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Posts desde Skepchick: La pseudociencia de culpar a la víctima – introducción

Todos lo hemos escuchado en alguna parte, ya sea por El Secreto, por “La Ciencia del Espíritu”, por libros de autoayuda, por Oprah, Gregg Braden, Sanación Theta, y todo tipo de cosas que dicen ser beneficiosas, esclarecedoras, empoderadoras* – culpabilizar a la víctima, tomando la injusticia del mundo y todo lo que sale mal como un error personal. Este auto-empoderamiento huele a des-empoderamiento, y sin importar si estamos hablando de las víctimas de intimidación, enfermedad, trauma, o simplemente de personas jodidas por la sociedad, culpar a la víctima está generalizado en todo el mundo de la pseudociencia.

La creencia que primordialmente lleva a culpar a la víctima en la pseudociencia es la mantra de ‘todo es posible’. La ley de la atracción, como se describe en el infame libro de autoayuda El Secreto es justo eso, al igual que algunas de las filosofías propinadas por La Ciencia del Espíritu y Gregg Braden, en sus populares obras. Al ser capaz de cambiar la estructura de la realidad (o incluso en una escala más pequeña, solo cambiar las cosas a tu alrededor), utilizando sólo el poder de tu mente, esta “ley” sigue la idea estancada de que ‘todo es posible’, poniéndole un nombre que suena cientificudo y haciendo caso omiso a todo lo que en el mundo contradice la idea. Algunos han encontrado que esta idea les empodera, y concedo que los oprimidos puedan encontrar esperanzadora la creencia de que ellos pueden levantarse a sí mismos y alcanzar sus sueños. No hay nada malo en tener metas y tener el empuje para alcanzarlas, pero esta filosofía no puede ser la única manera de encontrar motivación para continuar.

Si el mundo está determinado por nosotros, por nuestra voluntad y nuestros deseos, esto quita el peso de la culpa de intimidación del acosador a la víctima, excusando a los responsables de todas sus acciones y dejando que la gente traumatizada por la crueldad de los otros piense que todo fue su culpa y si tan sólo hubieran querido lo suficiente no ser victimizados, estarían bien. Esto es culpar a la víctima, acercarse a las víctimas de abusos y decirles que obviamente querían sufrir abusos, y es increíblemente ciego.

No culpo a la víctima - Pero no debía haber caminado sola por ahí.

No culpo a la víctima
– Pero no debía haber caminado sola por ahí.

Sin embargo, esto no es simplemente un fenómeno de los autores del abuso, también es transmitido a las propias víctimas, que en ocasiones defienden la ideología y sus fallas al permitir el abuso (a veces de forma horrible), y esta es la parte más triste de todo el asunto de culpar a la víctima, el hecho de que las víctimas pueden ser convencidas por los cada vez más ricos gurús de la pseudociencia de que lo peor de sus vidas pasó, no por los demás, sino por ellos mismos, y por su falta de voluntad para querer que el abuso terminara.

En las próximas semanas voy a repasar ejemplos de culpar a la víctima en la pseudociencia y sus repercusiones, pero por ahora sólo me gustaría terminar hablando de Gregg Braden y su idea poco original que el cáncer se puede detener a un nivel puramente mental. Nadie puede decidir dejar de tener un cáncer terminal, no se puede pasar de un cáncer terminal, y que decir que la gente muere de cáncer terminal porque ha decidido no vivir más, no sólo está mal, sino que es profundamente insultante, insensible y, si no intencionalmente deshonesto, sí horriblemente estúpido. Que haya gente con aires de figura de autoridad que dé este consejo es asombroso, pero la única cosa más sorprendente es el hecho de que se les permita salirse con la suya, vender sus libros, y obtener beneficios de decirle a la gente que se calle y desee que se vaya su cáncer.

*Nota del traductor: aunque no lo crean, la RAE acepta “empoderar“.

SOBRE EL AUTOR
EdwardEdward Strickson

Eddy es un escritor amateur y un músico aún más amateur. Escribe un blog diario principalmente escéptico en jengajam.wordpress.com para ahogar las voces en su cabeza, escribe reseñas de discos en www.alterthepress.com para poner voces en su cabeza y escribe novelas que espera que pongan voces en las cabecas de otros. Actualmente estudia Ciencias Biológicas en Nottingham Trent University, planeando especializarse en Ecología.

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt y, por supuesto, Skepchick.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

2 Comments

  1. June 22, 2013 at 5:52 pm —

    Un comentario sólo por hacerme el listo: en su libro criticando el negociete de la autoayuda, SHAM, Steve Salerno divide los libros de autoayuda en dos clases: los que, como de dice en el artículo, culpan de los males de uno a uno mismo, y los que culpan de los males de uno a los demás, ya sea la sociedad, la familia, la pareja (ver serie de libros en plan “gente tóxica”).

  2. June 24, 2013 at 7:16 pm —

    Nunca lo había visto desde ese ángulo.

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