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Posts desde Skepchick: Ateísmo, sexismo y acoso. El precio de hablar.

Cuando empecé a escribir en este blog yo era relativamente novata en el concepto de escepticismo organizado y ateísmo, y el feminismo ni siquiera estaba en mi radar. El feminismo era eso que hacían algunos hippies de quemar sujetadores en los jardines de la Casa Blanca, no algo para mí. Y yo me crié sin religión, así que daba por sentado el concepto de ateísmo. Pensaba que era una simple cuestión de creer o no creer. Yo no creía. Y organizarse en torno a la respuesta a esa pregunta era algo que hacen los que van a la iglesia. Los no creyentes no se reúnen alrededor de la no creencia, se reúnen alrededor de conciertos de rock y fogatas, ya que, en mi mente, había mejores cosas que hacer. No había considerado plenamente la idea de que algunas personas están tan dañadas por una educación religiosa que cuando pierden la fe, pueden necesitar ayuda en la transición a una vida sin la estructura de soporte que su fe y las iglesias proveen. No había pensado en cómo la religión se filtra en nuestras escuelas e intenta reescribir la historia literalmente reescribiendo libros de texto y cómo la religión trata de cambiar las reglas de la ciencia para encajar mejor con el concepto de la fe. Cuando empecé a escribir aquí, yo no había pensado en nada de eso, yo sólo sabía que no creía.

Ahora ya lo sé.

Ahora sé que tener una comunidad construida alrededor del concepto de ateísmo y la no creencia es importante. Es importante, si queremos hacer que nuestra comunidad haga la transición de minoría a algo más masivo. Somos criaturas sociales que a veces necesitamos ayuda para hacer frente a la tragedia inherente a la vida. La muerte y el luto son experiencias universales que a menudo son difíciles de llevar. Somos humanos suaves, blanditos, emocionales y con frecuencia imperfectos. Necesitamos compasión, comprensión y a otros humanos suaves y blanditos en los que apoyarnos cuando ocurre una tragedia. También necesitamos a otras personas para compartir la alegría del amor y de los puntos altos en cada una de nuestras vidas. El ateísmo organizado puede proporcionar esa comunidad que las iglesias tienen. Tiene que hacerlo mejor, pero la base está ahí.

Hablar públicamente sobre el ateísmo, ya sea en línea o lejos del teclado, a menudo puede dejarte abierto a fuertes ataques por parte de personas que creen firmemente que eres el mal, o un pecador blasfemo por ir en contra de su preciada fe. Ser un ateo público, en un momento en que ser ateo te convierte en minoría, puede dar miedo. Puedes perder amigos, familia, trabajos y en muchos casos, la libertad o la vida. Por suerte para mí, solo recibo la ocasional nota desagradable de un creyente o una vaga amenaza.

La participación de las mujeres.

Este blog ha sido siempre un espacio que fue diseñado para fomentar la participación de las mujeres en el escepticismo y que también abarca el ateísmo – aunque ese era un objetivo secundario al principio. Cuando entraban nuevas escritoras se les pidía que se centran en las cuestiones escépticas que son importantes para las mujeres. Empezamos siguiendo el ejemplo de Rebecca, involucrándonos en conferencias como TAM y eventos locales como SkeptiCamp e IIG. Nos pusimos más frente al público. Hablamos de temas que nos afectan como mujeres. Miramos a nuestro alrededor y hacia el público y poco a poco empezamos a notar que en estas reuniones el número de mujeres era muy inferior al de hombres.

No es un gran problema.

Al principio no vimos gran problema en que hubiera menos mujeres, estábamos ahí y nos estábamos divirtiendo, y eso era lo importante. PERO éramos escépticas con E mayúscula y nos lo tomábamos en serio, así que era nuestro deber examinar estas experiencias y así empezamos, como buenos escépticas, a preguntarnos por qué. ¿Por qué había menos mujeres participando en estos eventos? ¿Por qué muchas mujeres asistían a un evento, pero luego no volvían? Queríamos compartir el escepticismo con otras mujeres, porque las mujeres somos a menudo el blanco de las principales estafas pseudocientíficas enfocadas al cuidado familiar como la curación por fe y la homeopatía y otras estafas como los videntes y El Secreto. Teníamos que encontrar la manera de fomentar la participación para poder ayudar a la gente a no ser engañada por charlatanes y a no poner en peligro su salud. Queríamos ayudar a otras mujeres. ¡Teníamos el conocimiento que creíamos que todo el mundo necesitaba!

Nuestro análisis crítico continua.

