ActivismoCosas que te van a interesarLatinoamérica

Menstruación Verde

“Recordemos a la mitad de la Humanidad, que sangra una vez al mes por toda la Humanidad” – Mauricio Redolés, poeta y músico chileno.

Yo me acuerdo de esta frase cada 8 de marzo, pero también me acuerdo cuando  pienso en la basura.

¿Cuánta basura puede producir una sola mujer en su vida desechando productos de higiene femenino? Pensemos en que una mujer puede menstruar por unos 37 años, cada mes y por unos 4 días. Eso es 2220 días. ¿Cuántas veces al día se cambia un tampón? ¿Una toalla higiénica? Yo hice un cálculo bastante conservador estimando una cantidad de 5 productos usados y desechados diariamente por 4 días. Eso arroja un total de 8.800 unidades utilizadas durante la vida de una mujer, más aplicadores, más envoltorios, más bolsas de empaque (No nos olvidemos de los residuos del proceso productivo y las materias primas utilizadas, principalmente celulosa, o sea, árboles) Ahora multipliquemos ese número por la cantidad de mujeres que menstruan actualmente en el mundo y que usan productos desechables. Ni siquiera tengo ese número, pero debe ser astronómico. Entonces, luego de pensar en esto y de hacer el cálculo me puse a barajar las opciones disponibles de productos no desechables. Mi primer descubrimiento fueron las toallas reutilizables de tela, pero debo reconocer que nunca las usé. Me dio pereza tener que lavarlas y no me confié de su capacidad absorvente. Además, no me gustaría tener que andar con una toalla usada en la cartera. ¡Ni siquiera uso cartera!

Así que opté por la copa menstrual, que se compra una sola vez y dura por muchos años. No hay que hacer ningún lavado ni guardar nada en ninguna cartera. Pero este producto no es apto para gente que no tolera tocar o ver sangre. Hay que manipular la copa y vaciar su contenido, lo que puede ser asqueroso para algunas, aunque a mi me da igual. También hay que poner cuidado en el higiene y lavar las manos antes de cada manipulación.

Ahora soy la orgullosa nueva usuaria de un simple recipiente de silicona, ahorro dinero, recursos y residuos. Siguiendo la misma línea, aunque con consecuencias menos dramáticas, me cambié desde los anticonceptivos orales a la T de cobre, que tiene una vida útil de 10 años. Me siento como si me hubiera transportado al pasado, cuando el refri duraba tanto que lo heredaban tus hijos, aunque no le voy a heredar mi copa menstrual a nadie.

tampons

En la imagen, un cálculo bastante menos conservador que el mio, mostrando 17.000 unidades sanitarias utilizadas y desechadas durante la vida de una mujer.

La imagen anterior pertenece al sitio shethink.com (en inglés), que ofrece otra alternativa a los productos desechables. Basicamente, ropa interior que puede retener el flujo y es antimanchas. Acá, además de ofrecer su propio producto, tocan el tema de qué productos higiénicos son usados en zonas pobres de países africanos y en India. (En inglés). En estos lugares, muchas mujeres usan cosas que nosotras jamás pondríamos en contacto con nuestras vaginas, como compresas de lodo o hierba. Muchas niñas ni siquiera van a la escuela durante su periodo por las complicaciones que implica “su semana de la verguenza”, como le llaman a la menstruación.

Si eres mujer y quieres reducir tu huella de carbono puedes, entre otras cosas, ir al super con tu bolsa de género, moverte en bicicleta y en transporte público y generar menos basura reduciendo la cantidad de productos desechables que usas en tu vida diaria, como los tampones o protectores diarios. Y no, no es necesario abrazar un árbol.

O también puedes vivir sobre un basural y hacer instrumentos musicales con basura, como ¡una zampoña de aplicadores de tampones! (no)

La imagen de cabecera fue obtenida acá.

Previous post

Spanish Inquisition: ¡Desfibrílame otra vez!

Next post

Fugaces: 15/11/13

Lulú

Escéptica gracias a Google, pasó su infancia discutiendo con sus profesores de Historia y Religión. Ahora que encontró amigos de su misma especie, dedica sus horas libres al activismo escéptico y a discutir con profesores de Historía y Religión (cuando no está perdiendo el tiempo en google)

4 Comments

  1. November 19, 2013 at 12:10 pm —

    Conozco la copa de otros artículos, pero no conocía nadie que la use, y tengo una duda puntual.
    Mi pregunta respecto a la copa es si es apta para una trabajadora de tiempo completo en un aeropuerto y estudiante de ingeniería que pasa menos de 6 horas por día en su casa, tiempo suficiente para ducharse y dormir 5 horas. Es decir que hace la mayoría de sus necesidades fisiológicas en baños públicos compartidos por muchísimas mujeres. Podrías darme tu opinión?

    • November 19, 2013 at 1:09 pm —

      Hola gretelx,

      Si tienes que vaciar la copa en un baño público tienes 3 opciones:
      1- Llevar una pequeña botella con agua contigo y cuando tengas que vaciar la copa en el inodoro la enjuagas con un poco de agua y la vuelves a insertar.
      2- No llevar la botella con agua, vaciar el contenido y limpiar la copa con papel higiénico.
      3- No llevar la botella con agua, vaciar el contenido y volver a insertar sin limpiar.

      Personalmente, no creo que sean necesarios ni el punto 1 ni el 2. Ah! se me olvidaba, la copa se puede llavar por hasta 12 horas en los días en que no necesites más recambio.

      Luego de insertada la copa te limpias la sangre de las manos con papel higiénico y luego en el lavamanos. Recuerda que antes de manipular la copa debes lavarte las manos.
      Puedes esterilizar la copa entre ciclos en agua hirviendo por unos minutos.

      Te dejo este link, donde se explica mejor el tema: http://www.youtube.com/watch?v=MFxEjNPbmgA
      Te animo a probar la copa y darnos tu opinión!

      Saludos!

  2. November 19, 2013 at 8:42 pm —

    Como vi que eres de chile (no sé que región), comentaré que en el supermercado Jumbo venden unas toallas marca Natracare. Los pros: sale menos olor y la piel se irrita menos. Son biodegradables. Son igual de absorbentes que la competencia. Los contras: son bien caras $ y tienen huella de carbono pq están hechas en…¡Suiza! Ese es mi aporte “verde”.

Leave a reply