CienciaEscepticismoPsicología

Del “Estudio del alma” al “Estudio del comportamiento”

En respuesta a la pregunta de una de nuestras lectoras, me estreno con este post que pretende ser un suave primer acercamiento al complejo tema de la epistemología en psicología.

Lo primero que hay que aclarar, es que a diferencia de lo que ocurre en otras ciencias (como en biología o en química), en psicología no gozamos de un paradigma unificado, vale decir, que los psicólogos no tienen un ‘piso común’ desde el cual trabajar y construir conocimiento. Existen múltiples posturas o enfoques desde los que cada cual defiende su propia concepción de lo que es (o debería ser) la psicología.

Desde el punto de vista escéptico, la psicología está plagada de pseudociencia, y por el insuficiente esfuerzo de divulgación científica, cuesta bastante para alguien sin estudios en la materia (y para muchos con estudios también) diferenciar la paja del trigo.

Sucede que la psicología toca uno de esos puntos sensibles que desatan las más variadas pasiones, tomando algunas preguntas “básicas” como: ¿Por qué soy como soy? ¿Cuál es la esencia del ser humano? ¿Somos libres?… Y como en cualquier tema polémico, a veces el deseo de sustentar una conclusión es mayor al deseo de investigar correctamente.

Ante eso es que surgen estos diferentes enfoques, que derivan de diferentes tradiciones filosóficas (dado que la psicología como ciencia es bastante nueva, y la influencia de la filosofía en ella es aún muy grande) de los cuales no todos siguen el método científico, y algunos abiertamente lo rechazan. Algunos de los más conocidos son el psicoanálisis, el análisis conductual (“conductismo”), el enfoque existencial fenomenológico (“humanismo”, autoproclamado “la tercera fuerza”) y las corrientes sistémicas. Y tal como si fueran géneros musicales, cada uno ha dado lugar a nuevos sub-enfoques o modelos teóricos, a veces muy diferentes al original.

Skinner&Freud

Al respecto, la ARP-SAPC publicó hace algún tiempo un excelente artículo donde se habla de la psicología científica y las pseudopsicologías.

Cabe preguntarse por qué existe esta gran variedad de psicologías, y como ya decía, uno de las razones es que toca temas que habían sido tradicionalmente tratados por ideologías (religiosas, filosóficas, políticas incluso…), y estas respuestas se resisten a ponerse de acuerdo.

Otro punto importante es que a pesar de lo útil que ha resultado el método científico para describir, explicar, predecir y controlar la naturaleza, lo humano se ha mostrado bastante más difícil de estudiar mediante este método. Veamos lo que yo considero que son los puntos que más han dado que hablar al respecto:

  1.   La cantidad de variables involucradas: que lo que tú haces/piensas/sientes depende de muchas cosas. Tener en cuenta tooodas las variables que influyen en si una persona aprende a leer (por poner un ejemplo) es casi imposible.
  2.   La dificultad para controlar algunas variables importantes: Si tener en cuenta las variables ya es difícil, imagínense cuánto cuesta controlarlas. ¿Cómo te aseguras de que todos los sujetos experimentales tengan las mismas expectativas? ¿Cómo controlar que todos hayan tenido la misma experiencia en su infancia frente a X estímulo? ¿Cómo saber si el exponer al sujeto a la situación experimental le hace cambiar su patrón de respuesta habitual? ¿Cómo te aseguras de no inducir una respuesta al hacer entrevistas?…
  3.   La dificultad de medir las variables cognitivas: Las neurociencias han avanzado mucho en los últimos años, pero aún no somos capaces de medir lo que una persona está pensando… Y la introspección no es el método ideal para llegar a un conocimiento objetivo.
  4.   La falta de rigurosidad (y acuerdo) para definir los términos utilizados: Hagan el ejercicio de buscar a 3 psicólogos que hablen sobre inteligencia. Apuesto que encontraron por lo menos 4 definiciones de qué es inteligencia. Lo mismo pasa con “consciencia”, “pensamiento”, “creatividad”, “emoción” y muchas otras más.

