No solo letrasSpanish Inquisition

No solo letras: Ética promiscua

Ha llegado ese momento del mes que todos estaban esperando. Y no, no me refiero al suspiro de alivio cuando nuestra pareja por fin menstrua y descartamos que haya un mini nosotros en camino (recuerden que pronto en España deberemos llevar un embarazo a término queramos o no). Me refiero, en definitiva, a ese momento del mes en que les ayudamos a culturizarse con una recomendación, ya sea con una película o un libro de nuestra elección.

Hoy les traigo un libro, pero no se asusten que no es El Quijote o alguna de esas novelas que nos obligaban a leer en el colegio y que acabamos aborreciendo (y que les recomiendo lean con unos cuantos años más, verán como no es para tanto).

eticapromiscuaEl libro que les recomiendo leer este mes es Ética promiscua (The Ethical Slut), por Dossie Easton y Janet W. Hardy, y traducido al español por Miguel Vagalume.

Ya tengan la relación más heteronormativa posible o se muevan en el espectro queer, estoy casi segura de que este libro les ayudará en algún aspecto conflictivo de su vida amorosa; además de plantearnos alternativas al amor romántico monógamo al que muchas veces no somos capaces de adaptarnos.

Podría parecernos otro libro más sobre autoayuda para parejas, y aunque en algunos aspectos lo sea, está escrito en un tono humanista fácilmente tolerable por escépticos, ateos y demás familia.

Para Easton y Hardy, el pilar fundamental de toda relación (sea monógama o poliamorosa) es la confianza y la comunicación entre los miembros de la misma. Sin cumplir estas dos premisas nuestra promiscuidad, sea en el grado que sea, nunca contará con la ética necesaria. En definitiva, no tendremos una buena relación si nos faltan la confianza y la comunicación.

Una relación poliamorosa nunca sería posible sin las dos premisas anteriores. Tampoco una relación monógama, que puede llegar a ser poliamorosa aunque una de las partes no se entere (y en ese caso nuestra promiscuidad perdería toda la ética).

Los celos juegan un papel muy importante en el desarrollo del libro. Todos los sufrimos en un momento u otro y en mayor o menor medida. ¿Qué consejo nos dan las autoras para evitarlos en la medida de lo posible? Si estaban pensando en la comunicación han acertado: hablar de nuestros sentimientos de abandono o celos a nuestra(s) pareja(s) no nos hace más débiles, al igual que admitir nuestra atracción por otra persona que no sea nuestra pareja habitual no nos hace unos golfos.

Cabe destacar que prácticamente todos los consejos que nos dan las autoras para mantener y disfrutar de una relación poliamorosa son también útiles para una relación monógama y heteronormativa de toda la vida. Con esto quiero decir que le den una oportunidad al libro aunque sean de los que piensen que su amor es para siempre y que morirán cogidos de la mano en el porche de su casa rodeados de nietos igualmente heteronormativos.

El tema principal alrededor del que gira el libro es el sexo y todas sus posibles variantes. Las autoras nos vienen a decir que sexo es todo aquello que te excite y con lo que sientas placer, más allá de ideas tradicionales de que el sexo es un hombre y una mujer persiguiendo la penetración. Y todo lo que conlleva sexo en este libro nos lleva a una palabra clave que se repite una y otra vez: consentimiento. Si no existe el consentimiento por alguna de las partes el sexo deja de ser una actividad divertida y pasa a ser un delito. Por supuesto, también nos recomiendan que practiquemos sexo seguro, más todavía si tenemos varias parejas. No queremos despertarnos un día con un picor incómodo en la entrepierna, y mucho menos con un embarazo inesperado, VIH o VPH.

Y hablando del sexo, las autoras nos invitan a disfrutar de él sin sentimiento de culpa (y de la manera que nos guste, pidiendo lo que necesitemos y dando lo que nos pidan siempre que no pase la línea de nuestro consentimiento). Ninguna religión, tradición social o ideología nos debe arruinar el sexo.

Como quiero que disfruten del libro, dejaré aquí la reseña, no sin antes advertirles que desafiará muchas de sus ideas preconcebidas sobre las relaciones poliamorosas; aunque también, y más importante, también sobre sus relaciones monógamas tradicionales.

