

    Por cierto, puede hablar lo que quiera sobre la ridiculez de la Homeopatía, llevo un año haciéndolo a profesionales sanitarios y, en el mejor de los casos, me miran como un bicho raro.

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