Ciencia

Posts desde Skepchick: La vida no es una escalera. Y tampoco un árbol.

Voy repelar por un momento y hablar de la vida. En particular, voy a hablar de la evolución. Muchas veces en conversaciones comunes y en los medios de comunicación, nos referimos a la evolución como si fuera algo parecido a una escalera – piensa en la terrible imagen que utilicé como imagen de cabecera. Los seres humanos están, por lo general, en la parte superior.

Incluso cuando estamos siendo muy cuidadosos en ello, utilizamos la metáfora del árbol – todas esas diferentes ramas alzándose hacia el sol.

Mi queja es la siguiente: Si lo que buscamos es la exactitud, deberíamos usar como analogía a, por ejemplo, el moho del fango.

El moho de la vida

Vamos a examinar la estructura de árbol que usan muchos estudios filogenéticos. Se parece a esto:

Un bonito árbol familiar con tres grupos separados, por Petter Bøckman  [Dominio público], via Wikimedia Commons

Un bonito árbol familiar con tres grupos separados, por Petter Bøckman [Dominio público], via Wikimedia Commons

Esta es una muy buena manera de imaginar las cosas, pero tiene un paso en falso fundamental, y eso es que se puede dar la vuelta a cualquier nodo y crear exactamente el mismo árbol, pero un aspecto muy diferente, dependiendo de qué grupos están en qué lugar. Así que aquí está el mismo árbol, ligeramente girado:

Este ya no se ve ordenado tan bonito. Modificado de Petter Bøckman  [Dominio público], via Wikimedia Commons

Este ya no se ve ordenado tan bonito. Modificado de Petter Bøckman [Dominio público], via Wikimedia Commons

Nótese que los datos no han cambiado, pero sí la apariencia que tiene.

Por esa razón, en realidad es probablemente mejor usar algo más parecido al famoso dibujo de Darwin:

Básicamente logró acertar con la visualización, y en 150 años de trabajo no hemos conseguido algo mejor. Charles Darwin [Dominio público], via Wikimedia Commons

Básicamente logró acertar con la visualización, y en 150 años de trabajo no hemos conseguido algo mejor. Charles Darwin [Dominio público], via Wikimedia Commons

La razón es que en éste, si se gira cualquier nodo individual, no cambia tanto el aspecto de todo el árbol – porque las cosas que están al lado de otras están juntas por relación, no por casualidad.

Pero esto no se parece mucho a un árbol, porque los árboles crecen en una dirección: hacia arriba. No sacan ramas hacia el suelo, como lo hace éste. Así que, si es un árbol, es un tipo de árbol raro con ramas que salen en cualquier dirección. ¿Tal vez se parece más a una especie de moho de fango?

Admito que no es perfecto, pero sí  encapsula el tipo de caos de “crezcamos en cualquier dirección” que realmente resume la evolución. Por Lawrence Durell Wade, M.D. (Trabajo propio) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

Admito que no es perfecto, pero sí encapsula el tipo de caos de “crezcamos en cualquier dirección” que realmente resume la evolución. Por Lawrence Durell Wade, M.D. (Trabajo propio) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

Los peligros de imágenes

Una vez más, estoy tentada a caer en el pensamiento de que “se trata de una cuestión menor y que no tiene mucho efecto”. Pero el hecho es que la percepción común de la evolución es que es mucho más similar a una escalera que al moho, o incluso que a un árbol. Hablamos de la evolución como algo que se puede escalar, y eso es algo en lo que somos particularmente buenos. Las personas se sorprenden al saber que los seres humanos seguimos evolucionando, como si ya hubiéramos llegado al final de ese camino, en lugar de ser, OBVIAMENTE, algo que continúa a cada paso. Lo que es más, hablamos de las cosas vivas como si fueran “más” o “menos” evolucionadas – que no tiene mucho sentido si se piensa en ello, ya que si todo partió de un ancestro común, entonces de facto todo ha ido evolucionando la misma cantidad de tiempo. Esto alimenta a argumentos como “si los seres humanos evolucionaron de los monos, ¿por qué todavía hay monos?” y términos como “fósiles vivientes“.

¿En serio, humanos?  ¿Han dejado de evolucionar? Bienvenidos al club; yo llevo aquí 400 milliones de años. Imagen por Citron / CC-BY-SA-3.0 (obra propia), via Wikimedia Commons

¿En serio, humanos? ¿Han dejado de evolucionar? Bienvenidos al club; yo llevo aquí 400 milliones de años. Imagen por Citron / CC-BY-SA-3.0 (obra propia), via Wikimedia Commons

Y no estoy hablando sólo de gente común que comete estos errores. Un artículo reciente publicado en Arxiv y reportado en el MIT Tech Review se basa en exactamente este tipo de pensamiento.

En el artículo se utiliza la ley de Moore para argumentar que la vida debe tener un origen extraterrestre – que los miles de millones de años desde que la Tierra nació no son suficientes para explicar nuestros grandes genomas, en función de su tasa percibida de crecimiento.