Si no son muy amantes de la lengua de Shakespeare no se preocupen, porque Ética promiscua ha sido traducido al español por Miguel Vagalume, blogger (como La Mosca Cojonera), cocreador de Golfxs con principios, diseñador de servicios, traductor sex-positive y activista.

Lo pueden comprar aquí o aquí, o en cualquier librería de su confianza.

Y para finalizar, una pequeña Spanish Inquisition: ¿Qué opinan sobre el poliamor? ¿Creen que es posible vivir acorde a estos principios en una sociedad tan heteronormativa como la nuestra? ¿Qué problemas se les plantearían en caso de adoptar el poliamor como opción amorosa? Nos encantará conocer sus opiniones, pueden dejarlas en los comentarios.

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

8 Comments

  1. February 20, 2014 at 1:31 pm —

    Sí. Es posible. Fácil no es: requiere, como bien dice ese libro, sensatez, ética y equilibrio. Y esfuerzo. Pero compensa.

    Y en cuanto al principal problema… equilibrar tus sentimientos e intentar no agobiar agobiarles a quien amas, ni pasarte al otro extremo y que se sientan dejados de lado.

  2. February 21, 2014 at 10:47 am —

    A mí lo que me parece inexplicable del “poliamor” es el mecanismo de creación. Enamorarse de una persona no es fácil; enamorarse de dos, a la vez, me parece realmente difícil; pero que además las otras dos se enamoren entre ellas se me antoja tan improbable como que te toque la lotería.
    Si no es así (tres o más personas enamoradas recíprocamente entre ellas), entonces para mí no hay poliamor, sino un contrato de convivencia y/o un acuerdo para compartir a la persona a la que amas, y cada uno tendrá sus razones para hacerlo (totalmente respetables, por supuesto).
    Personalmente, sería incapaz de compartir a una mujer de la que estuviera enamorado; y si ella me dijera que está enamorada de otro, no me creería que también puede estar a la vez enamorada de mí, lo cual me llevaría a pensar que ya no me quiere.

    • February 21, 2014 at 11:49 am —

      Tus posibles parejas no tienen por qué gustarse entre sí hasta el punto de enamorarse también. Incluso se puede tener una relación sin amor, solamente sexual. Es por eso por lo que creo que el poliamor da una libertad que las relaciones tradicionales no permiten, por mucha confianza, respeto y amor que haya. Las combinaciones son infinitas, y eso me fascina, a pesar de que soy monógama actualmente.

      • February 21, 2014 at 8:19 pm —

        Yo solo lo llamaría poliamor si el amor es recíproco entre todos los miembros de la relación. Lo otro lo llamaría “creo que estoy enamorado de dos personas pero no me decido por ninguna de las dos, qué bien que ellos/as consienten en compartirme”. Y soy incapaz de meterme en la cabeza de los otros dos.
        Y si no hay amor… evidentemente tampoco se le puede llamar poliamor (sí poligamia o poliandria).
        Me parecen muy bien las relaciones abiertas (siempre que todos los implicados estén libremente de acuerdo), pero hay que llamar al pan pan y al vino vino, sin inventarse palabras que mitiguen el significado de una situación.

  3. February 21, 2014 at 8:27 pm —

    Matizo mi comentario anterior. El diccionario Oxford define “polyamory” como “práctica de verse involucrado en relaciones sexuales múltiples, con el consentimiento de todos los implicados”.
    El problema, como decía, es inventarse palabras, una práctica que los lexicógrafos realizan con mucho cuidado. En inglés, “amory” no significa nada, al contrario que para nosotros “amor”, lo que da lugar a confundir una relación “poliamorosa” con una “polisexual”, que no tiene nada que ver. Esto en inglés no se da.

    • February 21, 2014 at 10:47 pm —

      Tengo que discrepar, Bruno. Para mí lo difícil fue comprender que me había enamorado y aceptar que eso no era imposible. Y no, no es una cuestión de sexo, sino de afecto. EL término castellano suena un poco cursi, pero es descriptivo, al menos para mí. No es follar con otras personas: es amarlas

    • February 23, 2014 at 3:33 pm —

      Igual deberías probar a leerte el libro, aunque como ya te he dicho otras veces, te encanta opinar desde tu experiencia propia (error del que gustamos reírnos cuando el que lo hace es un “magufo”) sin leer,y lo más que te has documentado es sobre el significado de la palabra en un diccionario extranjero por la sencilla razón de que se ajusta a tu visión basada en tu propio sesgo.

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