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Posts desde Skepchick: ¡Es solo un pecho!

“Si se chupa una teta, la película obtiene una calificación “no recomendada para menores de 17 años”. Si se corta la teta con un hacha, la calificación será “contiene escenas que pueden no ser adecuadas para niños”. Esta cita se atribuye normalmente, por internet, a Jack Nicholson, pero he tenido problemas para verificar su autenticidad. De cualquier manera, me pareció muy a propósito, hace unos días, a la hora de elegir una película para la clase.
Por lo general, no me parece que sea necesario consultar con la administración de la escuela en relación con lo que se muestra en clase. La mayoría de las veces me siento totalmente capaz de decidir lo que es apropiado. Sin embargo, debido a cierta violencia extremadamente explícita, juzgué prudente el discutir esta película en particular con uno de los administradores, simplemente para tener cubiertas las espaldas en caso de que algún padre se quejara.
En su mayor parte, considero como potencialmente inapropiadas las escenas con un lenguaje abusivo y/o fuerte (es decir, tiene que ser algo más ordinario que un par de mierdas y joder; tiene que ser la ordinariez tipo Bob Saget (1)), y también aquellas con una brutalidad extrema.
La película en cuestión contenía escenas de batallas de una brutalidad extrema, es decir decapitaciones, amputaciones, mucha sangre, cadáveres, etc, que eran mi principal preocupación. Además de la extremada violencia explícita, la película contiene algunos breves momentos de desnudez femenina. Pechos. En total, casi 7-10 segundos de pechos.
Al hablar con la administración de la escuela, pasaron por alto la violencia explicita de la película; sin embargo, sugirieron que diera a los alumnos un descanso para ir al baño durante las escenas en que se mostraban los pechos, y que hiciera avanzar rápido la película mientras estaban fuera del aula.
Bien, las dos escenas con desnudos aparecen con unos 3 minutos de diferencia. Así, en un esfuerzo por cumplir con la política de la escuela, proyecté la película y di 2 descansos para ir al baño con unos 3 minutos de diferencia. Totalmente normal.
De las 2 escenas con desnudos, una era una escena de amor entre marido y mujer; la otra escena mostraba a una mujer drogada que se retorcía en el suelo, y que vestía un top semi-transparente. Las escenas duraban no más de 30 segundos cada una, y no son de naturaleza explícita.
El ocultar la desnudez a mis alumnos no tuvo ningún efecto apreciable sobre el contenido de la clase, pero plantea una cuestión importante. ¿Por qué se considera la desnudez inapropiada, mientras que la violencia extrema se deja pasar como si fuera algo totalmente normal?
Os estaréis preguntando por la edad de los estudiantes; sin embargo, su edad no tiene nada que ver con la pregunta, y, en realidad no es muy importante. El problema es una sociedad que encuentra que la desnudez es sucia, y la brutalidad la norma. Esta idea parece tener sus raíces en la religión.
Como profesor en una escuela católica, la respuesta es bastante clara: la desnudez es vista como un recordatorio de la relación entre el cuerpo y el pecado, y las mujeres todavía se consideran símbolos de la sexualidad y la depravación.
Estos estigmas, completamente ridículos, son reliquias de los primeros tiempos de la Iglesia, y continúan siendo sostenidos por un clero autodesignado que dice hablar en nombre de todos, pero cuyos seguidores representan sólo el 50% de la sociedad.
La idea de que la desnudez sea más ofensiva que la brutalidad ciertamente no es nueva, y probablemente ni siquiera era nueva cuando Jack Nicholson supuestamente hizo el susodicho comentario. Sin embargo, verse obligado a omitir unos pocos segundos de pechos en una película de guerra con grandes dosis de violencia explícita, nos sugiere que todavía estamos más dispuestos a ver brazos desnudos que pechos.

Foto principal: Richard

(1) Bob Saget es el actor que encarna a Danny Tanner en la serie “Padres forzosos”.

SOBRE EL AUTOR
z_RichardRICHARD
Richard enseña arte en una escuela católica, y pasa la mayor parte de sus días ruborizándose y fingiendo que no es ateo. Le gustan los muebles antiguos y los bulldog franceses.

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt y, por supuesto, Skepchick.

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bruno

bruno

Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

2 Comments

  1. July 13, 2013 at 8:34 pm —

    Citando a George R.R. Martin: “Puedes describir con todo detalle como un hacha penetra en el cráneo de una persona y nadie se quejará. Pero si describes con igual detalle cómo un pene entra en una vagina, recibes un montón de cartas de lectores diciéndote que no volverán a leerte nunca más. ¿Qué es eso? Los penes entrando en las vaginas traen al mundo mucha más felicidad que los hachas clavándose en los cráneos de las personas.”

  2. July 18, 2013 at 12:39 pm —

    Parece que somos un poco diferentes en muchas partes de Europa.
    Lo sé porque hace unas semanas participé en una clase come estudiante/profesora donde el profesor mostró unal pelicula espanola que comienza con las imágenes de la protagonista en cama con su novio y una vista “buena” a sus pechos.
    Pero sí es verdad que la violencia es muy normalizada. No nos importa mucho que los ninos tiren el uno al otro y juegen “matar y morir”, pero les tratamos como personas sin sexualidad.

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