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Posts desde Skepchick: Sesgos en ciencia

Este fin de semana en Skeptech hubo muchas charlas estupendas, pero una en particular me pareció que necesitaría un poco más de desarrollo. “El otro método científico” trató sobre las formas en la que los sesgos pueden influir en la ciencia. El propio panel se centró en cosas como la discriminación en la ciencia y las experiencias personales de los miembros del panel. Estos son temas muy importantes, pero se perdió una cosa importante: las conclusiones a las que llegamos a través del método científico pueden ser malas si empezamos desde un punto sesgado. El sesgo puede afectar en a qué estudios se destinan fondos, puede afectar a la forma en que los resultados se interpretan, puede afectar cosas como el diagnóstico de enfermedades, y puede afectar a los resultados de los estudios.

Sólo puedo entrar en algunos ejemplos aquí, y como el sexismo en la ciencia está siempre presente y afecta a casi todo lo que hacemos, voy a tratar de señalar algunas muestras representativas de diferentes maneras en las que los sesgos impactan a la ciencia que no sea mantener a las minorías alejadas de la investigación y de las carreras de ciencias.

Una de las formas más evidentes en que el sesgo afecta a los resultados de la ciencia es a través del sesgo de confirmación. Esto puede afectar a lo que se reporta, lo que se considera significativo, qué estudios se valoran mejor en la revisión por pares, e incluso si un investigador nota algo en sus investigaciones. Puede llevar a la resistencia a nuevos avances, incluyendo a cosas como la evidencia de que tanto los hombres como las mujeres pueden hacer ciencias y matemáticas, o la investigación sobre la intersexualidad. Debido a que tendemos a descartar cosas que no están de acuerdo con nuestras ideas preconcebidas, la ciencia no es el mecanismo de autocorrección objetivo que nos gusta pensar que es: a veces nuestra investigación es errónea porque las personas que la hacen tienen una perspectiva subjetiva que afecta la forma en que interpretan sus datos y qué datos parece importantes, relevantes y significativos.

Un gran ejemplo de esto es neurosexismo, que es la suposición de que el cerebro del hombre y el cerebro de la mujer son intrínsecamente diferentes. Vemos que los hombres y las mujeres tienden a sobresalir en cosas diferentes y que sus cerebros se forman de forma ligeramente diferente. Sin embargo, el sesgo de confirmación empuja a los investigadores a suponer que se trata de una tendencia biológica natural en vez de buscar posibles influencias sociales. Esto es ridículamente obvio si nos fijamos en algunas de las explicaciones de por qué hay menos mujeres en los campos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática).

Más allá de sesgo de confirmación, otro tipo de sesgos también pueden afectar a qué cosas se les da financiación o se les pone interés para ser investigadas. Un gran ejemplo de esto es el hecho de que muchas personas están investigando “tratamientos” para la obesidad, a pesar del hecho de que la obesidad en sí no es realmente una enfermedad y su tiempo podría ser mejor empleado en la investigación de las enfermedades que suelen acompañar a la obesidad. Esto entra directamente en temas de gordofobia y es parte del sesgo internalizado que muchos de estos investigadores tienen. Del mismo modo, el sistema reproductivo de las mujeres estuvo malentendido por muchos años y apenas se está empezando a investigar, ya que no se consideró lo suficientemente importante por mucho tiempo. ¡A penas acabamos de saber cómo se ve el clítoris! Esto refleja claramente el hecho de que el placer de la mujer y el cuerpo de las mujeres se consideraron de poca importancia durante bastante tiempo (y en muchos aspectos sigue así). Y ya no hablemos de la completa supresión de los cuerpos intersexuales de la literatura médica excepto como “monstruos” o rarezas.

La gente también directamente malinterpreta o se olvida de leer todos los estudios científicos para poder confirmar sus opiniones sesgadas.

