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Spanish Inquisition: ¿Podemos estar contra la ciencia?

Pueden leer tranquilos, no les voy a hablar de política – aunque este post viene inspirado por las elecciones al Parlamento europeo del pasado día 15.

Como muchos, me planteé seriamente a quién votar, y para ello me leí unos cuantos programas electorales. Les animo a todos a hacerlo, con espíritu escéptico, esto es, crítico, analizando las afirmaciones falaces que puedan encontrar. Yo empecé con ello, pero el ratio es aproximadamente de 0,33: esto es, de cada afirmación que se hace, tres son falaces. Bueno, tal vez esté exagerando un poco… En cualquier caso, descorazonador, y una tarea titánica; además no me apetece hablar de política, y saldría un post infumable, o sea que iré directamente al grano: votar PP, PSOE, CIU, CC, o PNV (por citar a los que mandan, o han mandado alguna vez), es votar muchas cosas malas; pero votar Podemos es votar anti-ciencia (igual que lo es, por cierto, votar a los ecologistas de Primavera Europea, o votar a Izquierda Unida): los tres quieren prohibir los transgénicos, prohibir las centrales nucleares, y cambiar la agricultura intensiva por la extensiva y la ecológica. Mucha demagogia, poca discusión, y aún menos soluciones factibles. En el caso de Podemos, he leído manifestaciones a favor de prohibir también la experimentación con animales, pero en su programa dicen:

“Elaboración de directivas europeas y leyes estatales de protección de los derechos de los animales, estableciendo penalizaciones para los actos de maltrato y abandono de los mismos y erradicando cualquier uso de fondos públicos para actividades nocivas contra los animales. Prohibición de la tauromaquia y del tráfico de especies exóticas o en peligro de extinción. Regulación de la caza mayor y de especies protegidas. Promoción de las Asociaciones Protectoras como vigilantes garantes de que las administraciones públicas están cumpliendo con su trabajo de amparo y protección de los derechos animales.”

(Énfasis mío) La frase “actividades nocivas contra los animales” es bastante ambigua: igual puede referirse a experimentar con animales para luchar contra en cáncer, como experimentar para crear nuevos cosméticos, como al caso de un autobús (transporte financiado con fondos públicos, al fin y al cabo) que atropella a un conejo en cualquier carretera secundaria…

Personalmente, por mucho asco que me den los políticos, digamos, tradicionales, no puedo dar mi voto a un partido que está en contra de la ciencia, o que propone ideas en contra de la evidencia científica.

En estas elecciones europeas voté al Partido X, que también propone cambios radicales pero sin meterse en camisas de once varas: no estigmatizan a las nucleares, y no hablan de temas en los que la ciencia se pueda meter; puedo decir que estoy al 100% de acuerdo con su (breve) programa. Sin embargo, en su “Justificación de partes no incluidas [en el programa electoral]” dicen:

“Una regulación de las terapias naturales.
Pregunta: En Alemania, Francia, Italia, por poner algunos ejemplos, ya están reguladas la mayoría de terapias naturales. En Alemania se llaman heilpraktiker y realizan unos estudios regulados, distintos a los médicos.
Respuesta: Desde el Parlamento Europeo ya se emitió un informe en el que se pedía a los estados miembros que se reconociese oficialmente la medicina complementaria y alternativa donde entrarían las terapias naturales, se regulase y se fomentase su uso en los hospitales. Sin embargo más allá de dicha recomendación no dispone de otra competencia en este sentido. En España, la normativa aplicable a las terapias naturales está recogida en multitud de leyes sanitarias, sin embargo siguen sin incluirse dentro del SNS y la regulación sigue pendiente de realizarse. El tema de las terapias naturales y alternativas es un punto que no se ha tratado dentro del texto de mínimos para sanidad desde el que se han adaptado las propuestas para Europa.”

De lo cual deduzco que, en futuras elecciones, tal vez hagan alguna propuesta en favor de la medicina alternativa. Bien, si lo hacen perderán mi voto.

Para terminar, y si les interesa el tema, pueden leer algunas reflexiones interesantes:

  • En esta se defiende “la racionalidad como un ingrediente fundamental de la acción política”
  • En esta también, específicamente para el caso de los transgénicos
  • Este artículo es una continuación del primero que he enlazado
  • En este otro se analiza lo que son, y lo que no son, la acción política y la democracia
  • Y esta es la más interesante de todas, por lo que tiene de peligrosa: revolución, aunque sea a costa de la ciencia

 

Así pues, les pregunto: ¿Creen que merece la pena cambiar los políticos, aunque sea a costa de la racionalidad? ¿Estar a favor de un cambio radical en la política, o a favor de una sociedad más justa, o de la plena igualdad, o de muchas otras cosas buenas que hay en esos programas electorales, justifica darle una patada en la boca a la ciencia?

