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¡Mira detrás de ti! ¡Un mono de tres cabezas!

Yo iba a escribir de cosas serias, como TEDx y su firme respuesta ante las pseudociencias, que ha sido tan clara y razonada que ha cabreado muchísimo al mundillo paranormal. Pero se me ha cruzado por delante una noticia aún más seria, de modo que, con perdón de la jefa (el permiso lo obviamos), voy a tocar un asunto grave para quienes, como yo, nos hemos criado con ordenadores de píxeles gordos:

Disney cierra LucasArts.

Yo no sé si me entenderéis cuando os digo que es una de esas noticias de sofá, mantita, chocolate y revisionado de toda la filmografía de Pixar. Entré al mundo de los juegos con LucasArts, Mi primer juego de ordenador de cualquier tipo fue The Secret of Monkey Island, y me impactó de tal modo que durante más de diez años jugué únicamente aventuras gráficas, incluyendo algunas que hubiera sido mejor no jugar. Mi sueño dorado era comprarme un pollo de goma con polea en el medio, y mi mayor orgullo conocer de memoria todos los insultos de las peleas a espada del juego. Recorrí cada píxel de mi pantalla con el puntero del ratón buscando el punto activo que se me había escapado. No solo jugué la saga entera: soy una de las pocas quetambién jugó lo que podría haber sido perfectamente una película de la saga: Indiana Jones and the Fate of Atlantis, donde Indy desenmascaraba a una médium fraudulenta y luego descubría la Atlántida. El guión le daba cien vueltas a la cuarta entrega de las películas, de paso.

Y aunque tuve mis escarceos con otros desarrolladores, sobre todo con Sierra por haber creado la saga de Gabriel Knight, para mí “juego de ordenador” era sinónimo de “aventura gráfica”, y “aventura gráfica” era sinónimo de LucasArts. Sobre todo desde que sacaron Grim Fandango, para mí la aventura gráfica más redonda y lograda de todos los tiempos.

Manny Calavera

“¿Crees que vendrá esta noche?” Grim Fandango era la perfección en argumento y diálogos

Por supuesto, y por desgracia, hace tiempo que pasó la época dorada de las aventuras gráficas y ya he dejado de esperar (no sin una lagrimita) la segunda parte de Grim Fandango. LucasArts derivó más a juegos de Star Wars que nunca atrajeron tanto mi atención, y su desaparición ahora no nos va a privar de más aventuras de Guybrush Threepwood, porque afortunadamente existe Tales of Monkey Island, que recupera perfectamente* el espíritu de la saga, que se había despistado un poquillo en las dos últimas entregas.

Jugar aventuras gráficas (si nunca lo habéis hecho) no es para impacientes: hay que prestar un montón de atención a información que aparece en pantalla, hay que leer o escuchar horas y horas de diálogos, hay que anotar ciertos eventos, hay que recordar dónde estaba según qué cosa y quién la tenía, hay que saltar de rama en rama por árboles de diálogos que dejarían a Yggdrasil como una matita anémica, y sobre todo hay que ir de un lado a otro haciendo recaditos y buscando cosas para un número a todas luces excesivo de personajes caraduras, que como saben que quieres el pollo de goma con polea en el medio te envían a conseguir la taza de porcelana que tiene el ermitaño que necesita un torno para su nuevo submarino de miga de pan. Por ejemplo.

Es decir, para entendernos: si juegas a aventuras gráficas te encontrarás con que tienes que procesar mucha información, casi toda carente de lógica. Luego tienes que filtrar la que es relevante, descartar todas las pistas falsas, y tomarte unas molestias tremendas para llegar a una conclusión raras veces satisfactoria. Por la que no te pagan ni un céntimo, y encima todo vuelve a empezar casi igual en la siguiente entrega.

En resumen: las aventuras gráficas son el juego perfecto para una escéptica.

No sólo eso, sino que además puedes ser una chica sin problema alguno: ni peores personajes ni vestidos rosas ni nada (salvo en algunas entregas de la bastante irónica saga de King’s Quest). Siendo Grace Nakamura investigas igual o mejor que Gabriel Knight y cuando sale Elaine Marley en pantalla sabes que tienes delante a un personaje competente. No jugable (pena), pero competente. Es refrescante pasarte todo Grim Fandango queriendo salvar a Meche Colomar, y cuando la encuentras ver que no necesitaba que la salvaras. ¡Por no hablar de Kate Walker o April Ryan, protagonistas absolutas de otras dos maravillosas sagas de aventuras gráficas!

Así que creo que corresponde un pequeñito recuerdo a LucasArts, a sus pollos de goma con polea en el medio, y a las aventuras gráficas. Disculpadme el desahogo. Os dejo ya, que estoy a mitad de mi sesión terapéutica y toca ver Los Increíbles.

* Diga lo que diga Yahtzee, a quien admiro y respeto siempre que no se meta con Monkey Island.

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Daurmith

Daurmith

Daurmith empezó a jugar con esto de los blogs en 2001 y no ha parado desde entonces a pesar de las protestas. Pensó que así aprovecharía por fin los años que pasó estudiando biología molecular, y descubrió que le encanta hablar de la realidad tal como es; es más divertido.

A pesar de la evidencia fotográfica, Daurmith no es un gato.

1 Comment

  1. April 4, 2013 at 8:20 pm —

    Pero la gente que hizo los juegos de LucasArts de antaño están en otras compañías ahora. “Si lloras por el cierre de LucasArts, las lágrimas te impedirán ver.los juegos de Telltale o Double Fine”

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