 Éstas y otras dificultades han hecho que muchos psicólogos opten, lamentablemente, por desechar el método científico. Pasemos a revisar algunos de los argumentos que yo he escuchado y la respuesta que podemos dar desde quienes defendemos la psicología científica:

–       “Cada ser humano es diferente, por lo que las generalizaciones a las que aspira la ciencia no son útiles ni pertinentes.” (me acordé de esto) Sí, cada ser humano es diferente, y eso lo sabemos en gran medida gracias a estudios científicos. Por otra parte, hay varias formas de abordar las diferencias interindividuales mediante el método científico, por ejemplo, estudiando los procesos básicos (atención, memoria, aprendizaje, etc.) que compartimos todos los humanos, y que al combinarse con nuestras historias de vida, situación actual y demás variables dan un resultado único. También se puede estudiar científicamente el comportamiento de una persona observando las variables implicadas (antecedentes, conductas y consecuencias) y cómo éstas se relacionan en esa persona en específico. [Esto último es la base de las intervenciones cognitivo-conductuales.]

–       “La ciencia trata a las personas como objetos, lo que las denigra al tratarlas como seres pasivos en vez de constructores activos de conocimiento”. Esto es más bien un juego de palabras. Cuando se habla de “objeto de estudio” no hablamos de objeto como sinónimo de “cosa”, sino de objetivo o finalidad: aquello a lo que se dirige el estudio. Respecto a la segunda parte, lo de que los humanos construimos conocimiento, es un punto interesantísimo que se estudia en psicología: la epistemología entendida como parte del comportamiento humano.

–       “La ciencia intenta controlar al ser humano, lo que atenta contra la libertad”. Si entendemos ‘controlar’ como manipular y utilizar, sí. Pero nuevamente estamos ante una confusión por polisemia. ‘Controlar’ se utiliza en el sentido de ‘ser capaz de modificar’, y nadie habla de manipular a un ser humano entero, sino de cambiar cierto aspecto de su conducta. Si buscamos una psicología que no ‘controle’ en ese sentido, estaríamos hablando de una psicología inútil, pues no sería capaz de generar cambios.

Como vemos en esta breve revisión del tema (muy polémico para muchos teóricos, científicos, pensadores y filósofos), en psicología, quizás por lo nueva, quizás por lo humana que es, el método científico se pone en tela de juicio mucho más que en otras áreas del quehacer humano… e incluso quienes defendemos este método como lo mejor que tenemos hasta este momento no logramos ponernos de acuerdo en algunos temas fundamentales.

Previous post

Fugaces 01/04/13

Next post

Spanish Inquisition: Exponiendo mis vergüenzas

Pangui

Pangui es un homínido de los que prefieren dudar e investigar antes de creer y afirmar. Empezó a existir en un país llamado Chile y se ha quedado ahí hasta el momento. Interesado en comprender de manera científica el comportamiento humano llegó a ser psicólogo debatiendo con posmodernistas y religiosos varios.

12 Comments

  1. April 3, 2013 at 1:32 pm —

    Gracias por este primer artículo. Hace unos años vagué mucho tiempo buscando un psicólogo, al final me fui por uno perteneciente a la rama de la Terapia Cognitiva Posracionalista, de Vittorio Guidano… Me gasté un dineral que me duele hasta hoy ¿Perdí mi plata? D:

    • April 4, 2013 at 3:19 am —

      La verdad es que en psicoterapia (a diferencia de lo que ocurre en investigación básica) es mucho más difícil distinguir la paja del trigo, y a pesar de que existen, por ejemplo, protocolos de investigación similares a los que se utilizan en medicina (doble ciego, grupos control…), siempre quedan dudas. Por lo que yo conozco (tampoco soy experto en eficacia comparada de psicoterapias) las posracionalistas están como en el límite, y hay casos en los que son útiles. De cualquier forma, lo principal es que si tú no sacaste nada en limpio del dineral gastado, nada concreto, entonces no fue una buena idea.
      En general no tiendo a defender mucho a las psicoterapias, porque a pesar de que existen bastantes con evidencia de efectividad y eficacia, también sé que hay demasiado chanta pululando por ahí, y que un psicólogo se reconozca como de X enfoque, no garantiza si quiera que sea realmente eso lo que haga =(…

  2. April 3, 2013 at 2:13 pm —

    Lo de los psicólogos tiene tela. Encontrar a uno que te guste es complicado, y ya no sólo por la rama que usan, sino porque en principio vas a contarle cosas íntimas, así que si no te inspira confianza, malo. Yo estuve yendo hace algún tiempo y tuve que solicitar cambio tres veces hasta que encontré a una que me gustó. Dos de ellas usaban las constelaciones familiares, y otra algo así como “re-programación positiva del pensamiento” que me pareció marciano del todo.