Esta es la única figura que utilizan para reforzar su argumento:

Claramente, la vida debió originarse 5 mil millones de años antes que la tierra. Está en el gráfico y todo.

Claramente, la vida debió originarse 5 mil millones de años antes que la tierra. Está en el gráfico y todo.

Como bióloga, mi reacción inmediata es encontrar agujeros en su conjunto de datos. Porque ¿por qué se le pone a todos los procariotas un punto para la media de su diversidad, mientras que los gusanos (presumiblemente no todos los gusanos, sino más bien los C elegans), un clado mucho menor, tienen un punto para ellos solos? O los mamíferos – ¿qué genomas están representados allí? ¿Los ratones? ¿Las ratas? ¿Los seres humanos? ¿Los chimpancés? ¿Por qué no están los mamíferos, peces y gusanos – todos los eucariotas – incluidos en el punto de eucariotas? ¿Qué pasa con las plantas, que tienen los mayores genomas del planeta (donde está un punto de árboles)? En la cantidad de genomas secuenciados (un número enorme cuando empiezas a contar el número de genomas procariotas que hemos secuenciado – estos son más pequeños y por lo tanto requieren menos esfuerzo – pero el buscador de genomas de UCSC cataloga 47 genomas de mamíferos únicos también, desde el ser humano hasta una musaraña, ¿por qué los autores del estudio eligen sólo los cinco puntos?

La respuesta es porque usar determinadas especies – forzando especificidad en este caso – derriba todo su argumento.

No tenemos los genomas de individuos que no estaban vivos justo al final de su gráfico – ni siquiera podemos conseguir genomas de nada que estuviera vivo en el momento en que los mamíferos surgieron. Lo más que plausiblemente se podría preservar el ADN es aproximadamente un millón de años, que no es suficiente como para hacer mella en ese gráfico suyo.

Esto significa que están utilizando una bacteria específica y actualmente existente como su representante de “procariotas” – como sustituto de la cosa similar a los procariotas que presumiblemente surgió hace aproximadamente 3,5 millones de años. O tal vez un promedio de muchos procariotas diferentes (en cuyo caso, ¿DÓNDE ESTÁN SUS BARRAS DE ERROR?).

¿CUÁL ES EL VERDADERO PROCARIOTA ANCESTRAL? Mihai Gale I [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

¿Es esto apropiado? Teniendo en cuenta el tiempo de generación de la mayoría de los procariotas (del orden de una hora) cuántas generaciones han pasado en los últimos 3500 millones años? (Yo no voy a hacer ese cálculo. Es un número muy grande.) ¿Hay alguna razón para esperar que el genoma de las bacterias existentes en la actualidad comparta algo en común con los primeros procariotas, salvo tal vez su capacidad para autoreplicarse?

Me parece que, en cambio, existen todas las razones para esperar que las bacterias que existen en la actualidad han tenido el mismo tiempo para hacer crecer sus genomas que todo lo demás hoy vivo – y que cualquier límite en el tamaño del genoma que veamos existe más como una presión selectiva para la réplica de genomas pequeños y de réplica relativamente sencilla (lo que facilitaría la división rápida: las células de los mamíferos tardan alrededor de un día para dividirse).

Arqueología de genomas

La ciencia del genoma nos puede decir mucho acerca de la vida en la tierra, su interrelación y los procesos que llevaron a su desarrollo. Podemos, en cierta medida, extrapolar genomas de antepasados comunes – por ejemplo, para todas las diferencias entre los humanos y los chimpancés, podemos mirar a los gorilas, orangutanes y otras especies estrechamente relacionadas para sugerir qué estado es “ancestral”. Se vuelve más difícil cuanto más tiempo ha pasado entre la especiación y el día de hoy, y casi siempre es necesario el uso de un grupo diferente – en este caso, otros grandes simios como contraste entre los seres humanos y los chimpancés – para guiar el análisis.

Así que no podemos usar directamente ese método de averiguar cómo eran los genomas más antiguos. Casi lo único que podemos hacer es preguntar “¿qué comparten todas las formas de vida en la tierra?” La respuesta es, al parecer, no mucho – aparte de algo que pega un par de nucleótidos juntos.

¿Significa esto que la ley de Moore no tiene lugar en la biología? No necesariamente. Pero no vamos a conseguir un patrón de duplicación claro cuando sólo podemos ver, a lo sumo, menos del 0,03% del gráfico.

SOBRE LA AUTORA
ElfinnElizabeth estudia un doctorado en genética en Stanford, especializándose en la epigenética del desarrollo mamífero. En su tiempo libre es trapecista, bailarina, diseñadora de ropa y escritora. Bloguea sobre genética en madgeneticist.tumblr.com

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es una sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt , Grounded Parents y, por supuesto, Skepchick.

Imagen de cabecera por José Manuel Benitos [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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