Imagen de portada: metáfora “Cimientos irracionales”. Foto de W. Lloyd MacKenzie, con licencia CC, obtenida aquí.

Spanish Inquisition, antes conocida como Tercer Grado, es una sección donde Escéptica pide tus opiniones, experiencias y comentarios sobre diversos temas de interés. ¿De interés para quién? Pues por lo menos para el autor del post, y esperemos que de vez en cuando para ti también. Nombrada en honor a los famosos sketches de la serie Monty Python´s Flying Circus, la podrás encontrar todos los miércoles en nuestro blog.

 

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bruno

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Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

3 Comments

  1. June 23, 2014 at 1:32 pm —

    Bruno, estuve leyendo las propuestas que linkeas. No entiendo cual sería el sentido de la propuesta de cambiar hacia una agricultura extensiva en un país europeo, traté de analizarlo desde un punto de vista magufo y eco buena vibra y no lo veo. Conozco un poco españa y no veo por donde harían su agricultura extensiva.
    En el caso de IU es el que más lo explica, pero en sí no veo que tengan ganas de una transición hacia lo extensivo sino hacia una agricultura unicamente familiar y que europa abandone el negocio (“La vocación del sector agrario europeo no puede ser alimentar al mundo, a costa de impedir el desarrollo de la agricultura en las zonas más pobres del planeta.”)
    En Argentina es un modelo que nos ha servido obviamente gracias a la extensión y riqueza de nuestro suelo, pero siempre envidiamos la capacidad europea de hacer crecer papas entre las rocas.
    Trae problemas, más que nada sociales, que serían regulables (monopolio de la tierra y de las semillas) y problemas de salud en poblaciones cercanas debido a la aplicación de agroquímicos por rociado desde aviones -hace un tiempo discutía con famoso esceptico que no veía el problema del glisfosato en Argentina porque “se aplica con mochila” (jajaja, pegate una vuelta por la pampa con mochila)
    Si podrás comentarme un poco más cual sería el justificativo de la cuestión me sería de gran utilidad ya que es un tema que me interesa.

  2. June 23, 2014 at 8:20 pm —

    Hola gretelx. Nunca he oído una sola propuesta al respecto de lo qué preguntas (por eso, entre otras cosas, el post me pareció pertinente): qué hacer con los cultivos extensivos (¿prohibirlos?); cómo hacer la transición; mercados a los que se destinaría la producción extensiva; producción estimada; ¿sería esta producción suficiente para el consumo de proximidad?; en caso de que no, ¿de dónde se traería el resto?; ¿cómo hacemos para que los productos de la agricultura extensiva tengan el mismo precio que los de la intensiva? ¿con más subvenciones? Etc. etc. Por no citar que todo lo relativo a la agricultura está regido por la PAC (Política Agraria Común), por lo que no se puede contemplar solo localmente (a nivel español), sino paneuropeo.
    Para mí, precisamente el problema de estos partidos pequeños es que solo juegan a la contra: están en contra de muchas cosas, repiten que son malas sin aportar argumentos razonables (mucho menos datos objetivos), y normalmente se huye de un debato serio y riguroso. En especial en lo referente a temas medioambientales: agricultura extensiva y ecológica vs. intensiva; y nucleares vs. renovables.
    Su justificación es simplemente poder llamarse ecologistas y captar los votos de un sector de la población con conciencia medioambiental (y por desgracia mal informados o directamente desinformados). La prueba está en que, cuando llegan a posiciones de poder (como grupo minoritario en un gobierno de coalición, como en Catalunya hace 10 años, o en Andalucía últimamente) se olvidan de la mitad de su programa a cambio de unas pocas parcelas de poder.

  3. June 24, 2014 at 1:03 pm —

    Ah, comprendo, ingenuamente estaba convencida de que habría una justificación más seria.
    Acá pasa con los transgénicos (nadie explica de donde sacaríamos el 30 % del PBI que nos estaría faltando) y pasó cuando fue lo de fukushima, algunos saltaron contra las nucleares (todos sabemos que buenos aires es una zona de gran peligro sísmico) Por suerte tenemos energía y desarrollo nuclear hace más de 60 años lo cual no permite que prolifere mucho la idea anti nucleares.
    PD, ese es uno de los motivos por los que me cae muy mal greenpeace.

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