    • April 4, 2013 at 3:24 am —

      Cierto, un punto tan importante como la validez técnica es la afinidad personal, lo que hace aún más difícil encontrar al profesional adecuado… En todo caso, una excesiva focalización en el pasado, en infidencias personales o en la historia de la persona puede tomarse como una señal de alerta, pues en términos generales, las terapias que se han demostrado más efectivas están centradas en el presente y en el cambio (con miras al futuro cercano), en vez de en el análisis del pasado.
      Lo de “re-programación positiva del pensamiento” es algo nuevo para mí. Conozco la “reestructuración cognitiva”, que implica trabajar creencias irracionales y sesgos cognitivos, que me suena a que conceptualmente podría ser algo similar, pero por la terminología lo de la reprogramación me suena como a PNL :/.

      • April 4, 2013 at 4:46 pm —

        Venía a ser algo así como “si piensas en cosas bonitas y felices, tu vida será bonita y feliz”… me dio tan mal rollo que no me quedé mucho a comprobar su eficacia.

        • April 4, 2013 at 5:30 pm —

          El otro día escuché en un podcast escéptico (es decir, no tengo la fuente original) que la mejor forma de predecir si una terapia iba a funcionar era si el paciente se sentía cómodo con el analista/psicólogo y si se sentía comprendido por él.

          • April 5, 2013 at 1:44 pm

            Ooh! me gustaría ver el estudio, principalmente para saber cómo midieron si “funciona” o no la terapia, porque he visto estudios donde se confunde efectividad con satisfacción… Recuerdas algún dato de la referencia?
            Por otra parte, claramente sentirse cómodo y comprendido es una condición necesaria para el éxito de la terapia, pero dudo que sea suficiente.

          • April 5, 2013 at 2:41 pm

            Uf, no. Ni siquiera me acuerdo en qué podcast lo escuché.

    • April 5, 2013 at 11:53 pm —

      Bueno, la verdad es que yo fui solo la que buscó al psicólogo, no la que asistió a terapia, así que en realidad no se a ciencia cierta cómo se sintió quien asistió… Solo quería saber si esta psicoterapia, la que además sospechosamente tiene a un solo profesional como único referente teórico (Guidano) lo que inmediatamente me hace saltar las alarmas, es una tontera tipo psicoanálisis.

      • April 6, 2013 at 2:03 am —

        El problema del posracionalismo, si bien empezó como una variación de la terapia cognitiva, es que abraza muy de cerca al construccionismo, entonces empieza a hacerse inmune a las críticas con aquello de que “el observador crea su realidad”, lo cual puede ser una metáfora muy útil si en psicoterapia se le quiere mostrar a una persona que la forma que tiene de afrontarse a las cosas que vive influye en los resultados que obtiene, pero se vuelve terriblemente nocivo cuando se utiliza de excusa para evitar cualquier tipo de comprobación empírica sobre efectividad y eficacia respecto al método terapéutico.
        Aquí (http://posracionalismo.cl/posracionalismo/vittorio-guidano/) encontré un poco de información sobre Guidano, y cómo partió desde la psicología claramente científica (empírica y racional) hasta llegar a esa dudosa mezcla de fenomenología, mecanismos mentales y “organizaciones de significado personal”.
        Bajo el punto de vista de algunos psicólogos científicos, esto no es más que una vuelta atrás a la superstición: (ver la segunda pregunta: http://www.conducta.org/pyr/pyr_publicadas2a.htm#7 )

        • April 9, 2013 at 2:04 pm —

          Oh, no… Si hubiera sabido lo que se hoy creo que no hubiera optado por esta terapia, pero buehhhhh… Ahora me parece que no optaría por ninguna en absoluto. Si fueras tú el que tuviera que elegir ¿Por cuál optarías?

          • April 10, 2013 at 12:41 am

            Bueno, eso depende harto del tipo de problema, pero sin entrar a hilar fino, el eurístico es optar por una terapia cognitivo-conductual, por una conductual. Existe como el mito de que estas terapias están anticuadas y que son deshumanizantes, pero esas críticas parten principalmente del desconocimiento de cómo se trabaja en las psicoterapias de base científica (que no se trata de dejar las emociones de lado), y del pensamiento de que respetar al ser humano implica considerarlo un ser místico y que “la esencia del ser humano no se puede medir”.
            Creo que el medio más útil para saber la calidad de una psicoterapia, es fijarse en si el psicólogo utiliza indicadores concretos y objetivos para ver en avance/mejoría que se produce (por ejemplo, la frecuencia de los ataques de pánico, la duración de las ideas obsesivas, la cantidad de veces a la semana que un niño llora, etc.) y si da tareas concretas (no sólo se dedica a conversar) para que la persona/familia realice entre las sesiones.

Leave a reply