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Posts desde Skepchick: Mamá, no quiero verme gorda

Ese momento en que tu hija de cuatro años dice algo que:

1. No estás en absoluto preparado para responder;
2. Es un golpe emocional al estómago a causa de años de carga emocional;
3. Quieres preparar cuidadosamente una respuesta, porque sabes que lo que digas le importará a ella muchísimo.

K: No voy a ponerme ese abrigo, porque la gente va a decir que estoy GORDA.

Yo: (Nada … grillos … mirando con lágrimas en los ojos a mi hermosa hija y luego me despierto del momento de shock. Respiro profundamente) ¿Qué crees que significa “gorda”?

K: Es otra manera de decir TONTA.

Yo: (respira un suspiro de alivio) Eso no está bien. Gordo es una palabra que algunas personas usan para burlarse de la gente que es más grande que ellos. También significa otras cosas, pero podemos hablar de eso más tarde.

K: Eso no es bueno. No es bueno insultar a la gente.

Yo: No, no lo es. Vamos a ponerte el abrigo y vamos al espejo a ver lo bien que te queda.

Steph daughterEsta no es la primera vez que la palabra “gordo” ha salido a colación, y en nuestra cultura, sin duda no será la última. Especialmente en esta época del año. Mientras que nuestros hijos están siendo bombardeados con mensajes acerca de si han sido “buenos o malos ” o sobre todos los juguetes que “necesitan”, los adultos, especialmente las mujeres, están en la mira con mensajes sobre la “fuerza de voluntad”, ” no caer en tentaciones”, “perder los kilos de más de las fiestas”, etc. De lo que no solemos darnos cuenta o reconocemos es que nuestros hijos también están escuchando estos mensajes.

Gordo es definitivamente una mala palabra en nuestra cultura. Algo para evitar a toda costa y algo que parece significar una variedad de cosas – no saludable, fracasado, perezoso, estúpido, feo, perdedor, no esforzarse lo suficiente, descuidado, y sobre todo, grande  (aunque la definición de qué tan grande varía ampliamente y dos personas con el mismo peso y altura pueden no ser ambos considerados gordos por todo el mundo).

Donde la cultura es una fuerza poderosa, ¿cómo podemos ayudar a nuestros niños a superar creencias comunes? Yo no quiero que mi hija o mi hijo equiparen su autoestima con un número en una báscula o el número en la etiqueta de los pantalones. Tampoco quiero que utilicen esta palabra u otras para burlarse de otras personas. Quiero que sepan que “gordo” no significa malo o poco saludable. Y no sólo “gordo” no es malo. Gordo puede ser saludable. Y hermoso.

¿Cómo superamos esto? Hablando de ello. Y tratando, tratando muy duro, de suprerar mis propias obsesiones sobre el tamaño de mis pantalones, la comida, y el “valor” de ser delgada.

La innegablemente bella  Hildafue creada por Duane Bryers y aparece en Les Toil’s toilgirls.com

La innegablemente bella Hilda fue creada por Duane Bryers y aparece en Les Toil’s toilgirls.com

Verás, antes de esta conversación, pensé que era cuidadosa con la forma en la que hablaba de mi peso, metas de entrenamiendo físico y pérdida de peso en torno a mis hijos. Aunque ciertamente sé que hay otras influencias (preescolar, mensajes de los medios, otras personas), ahora me doy cuenta de que tengo que ajustar mi actitud y las cosas que digo. Honestamente puedo decir que estoy muy metida en el ejercicio – Hago ejercicio todos los días y acabo de terminar mi primera media maratón. Yo soy ruda y lo sé, pero también me gustaría mucho perder los últimos 7 kilos de peso postparto.

Hace unas semanas, estaba probándome un vestido en un probador con mi hija. Le pregunté, “¿qué te parece?” Ella dijo: “Mami, te ves muy delgada.” Al principio me dio mucho gusto (me da vergüenza admitirlo) y luego pensé – Espera, ¿de dónde aprendió que “delgado” era un cumplido? Así que le pregunté. Ella dijo: “Ayer le dije a papá que se veía delgado y se quedó muy contento.” Wow. Los niños realmente son como esponjas. (bueno, claro).

Está claro que tengo que lograr controlar mis propias creencias y valores, y asegurarme de que no estoy creando más problemas para mis hijos (crecer ya es bastante difícil). Todavía recuerdo las constantes dietas de moda de mi madre en los años 80. Desde pequeña aprendí que la gordura era la peor cosa imaginable.

Así que … estamos haciendo un cambio de imagen a “gordo” en nuestra casa. En la forma en que hablamos de nosotros mismos y del mundo. Así estamos empezando:

  • Gordo no es una mala palabra. No es un insulto, y ciertamente no significa estúpido. También significa diferentes cosas para diferentes personas. Gordo no es igual a no saludable o feo.
  • Además, delgado no es un cumplido, es un adjetivo y completamente subjetivo. Ser delgado no te hace sano ni hermoso.
  • Hacemos ejercicio y comemos una dieta equilibrada para estar sanos y fuertes. No hay alimentos buenos o malos.
  • Nos esforzamos para lograr metas de condición física, ya que nos hace sentir bien conquistar nuevos retos, no porque esperamos lograr un número más bajo en la báscula.
  •  Y por amor de dios, la pérdida de peso del embarazo y la recuperación de mi cuerpo pre-bebé no debe estar más alto en mi lista de prioridades que pasar tiempo con mis hijos, y nunca debo sentirlo de esa manera.

 

No va a ser fácil, pero tenemos que empezar. Lo más importante es seguir hablando y respondiendo preguntas y asegurarnos de practicar lo que predicamos – porque los niños observan e imitan tanto. Voy a empezar. Tan pronto como termine esta serie de ejercicios.

SOBRE LA AUTORA
steph Steph
Steph es una madre trabajadora de tiempo completo de los dos mejores niños del planeta. Tienen una vida laica feliz en una pequeña ciudad del medio oeste americano. Cuando no está ocupada dirigiendo una ONG, Steph disfruta de los abrazos, de hacer pies, jardinería y ejercicio. Steph se considera una madre natural (del tipo que da pecho, usa pañales de tela, duerme con su bebé, y cultiva orgánico), pero confía en la ciencia, la evidencia y el sentido común.

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es laa sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents y, por supuesto, Skepchick.

 

Imagen de cabecera por Steph. Todos los derechos reservados.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

2 Comments

  1. January 4, 2014 at 8:27 pm —

    Una amiga muy cercana ha tenido que lidiar con la constante preocupación de su madre por ser delgada y hermosa. He visto durante annos como la madre le ha transmitido esta ansiedad por el físico a sus dos hijas, siempre haciendo notar cómo subían o bajaban de peso, cuánta celulitis teían o no tenían, cuántos pelos de más había que depilar… Normalmente, cuando me encuentro con mi amiga, me hace algún comentario sobre mi propio peso. Ahora que lo pienso, estoy agradecida de que mis padres no hubieran tenido ninguna fijación con el físico.

    • January 4, 2014 at 9:43 pm —

      Yo una vez escuché a una madre hablando de su hija de año y medio, diciéndo que “gracias a dios, no era gorda. Lo que sea menos gorda”.

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