Un elemento final de esto es quiénes están realmente involucrados en los estudios. Los estudios tienden a realizarse en los campus universitarios, donde la gente blanca y de clase alta está representada de manera desproporcionada. Muchas veces los estudios se generalizan a toda la población sin pensar en el hecho de que tal vez las personas que no son estudiantes de primer año de psicología se comportan de manera diferente. Es necesario que haya un esfuerzo concertado para incluir diversas poblaciones en nuestros estudios y experimentos para que tengamos una representación más exacta de la realidad.

Además, el sesgo afecta a nuestros esfuerzos de educación y qué tipo de información se filtra en la conciencia pública. Un ejemplo clásico de esto son los ataques al corazón. La mayoría de la gente piensa que sabe cuáles son los síntomas de un ataque al corazón, pero en realidad sabe cuáles son los síntomas de un ataque al corazón en un hombre. Los síntomas en las mujeres son bastante diferentes. Pero como generalmente se asume que el hombre es la norma, no ha habido muchos esfuerzos de educación sobre las mujeres y los ataques al corazón, las mujeres y las enfermedades cardiacas, o el hecho de que las enfermedades cardíacas son una importante causa de muerte en mujeres.

La medicina, en particular el tratamiento de las enfermedades mentales, es uno de los lugares en los que estos sesgos tienen consecuencias significativas. Hay un montón de ejemplos de esto, pero por nombrar algunos: las preocupaciones de las mujeres son más propensas a ser tachadas como “simplemente” psicológicas, los niños blancos son mucho más propensos a recibir un diagnóstico adecuado de autismo y los tratamientos adecuados, la depresión se diagnostica con mayor frecuencia en las mujeres blancas, mientras que los hombres y mujeres de raza negra son vistos como coléricos. El trastorno límite de la personalidad se diagnostica con mayor frecuencia en las mujeres, y los síntomas están asociados con cualidades tradicionalmente vistas como “femeninas” como la histeria y excesiva sensibilidad. Tal vez estas dos cosas podrían estar relacionadas. Las cosas que vemos como un problema y por lo tanto necesitando de tratamiento, están influenciadas por nuestros prejuicios.

Los sesgos también afectan el tratamiento. No quiero ni hablar de la masturbación médica porque me molesta muchísimo, pero la gordofobia es un gran lugar para encontrar ejemplos de esto. Hay un montón de ejemplos de gente gorda a la que le dicen que sus problemas médicos son el resultado de su peso y que si simplemente perdieran peso, entonces estarían saludables. También es extremadamente difícil que los hombres y las personas de color sean tratados por trastornos alimentarios o que las mujeres consigan el tratamiento adecuado para su sistema reproductivo (ver: la reducción de fondos para Planned Parenthood*). Todas estas cosas son formas en que la ciencia ha aprendido a incorporar un sesgo en cómo ve las enfermedades.

La falta de las mujeres y minorías en la ciencia es un problema. Pero es sólo la punta del iceberg en términos de la existencia de un sesgo en la ciencia. El sesgo afecta todo, desde los resultados de una investigación a la forma de diagnosticar y tratar enfermedades. Muchas de ellas son formas más sutiles en las que los sesgos influencian la ciencia. Hemos aprendido a confiar en los artículos revisados por pares, pero esos artículos vienen de seres humanos que han crecido con los mismos sesgos que todos tenemos, los sesgos que afectan a lo que piensan que es importante y lo que podría ser cierto.

(*) N. del T.: Planned Parenthood es una ONG que provee servicios de salud reproductiva. En EEUU es el mayor proveedor de estos servicios.

SOBRE LA AUTORA
OliviaOlivia se graduó recientemente con un grado en filosofía y religión, ¡y ahora va tras otro en lingüística! Su interés por el escepticismo y el ateísmo le viene tras haber asistido a una escuela católica durante 13 años y darse cuenta de que nada de ello tenía sentido. Los intereses particulares de Olivia giran alrededor de los derechos de las mujeres, la religión en tanto que juega un rol en el día a día de la gente, y la política en relación con temas ateos y escépticos. Olivia también escribe en el blog http://taikonenfea.wordpress.com/

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es una nueva sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt , Grounded Parents y, por supuesto, Skepchick.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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