Una y otra vez, cuando mirábamos a nuestro alrededor veíamos una cantidad desproporcionada de hombres blancos. Veíamos falta de diversidad, no sólo de género, sino también de orientación sexual y colores de piel. También empezamos a notar el sexismo y una fuerte tendencia conservadora y libertaria en el público. Empezamos poco a poco a hablar sobre esto y sobre la necesidad de inclusión en las organizaciones seculares y entre los líderes de eventos. Empezamos a cuestionar nuestras propias decisiones y acciones. No eramos de ninguna manera un blog feminista cuando esto empezó. Cometimos errores, pero queríamos hacerlo mejor. Queríamos ser más inclusivos para que más grupos con baja representación se sumaran al movimiento para que los ideales y las herramientas de la laicidad, el escepticismo y el pensamiento racional y crítico se extenderían y en última instancia, hacer del mundo un lugar mejor. Simple, ¿verdad?

Hacer lo correcto puede salir muy mal.

Así que empezamos a hablar sobre por qué nos parecía que había menos mujeres en los eventos. Empezamos a leer a otras escritoras feministas. Pedimos mayor diversidad en los paneles. Empezamos a hablar sobre las amenazas de violación que las mujeres reciben en línea y la forma en que a menudo somos tratadas como objetos y la microagresiones a las que las mujeres nos enfrentamos. Mencionamos la necesidad de que hubiera políticas anti-acoso en las conferencias. Básicamente comenzamos a informar sobre lo obvio. Era feminismo para principiantes. Reportábamos sobre lo que veímos y lo que nos sucedía. Empezamos a examinar críticamente la igualdad y el feminismo y su lugar dentro de escepticismo y el ateísmo. Y esa es la época en que las cosas se fueron al carajo. En el momento en que Richard Dawkins escribió su famoso comentario de “Querida Muslima …” en respuesta al comentario de Rebecca sobre cómo se sentía al ser abordada por hombres extraños en los espacios cerrados, nuestras vidas cambiaron para siempre.

A partir de ese día, en julio de 2011 este blog se convirtió en un blanco.

Todos los días desde ese momento, los que estamos en este blog, y muchos de la red FreeThoughtBlogs que hablan sobre el machismo o feminismo, recibimos amenazas de violación, muerte, daños corporales o simplemente odio generalizado. Hemos sido sujetos de escarnio, parodia, burla, mentiras, amenazas de demandas judiciales y, en algunos casos de acoso sexual.

Y aquí es donde el viaje nos ha llevado.

Este viaje que inició con una relación ingenuamente entusiasta con el escepticismo me ha enseñado la importancia y la necesidad de la comunidad en torno a la no creencia y al mismo tiempo me ha mostrado lo absolutamente tóxica y dañina que es la estructura existente para cualquier persona que se atreva a tratar de alterar el statu quo. Empecé llena de esperanza y confianza de que yo sabía taaanto, sólo para darme cuenta de que sabía muy poco. Ha tomado años y mucha fuerza por parte de un grupo de escritores e increíbles pensadores el abrir ligeramente esa puerta, lo suficiente para dejar entrar un poco de luz del sol desinfectante en esta comunidad para demostrar que tenemos un montón de cucarachas todavía por asustar y muchos mitos aún por romper. Cuanto más sabes, más te das cuenta de lo que hay aún por aprender y hacer. Tengo la esperanza de que el camino que estamos andando, lleno de obstáculos y desniveles – será mucho más suave para las mujeres escépticas y ateas y otros grupos minoritarios que siguan después de nosotros. Y espero que los que siguen tratando de bloquear ese camino se den cuenta de sus errores. También espero que esas voces que hemos escuchado recientemente sigan dejándose oir. Porque entre más fuertes sean nuestras voces al unísono, menor será el precio que cada individuo tendrá que pagar.

SOBRE LA AUTORA
Amy Davis Roth (Surly Amy) es una artista visual que vive en el corazón de Hollywood, California. Hace la línea de joyería Surly-Ramics y patea traseros diariamente. Síguela en Twitter: @SurlyAmy

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt y, por supuesto, Skepchick.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

1 Comment

  1. August 20, 2013 at 10:10 pm —

    Si bien soy de los que no adopta la ideología necesaria para ser considerado feminista, tengo que decir que entiendo que PZ exige a los de menor rango que salgan a llenar las redes con la apología que el espera. Es lamentable que muchos personajes de mente podrida canalicen todo su odio hacia los que crean el caos, en las figuras públicas de “menor rango” pero son quienes actuan de escudo humano para recibir a quemarropa todo el acoso fruto de las maniobras del padre del drama en la internet.
    Es una lastima que uds den la cara por el accionar torpe e irresponsable de PZ, espero que le saquen hasta el último centavo y que el radicalismo ideológico sea un mal recuerdo en el futuro cercano.

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