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Fugaces: violaciones de ficción, violaciones secretas, pizza barata y arte cinético

Si solo es ficción, ¿por qué es lícito emocionarse con Macondo, pero no lo es asquearse con sus memorias de violaciones? La ficción nunca es inocente, para lo bueno y para lo malo.

“A Gabriel García Márquez todo se lo perdonaron. Hasta ese infame último libro: Memoria de mis putas tristes, apología de la violación, la misoginia y la violencia contra las mujeres que recibió el mismo aplauso de los caballeros del canon que sus magníficas obras anteriores.”

—Nuria Varela en García Márquez, el genio al que le perdonaron todo.

 

  • La cultura de la violación se cuela entre los pliegues de nuestras vidas como helado derretido. Leí todas las novelas de Agatha Christie antes de cumplir los 16 años (voy a decir casi todas, porque los años pasan y una ya no sabe nada con certeza), y al recordar, gracias a esta entrada, me he sentido estafada. Demasiado tarde para desleer: Agatha Christie y la cultura de la violación.

 

  • “Según el primer macroestudio europeo sobre violencia de género, en España un 6% de las mujeres ha sufrido violencia sexual, pero apenas un 15% de los sucesos más graves se comunican a la policía”: Agresiones sexuales, el costado silencioso de la violencia machista. La vergüenza de la culpa que siempre recae sobre las supervivientes, ha conseguido que este delito sea tabú y para muchas mujeres, un secreto que nunca se denuncia.

 

 

 

  • Estas son las imágenes finalistas del Concurso Anual de Fotografía de la revista Smithsonian. Hay una categoría para premiar la elección de los lectores, por si queréis votar: 11th Annual Photo Contest Finalists.

 

La imagen de cabecera nos recuerda que en ninguna obra de arte existe la casualidad: silencio para unas, aplausos para otros (La nuit américaine).

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sovcolor

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Tan escéptica que no me lo puedo creer.

1 Comment

  1. April 28, 2014 at 10:08 pm —

    Hace una década que dejé de consumir esas basuras redondas y opté por hacerme yo la masa cuando nos apetece una pizza. Ya entonces lo hice porque me parecía una bomba de grasa. Ahora veo lo que ya sospechábamos, que además es una máquina de exprimir personas.

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