CienciaSpanish Inquisition

Spanish Inquisition: Mucho ayuda el que no estorba

“Las predicciones son muy difíciles, especialmente acerca del futuro”

Niels Bohr

 

Hagamos un ejercicio. Si pudieras regresar 50 años en el tiempo y yo te describiera un escenario donde todas las personas traen consigo una computadora (ordenador, si así lo prefieren los lectores que se encuentran del otro lado del charco) que permite que sus usuarios se comuniquen instantáneamente entre sí de forma gratuita, que publiquen documentos de trabajo y recetas de cocina, transfieran datos y música sin costo, vendan desde tortugas al derecho a nombrar a su hijo, consuman pornografía y videos de gatitos (ojalá no al mismo tiempo), creen, copien, etc., y te pidiera que esbozaras un reglamento para delimitar su funcionamiento, ¿qué propondrías y en qué diferiría de cómo se maneja el Internet hoy en día?

Esta propuesta se la hace Stepehen Dubner del podcast de Freakonomics a su invitado, Clay Shirky, después de haber comentado lo sorprendente que es que el Internet no este regulado por una institución internacional, para ser una red de comunicación que utilizan aproximadamente 60% de los adultos en el mundo por lo menos por media hora al día, y que genera trillones de dólares.

Este responde que el es un pragmatista, y que comúnmente escucha que a la gente le preocupa que la tecnología se este desarrollando a una velocidad tal que está dejando atrás a la ética, a lo que él responde que así debe de ser. Que nadie puesto en este tipo de situación podría haberse imaginado los efectos de segundo orden que ha generado el Internet, particularmente los efectos sociales y de comunicación grupal, y que lo único que habrían logrado es arruinar grandes oportunidades.

Yo añadiría que incluso cuando correctamente predecimos el desarrollo de una tecnología, particularmente cuando se trata de un medio de comunicación, nuestra valoración del efecto puede cambiar con el tiempo y con la misma exposición al medio. Shirky pone como ejemplo que en la era Victoriana muchas personas estaban preocupadas por el efecto que el teléfono tendría en la manera en la que los hombres “cortejarían” a las mujeres. Vaya que lo hizo, pero no ha sido una consecuencia tan desastrosa como en la época se pensaba (aquí le estoy dando el beneficio de la duda a la no tan pequeña parte de la población que sospecho preferiría que las mujeres no salieran ni a la puerta para recibir a sus pretendientes).

¿Ustedes qué opinan? ¿Es un ejercicio inútil y/o dañino tratar de adelantarse a las nuevas tecnologías con reglamentos que delimiten su funcionamiento? ¿Me puedes dar un ejemplo en el que la regulación oportuna de una tecnología emergente haya logrado contener un efecto negativo de la misma? ¿Si pudieras cambiar o regular* algo del Internet, qué sería?

*Cuando digo regular, no sólo me refiero a limitar. Puede también ser un reglamento que garantice libertades de uso.

La imagen de la cabecera viene de este sitio.

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lucy

lucy

Nacida en México, Luciana siempre ha tenido interés por temas científicos, al grado de tener la osadía de navegar el circuito académico durante la última década. Sin visos de lanzar el ancla en un área específica, ha metido mano en temas que van de materiales, a nanotecnología y últimamente en biotecnología. La vida no corre prisa, y entre inmersiones a las obscuras aguas del trabajo experimental, esta rata de laboratorio tratará de subir a la superficie para tomar un poco de oxígeno y perspectiva al escribir para escéptica.

1 Comment

  1. December 11, 2013 at 10:54 pm —

    Las leyes siempre irán por detrás de la tecnología (y en general por detrás de muchas otras cosas), por lo que es inútil tratar de adelantarse. Y dada la poca talla, en general, de los políticos, que se inmiscuyeran mediante cualquier regulación sería peligroso, gravoso, y seguro que algún derecho nos quitarían.
    No creo que haya que regular nada, más allá de evitar que se cometan delitos. Fuera de lo que es ilegal, las cosas malas que hay en internet son por culpa de la estupidez humana, y contra eso no hay leyes que valgan…

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