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Introducción a la pseudociencia: Orinoterapia

Hoy nos vamos a poner un poco escatológicos, y es que una de las pseudoterapias más antiguas en Occidente (en el imperio romano la usaban para blanquear los dientes y proteger la piel) tiene que ver con un importante residuo del cuerpo: la orina. La orinoterapia, además de estar en la tradición romana, nos llega también como parte de la medicina ayurvédica.

La orina es un líquido de desecho, es la forma en que nuestro cuerpo elimina sustancias que sobran en el cuerpo y que si se acumularan en él tendrían efectos tóxicos. Está compuesta principalmente por agua que lleva en disolución una sustancia derivada del metabolismo de las proteínas: la urea. También lleva, aunque en menor cantidad, ácido úrico, amonio, otros compuestos nitrogenados, cloruros, sodio, potasio, fosfatos y creatinina. Todo eso en la orina de un individuo sano, en ciertas enfermedades o estados fisiológicos, podemos encontrar también azúcar (glucosa), cuerpos cetónicos, hormonas y restos metabolizados de medicamentos. La composición también variará según la alimentación: a mayor consumo de proteínas, mayor cantidad de compuestos nitrogenados.

Intentemos dejar un momento de lado la parte que nos ha enseñado a tener asco de los desechos humanos y vamos a tomar ese líquido como una simple disolución de sustancias varias, principalmente nitrogenadas. ¿Podría esta disolución tener efectos terapéuticos?.

El primer problema con el que nos encontramos es la variabilidad de su composición. Incluso en el caso de que alguna de esas sustancias pudiera ser beneficiosa para una enfermedad en concreto, la encontramos acompañada de otras sustancias que no necesitamos en ese momento y en cantidades desconocidas. Estoy pensando, por ejemplo, en el uso de urea para la piel seca. Si encuentro en el mercado cremas con un porcentaje de urea conocido y con una composición controlada, ¿por qué voy a usar mi propia orina para hacer lo mismo, cuando no sé ni cuanta urea tengo, ni el pH (que puede desestabilizar la microbiota de la piel), ni es necesario ir recubierta de todo el hCG que voy excretando?.

Pero lo cierto es que usar la orina como materia prima para obtener sustancias con efectos terapéuticos no es orinoterapia, sino medicina. Hasta hace poco, tenía sentido recoger la orina y extraer de ella, por ejemplo, el hCG, hasta que la tecnología de ADN recombinante ha permitido obtener esa sustancia de forma más rápida y sencilla en un laboratorio.

No, la orinoterapia se basa en unos principios mucho más esotéricos: como la sangre recorre todo el cuerpo antes de filtrarse en los riñones, reconoce las enfermedades del cuerpo, y la orina recoge esa información global y contiene los códigos de regeneración necesarios para solucionarlo. El cómo lo hace no lo explican, aunque en una de las webs he encontrado que lo achacan a la presencia de ácido desoxirribonucleico en la orina, es decir, ADN, ignorando que el ADN que encuentren allí procede de las células epiteliales que recubren la vejiga y la uretra (o es ADN bacteriano en caso de una infección de orina, claro), no viene “de todo el cuerpo con información holística“.

En cualquier caso, parece que hay una guerra santa por la pureza holística del cuerpo entre los movimiento new-age, y mientras unos aseguran que la orina tiene la clave para curar todas las enfermedades, otros dicen que la orina elimina del cuerpo las energías negativas perjudiciales y que por tanto beberlas es desequilibrar los chakras y el ki.

Aunque es probable que beber pequeñas cantidades de orina en un adulto sano, sin problemas metabólicos ni renales, no sea peligroso a largo plazo, provoca efectos secundarios como vómitos, diarrea o dolores de cabeza (que los practicantes de orinoterapia achacan a la depuración del cuerpo), y tampoco tiene ningún efecto beneficioso, ya que son productos de desecho que nuestro cuerpo se encarga de volver a desechar. Como mucho es posible que reaprovechemos algún mineral o electrolito, pero la verdad es que para tomar potasio, prefiero comerme un plátano, y evitar recargar mi hígado y riñón re-eliminando cosas que ya había eliminado. En cualquier caso, nunca es buena idea inyectarla directamente en sangre, ya que nos saltamos los filtros del intestino y del hígado, y no es estéril.

Imagen de cabecera: cristales de ácido úrico al microscopio.

Editado: gracias a Afotoquímico por las correcciones sobre química orgánica. Para consultar todos los componentes de la orina, aquí hay una base de datos muy completa (en inglés).

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Elara

Elara

Veterinaria, eterna doctoranda, lectora empedernida, rolera, gamer y friki hasta la médula. Intenté ser homeópata, acupuntora, naturista, lectora de manos, médium y católica, pero lo tuve que dejar porque no me creí nada. Y descubrí que lo que pasaba es que era escéptica.

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