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Spanish Inquisition: Monarquía o República

El Rey (nunca estoy seguro de si debo ponerlo en mayúsculas o no) ha abdicado. El de España, quiero decir. Y ustedes dirán, ¿qué tiene eso que ver con el escepticismo, o con este blog?

Para mí, algunas cosas. Para mí, escepticismo es cuestionarse las cosas. Desde el monstruo del lago Ness hasta los platillos volantes; desde la homeopatía hasta la acupuntura. No hace falta que les ponga ejemplos. Pero además hay tantos mantras que merecen ser cuestionados… ¿Realmente Ariel lava más blanco? ¿Bastan solo 10 minutos para ventilar una habitación? ¿Es tan malo beber 15 tazas de café al día?

Y mi escepticismo se pregunta: en una democracia en el año 2014, ¿tiene sentido nombrar a dedo a un jefe de estado, con la única razón de que es hijo del nieto del nieto de la hija del nieto (si no me he perdido, voy por Fernando VII) del hijo de un tipo que ganó una guerra? Por supuesto, Felipe V se merecía ser rey: ganó una guerra, y el mundo funcionaba así en el siglo XVIII (que fue el siglo de las luces para algunas cosas; para otras, no tanto). Es lógico que, 300 años después, nos lo cuestionemos. Pero también nos podríamos cuestionar la dicotomía monarquía vs. república. Si se inventó la monarquía democrática, ¿por qué no un comunismo democrático? ¿O una anarquía democrática? Solo hay que ponerse de acuerdo sobre en qué nivel del escalafón es lícito dejar de votar y nombrar a la gente a dedo.

Sin embargo, aquí la ciencia no puede demostrar nada; entramos en el campo de la opinión, de la ideología, de la política. Y la pregunta tampoco es tan fácil de responder con un simple “la monarquía no tiene sentido en el s.XXI, ¡viva la República!”. Todos los argumentos en contra de la casa real, excepto el de la cosa democrática (que no es poco), existirán también en una república. A bote pronto, recuerdo algunos de los argumentos que se esgrimen contra la monarquía:

  • Opacidad, en todos los sentidos
  • No rinden cuentas ante la opinión pública
  • Un presupuesto abultado
  • El yerno del rey es un corrupto
  • Los desmanes del rey: cacerías, amoríos fuera del matrimonio, que si la reina vive en Londres…

Bueno, tenemos evidencias empíricas más que suficientes de que, si el Jefe de Estado fuera un político elegido en las urnas, la lista de aquí encima sería cien veces peor (en cantidad y en calidad).

Yo querría votar, por supuesto. Pero votaría tener un rey vitalicio (Felipe me parece un buen candidato, a falta de ver los currículums de otros aspirantes), antes que arriesgarme a tener que elegir, cada 7 años, entre un Aznar y un Zapatero.

En fin, ¿creen ustedes que se puede ser escéptico y monárquico? ¿La monarquía es un dogma? ¿Y la república? ¿Se plantean, como yo, estas cuestiones? ¿Y cómo arreglarían esto?

Imagen de portada: Rey de bastos; con licencia CC, obtenida aquí.

Spanish Inquisition, antes conocida como Tercer Grado, es una sección donde Escéptica pide tus opiniones, experiencias y comentarios sobre diversos temas de interés. ¿De interés para quién? Pues por lo menos para el autor del post, y esperemos que de vez en cuando para ti también. Nombrada en honor a los famosos sketches de la serie Monty Python´s Flying Circus, la podrás encontrar todos los miércoles en nuestro blog.

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bruno

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Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

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