Cosas que te van a interesarFugacesRecomendaciones

Fugaces 30/09/13

“No te rías de la violación. La mayoría de las personas no son violadores. Pero la mayoría de los violadores cree que todo el mundo lo hace. Es más, nunca puedes saber si estás en presencia de un violador. No son diferentes del resto de nosotros, y pueden ser una compañía perfecta. Así que aunque a ti te parezca inofensivo reírte de las bromas que toman la violación a la ligera, tus carcajadas pueden estar diciéndole a un violador desconocido de tu entorno, que las violaciones son cosa de risa.”

  • La cita pertenece a Ten Things to End Rape Culture (en inglés): 10 consejos para acabar con la cultura de la violación.
  • Nos podemos reír todas, que siempre es mejor, incluyendo a las supervivientes de una violación. ¿Cómo? Riéndonos de los agresores. He aquí algunos ejemplos, este monólogo de Hanna Gadsby, o esta viñeta de @TheKrisWilson.
  • Nuestra sociedad enseña a las víctimas potenciales a no ser violadas, pero ¿se enseña a los hombres a violar? Dicen que “no se enseña a los hombres a violar; todo el mundo sabe que violar está mal pero algunos no responden a la educación recibida”. No, no todo el mundo sabe lo que es una violación; cursillos para no violar no hay con ese nombre, pero la educación recibida sí que está haciendo efecto, y de qué manera. Enseñar a violar, por @ComandanteVimes.
  • La cultura de la violación se ve normalizada a través de mucha de la música que escuchamos. El tema “Blurred Lines” es el ejemplo perfecto de cómo hacer sentir cómodo a un violador potencial, porque refuerza muchos de los argumentos que la sociedad concede a las agresiones sexuales, refuerza que la línea del consentimiento sea percibida como difusa y no como una línea definida. Y amigas, una línea es una línea, difusa o no, se sigue viendo. Lo que ocurre es que muchos no quieren verla. Esta comparación lo deja claro: La letra de “Blurred Lines” en boca de violadores a través del Project Unbreakable (vía @510nm).
  • Que algo nos parezca normal, también forma parte de la cultura que se basa en el “siempre ha sido así”, “no es para tanto”; y si es en el trabajo, “si no te gusta, busca otra cosa porque en esta profesión no puedes ser tan sensible”. En esta ocasión le toca a la fisioterapia, donde parece que se ha generalizado bastante lo de “Quítate la ropa”. El acoso sexual en fisioterapia por @carcasor.
  • El acoso verbal, otra piedrita en la cultura de la violación con el que nos tenemos que conformar. Si quieres saber por qué no nos da la gana seguir siendo objetos que “enseñamos” y “nos arriesgamos a ser piropeadas”, o fotografiadas para vuestro regocijo porque estamos en un sitio público, lee esto para empezar: Acoso verbal.

 

En la imagen de cabecera, el joven Fredersen no acepta un no por respuesta.

Previous post

Posts desde Skepchick: Entangled Bank da más pruebas de que los hombres no son graciosos

Next post

Spanish Inquisition: Restos de comida en Saturno

sovcolor

sovcolor

Tan escéptica que no me lo puedo creer.

No Comment

Leave a reply