BiografíasFeminismo

Bios: Jerrie Mock

“Cuando era pequeña, dije a mis padres que iba a volar mi avión alrededor del mundo”

Jerrie Mock

Geraldine “Jerrie” Mock es un nombre que nos debería sonar a todos. Sin embargo, ni siquiera los vecinos del pueblo donde vive saben sobre la increíble hazaña que logró hace 50 años: Jerrie Mock, ama de casa con poca experiencia como piloto, fue la primera mujer en pilotar un avión alrededor del mundo.

Cuando era pequeña, Geraldine Fredrizt no quería hacer lo que las demás niñas, lo que las niñas hacían le parecía aburrido. Ella quería ser piloto y ver océanos, junglas y desiertos y personas. Creció en una zona rural en Ohio, jugando con chicos y escuchando historias sobre su heroína, Amelia Earhart.

Ingresó a la universidad para estudiar ingeniería aeronáutica, donde era la única chica, pero con 20 años abandonó la carrera para casarse con Russell Mock, un ejecutivo de publicidad al que había conocido en el colegio. Se mudaron a los suburbios y pronto tuvieron dos hijos y, años más tarde, una niña.

Su vida como ama de casa no era del todo convencional. La pareja compartía curiosidad por el mundo, hospedaban estudiantes extranjeros en casa, gustaban de la buena comida y de la música clásica. Cuando sus hijos fueron un poco mayores, Jerrie comenzó a tomar clases de vuelo mientras los niños iban al colegio y, cuando Russell y Jerrie obtuvieron sus licencias de piloto, adquirieron un Cessna en copropiedad y comenzaron a volar.

Aun así, Jerrie estaba aburrida con su vida y convencida de que ella debía hacer algo más, algo diferente, así que aceptó la sugerencia que un día hizo su marido con desdén: “Tal vez deberías subir a tu avión y volar alrededor del mundo”.

Y así lo hizo.

La ruta

La ruta

Jerrie contactó con la Asociación Nacional de Aeronáutica para conseguir los planos necesarios y fue entonces cuando supo que ninguna mujer lo había conseguido hasta el momento.
Durante más de un año, Mock se dedicó a los preparativos de viaje. Cambiaron el motor a su Cessna, ahora llamado Spirit of Columbus o, cariñosamente, tres-ocho-Charlie (o solo Charlie), por su número de registro. Instalaron las radios de corto y largo alcance, y Russell Mock consiguió que el periódico Columbus Dispatch diera un patrocinio de 10mil dólares para el viaje a cambio de noticias exclusivas sobre “el ama de casa voladora”.

A un par de meses de la fecha planeada de salida, recibieron la noticia de que otra mujer, Joan Merriam Smith, intentaría la misma hazaña en las mismas fechas. Smith, piloto profesional, planeaba una ruta más larga, la que Amelia Earhart había intentado completar en 1937, pero en un avión mucho más rápido que el de Jerrie. El viaje se había convertido en una carrera no oficial (ambas mujeres negaron que se tratase de una carrera), y los Mock adelantaron la fecha de viaje dos semanas, dos días después del despegue de Smith.

Jerrie Mock despegó el 19 de marzo de 1964, escuchando la voz desde la torre de control que decía “Bueno, supongo que será la última vez que sabremos de ella”.

Minutos antes de emprender el viaje

Minutos antes de emprender el viaje

Los 29 días que llevó a Mock recorrer las 22,860 millas con 21 paradas alrededor del mundo no estuvieron exentos de peligro. Su Cessna tuvo varios problemas mecánicos y el mal tiempo la obligó a permanecer una semana en tierra en Bermuda. Debido a las prisas por adelantar el viaje, su marido había dado instrucciones de que no se remplazaran los frenos, sin informar a Jerrie. Durante esa parada también descubrió por qué la radio no había funcionado en absoluto durante esta primera etapa del viaje: sabotaje – los cables estaban deliberadamente desconectados. En Egipto, aterrizó accidentalmente en una base aérea restringida, donde fue recibida por soldados armados, quienes la mantuvieron detenida hasta el anochecer, cuando por fin autorizaron su despegue hacia el aeropuerto de El Cairo. Sobrevolando Libia, dispararon contra ella, dañando el motor de la antena de radio.

A su llegada a Arabia Saudita

A su llegada a Arabia Saudita

Jerrie cumplió su sueño de la infancia de ver océanos y subir a un camello, pero esto último solo por 5 minutos: la presión de su marido por que ganara la carrera contra Smith hizo que el viaje fuera apresurado. Russell la llamaba para hablar de los artículos de periódico para el Columbus Herald y para hablar de la carrera. Él también canceló un luau en Hawai en honor a Jerrie para que pudiera descansar y continuar el viaje. Jerrie no pisó la playa en Hawai.

El 17 de abril de 1964, Jerrie Mock aterrizó en Columbus, Ohio, donde la esperaban más de 5mil espectadores. Recibió una medalla del presidente Lyndon B. Johnson y, a pesar de su introversión, se vio obligada dar numerosas charlas: necesitaba el dinero de estas actividades para repagar el “patrocinio” del Columbus Herald, que resultó no serlo tanto.

Durante los siguientes 5 años, Jerrie batió nuevos records de distancia y velocidad de vuelo en un Cessna 206, regalo del fabricante. En 1969 supo que debía 6 mil dólares de impuestos por el avión, así que lo vendió y entregó en persona a misioneros en Papua Nueva Guinea.

En 1979, Russell Mock pidió el divorcio y se fue a viajar por el mundo con su nueva mujer. Jerrie, sin educación universitaria, encontró empleo dando la bienvenida a los clientes en una sucursal bancaria en Florida, donde vive hoy en día en casi completo anonimato.

Fue a penas el año pasado, y por iniciativa de Bill Kelley, un octogenario originario de Newark, Ohio, que se colocó una estatua de Jerrie Mock en su ciudad natal (Kelley pagó la estatua hipotecando su casa, y con fondos que la hermana de Jerrie logró recaudar).

Sus memorias, Three-eight-Charlie, han sido reeditadas por pilotos entusiastas de la hazaña de Jerrie Mock y las puedes encontrar en el enlace.

“Solo quería divertirme un poco en mi avión”

Jerry Mock en 1994

Jerry Mock en 1994

Fuentes:
The Untold Story of the First Woman to Fly Around the World
Jerrie Mock, The First Woman to Fly Around the World
Jerrie Mock

Imagenes de aquí, aquí, aquíy aquí.

Previous post

Fugaces: machismo friki, madres hipsters, Maysoon Zayid y destrucción hipnótica

Next post

No solo letras: Un mundo feliz

Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

No Comment

Leave a reply