ActivismoEscepticismoEspaña

Más allá del matrimonio homosexual

El presidente uruguayo ha promulgado hoy la ley de Matrimonio Igualitario que permitirá a partir del tres de agosto que personas del mismo sexo contraigan matrimonio. En una decisión contraria, el Congreso colombiano rechazó hace pocas semanas legislarlas uniones entre homosexuales, pese a que la opción estará disponible por decisión de la Corte Constitucional a partir del próximo 20 de junio. En Francia se acaba de aprobar la ley que permite casarse a personas del mismo sexo, pese a que ha tenido un rechazo importante por parte de los sectores conservadores y de derechas. Esos mismos que han impedido que se instaure una ley similar en Irlanda del Norte.

Mientras España, Holanda, Bélgica, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Dinamarca, y Nueva Zelanda permiten ya este tipo de uniones civiles, la tendencia sigue creciendo en varios países del mundo. En México, los gais aprovechan un vacío en la legislación para casarse, que está avalado por las altas instancias jurídicas. Argentina ha tomado la delantera y desde 2010 permite las bodas entre personas del mismo sexo. Brasil avanza lentamente mientras sus estados van aprobando uno a uno el matrimonio gay, que ya es una realidad en el 60% del país. Algo similar a lo que sucede en Estados Unidos, donde nueve estados lo han aprobado, y se espera que el Tribunal Supremo reconozca esta decisión, y que sirva como base jurídica para permitirlo en el resto del país.

Aunque esta lenta y difícil lucha por los derechos de los homosexuales a contraer matrimonio y recibir plenos deTres no son multitudrechos a nivel de pareja lleva años, y hasta hace muy poco se ha convertido en una tendencia verdaderamente mundial, es un proceso que ha abierto la puerta para que la gente de muchos países consiga entender nuevas formas de llevar las relaciones, lejos del estereotipo tradicional de pareja heterosexual y monógama. Ese esquema que por varias razones, primordialmente religiosas, se ha convertido en “el de toda la vida”, cuando realmente no es más que una posibilidad dentro de muchas que tiene el ser humano de relacionarse emocionalmente con sus semejantes.

En una sociedad libre e igualitaria, no hay razón para limitar las uniones legales entre personas al sistema tradicional de contrato civil que tenemos actualmente por matrimonio. Otras opciones se están planteando ya a nivel legislativo, como la propuesta mexicana de matrimonios con fecha de caducidad. Aparte de los imperativos legales, también está apareciendo una conciencia sobre la posibilidad de crear relaciones hechas a medida de cada uno, siguiendo un marco ético que permita crear alternativas diferentes a las tradicionales, conservando principios morales de convivencia y respeto hacia el otro.

Quien se sienta insatisfecho con las típicas relaciones de pareja, sienta inquietud sobre el tema, o sencillamente quiera informarse más, puede echarle un vistazo a los enlaces en inglés relacionados con The Ethical Slut, un libro que discute las posibilidades de relaciones consensuadas no monógamas, y que ha generado un movimiento internacional de conciencia sobre el tema. En pocas semanas saldrá en español una traducción del libro realizada por los Golfos con Principios, quienes además realizan charlas y talleres sobre éste y otros temas relacionados.

Tal vez en un futuro podamos ver instauradas y normalizadas estas distintas opciones de entender las relaciones emocionales. Por ahora, quien quiera aventurarse tiene que encontrar con esfuerzo su propio camino.

 

Previous post

Fugaces 06/05/13

Next post

Y se cumplió la profecía...

Juan Camilo Cano

Juan Camilo Cano

Blogger, periodista, lector, escritor, hablador, friki a medio tiempo (sobre)viviendo en Madrid. Cinismo y escepticismo a la carta.

No Comment

Leave a reply