¡Dioses!Religión y espiritualidad

¡Dioses!: Kukulkán

Si han seguido nuestra sección de ¡Dioses! desde el principio se habrán dado cuenta de que en Escéptica somos muy viajeras en cuanto a dioses se refiere. Comenzamos la serie mitológica en mesopotamia con Asherá y de pronto dimos el salto hasta Escandinavia para hablarles de Freyja; pero ya que estábamos montadas en nuestro jet propulsado por mitos decidimos visitar a Hotei en Japón. Pero no se apuren, que la aventura no termina allí, acábense el bocado de sushi y den un último sorbo a su vaso de sake, que volamos hacia Mesoamérica para hacerle una visita a Kukulkán.

Kukulkán es uno de los dioses creadores de la mitología maya junto con Tepeu (sí, maya, pero no teman que no hablaremos sobre calendarios que se acaban), aunque su origen se extiende por toda Mesoamérica y se identifica también con el Quetzacoatl de los aztecas.

Kukulkán es la serpiente emplumada omnipresente en las ilustraciones, relieves y esculturas mesoamericanas. Tiene cuerpo de serpiente, plumas de quetzal y dientes de jaguar.

Se le conoce también como el “dios de la voz poderosa” y es además el dios de la resurrección y de los cuatro elementos. Se dice que vino del mar (agua) y está asociado con el planeta Venus, a veces se le representa portando objetos que se relacionan con el resto de elementos: maíz para la tierra, un pez para el agua, un buitre para el aire y un lagarto para el fuego.

Su culto fue muy importante en el estado de Itzá, en la península del Yucatán, formando el núcleo de la religión de estado y, aunque Kukulkán ya tuviese un origen anterior, en esta región estuvo muy influenciado por Quetzacoatl, debido al trato con los mercaderes Chontal, provenientes del Golfo de México. A la llegada de los españoles, los sacerdotes del culto de Kukulkán eran los hombres más poderosos de la ciudad.

Según cuenta el mito, Kukulkán vino de poniente desde el mar y en Champotón hizo que erigieran un templo en su nombre, fundó y pacificó la ciudad de Chichén Itzá y continuó su camino hacia el mar para poder guiar a su pueblo y responder a sus plegarias.

Se cree que, como todas las deidades mesoamericanas representadas como una serpiente emplumada, la deidad original proviene de la cultura Olmeca, pero algunos autores opinan que no tuvo especial relevancia para los olmecas.

Todavía hoy en día se cuentan leyendas sobre esta deidad, como por ejemplo que Kukulkán es un chico nacido serpiente y con el paso del tiempo se hace evidente que es la serpiente emplumada. Su hermana cuida de él en una cueva hasta que crece tanto que le resulta imposible alimentarlo, así que sale volando de la cueva hacia el mar causando un terremoto. Para que su hermana sepa que todavía vive, cada año en julio provoca terremotos.

Pero no se bajen todavía de nuestro jet, que quedan muchos viajes por hacer. ¿A dónde les apetece ir ahora? Nos lo pueden decir en los comentarios.

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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