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Cría cuervos: ¿sola o acompañada?

Una de las cosas que no soporto de la percepción que tiene nuestra sociedad de la maternidad es que debe ser la madre quien cargue con todo el proceso. Es algo que se da por sentado, que “madre no hay más que una” y que es lo lógico y lo natural. 

Es una idea que tenemos bien asentada: mamá es mamá, y nadie puede sustituirla. Nunca. Para nada. Las abuelas, hermanas, tías y demás féminas de la familia pueden ayudar a mamá, porque bueno, supongo que porque son mujeres y también entran dentro de lo “socialmente aceptable”. Pero solo ayudan a mamá.

La verdad es que el único caso en que esto me parece bien es si eres madre soltera. En todos los demás casos esta idea no es cierta. Hay más personas que pueden y deben implicarse en el cuidado de un hijo. Habrá madres a las que esto les guste, que se sienten madres-madres y quieren hacerse cargo ellas de todo. Son ese tipo de madres a las que miro un poco raro y que me miran un poco raro, con la certeza de que no vamos a llegar a entendernos.

Yo no me siento madre-madre. Me siento madre-trabajadora-lectora-paseadora-rolera-gamera-cinéfila y entiendo que la maternidad solo es una parte de mi vida. Importante, claro está, pero que no me define al 100%.

Esta percepción de “mamá es la mejor y sólo ella hace las cosas bien” la vemos reflejada día a día en publicidad, en conversaciones casuales o en los consejos de gente que sabe más de la maternidad que nosotras mismas (considero que mi madre, que ha criado tres hijas, o mi abuela, que ha criado a cuatro, sabe más que yo). Y llena las páginas de los libros y webs de crianza con apego (algo muy habitual en esas webs es decirle al padre que sobra, que se aparte, que no moleste, y que si quiere hacer algo, que friegue los platos o coja un rato al niño para que la madre pueda dormir. Es un accesorio).

No es raro decirle al padre “Cuídala” (refiriéndose a la madre), “Ayúdala en casa”, “Apóyala”, “Sujeta un ratito al bebé si ella está muy cansada”. O preguntarle a la madre “¿Tu pareja te ayuda?”. No dudo que esto se hace con la mejor intención del mundo, para reforzar que el padre participe en algunas cosas de la crianza, pero a mí me parece que es una perversión del lenguaje, una forma de prolongar la idea de que es la madre quien debe hacerse cargo y, si ha tenido la suerte de encontrar una pareja que le ayuda, pues mejor y contenta debe estar.

Cuando me lo dicen, me enfado un poco, lo reconozco. Siempre pienso “¿cómo que me cuide? ya soy adulta, que cuide al bebé que es quien necesita cuidados. ¿Qué me ayude con la casa o con el bebé? También es su casa, y su bebé, así que no es a mí a quien ayuda, hace su parte del trabajo.” ¿En serio? ¿Sujeta un ratito al bebé? Pero vamos a ver, ¿cuántas veces come, duerme y ensucia un pañal un bebé? ¿cuántas veces hay que cambiarlo o bañarlo o pasearlo? ¿Por qué razón yo tengo que estar capacitada para hacer esas cosas mejor que mi pareja? Porque está claro que hay cosas que fisiológicamente sólo puedo hacerlo yo: yo tengo que gestarlo y parirlo, y soy la única que tiene capacidad de producir leche. Vale. Aceptamos barco. Pero una vez fuera de mi útero, nada me impide que me ocupe al 100% solo de la alimentación, e incluso eso es discutible porque se puede sacar la leche y guardarla en la nevera o incluso congelarla y que se la de el padre con biberón. Todo el resto se puede hacer al 50%.

En España el permiso por maternidad son 16 semanas. Las 6 primeras debe cogerlas la madre sí o sí, pero las otras 10 se las pueden combinar el padre y la madre como mejor les parezca. No conozco a un solo padre que haya cogido esas 10 semanas. Según este artículo, en el primer trimestre del 2008 se acogieron solo un 1.46% de los hombres. La cuestión de fondo es que nadie cree que el padre sea capaz de hacerse cargo de un bebé más que a ratitos y si no llora mucho o si no es muy complicado lo que hay que hacer.

Y así, encontramos que la publicidad está enfocada hacia las madres siempre, como la imagen que encabeza este post (solo un ejemplo de muchos), o incluso que en libros sobre embarazo y maternidad te recomiendan hacer ejercicios para dejar de ser una feminista horrible y darte cuenta de que en realidad lo que quieres es ser una madre-madre, lo que pasa es que aún no te has dado cuenta.

En resumen, todo a nuestro alrededor nos dice que ser madre es la mejor experiencia de una mujer, lo único importante, que todo lo demás se olvida, que tú eres todo lo que necesita tu bebé y la salvadora de todos sus problemas, que nadie más va a ser capaz de cuidarlo como tú. ¿Podremos acabar algún día con esos clichés? Un hombre es tan capaz de preparar y dar una cena a un niño, bañarlo, ponerle el pijama y llevarlo a la cama, que ni son tontos ni mancos.

 

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Elara

Elara

Veterinaria, eterna doctoranda, lectora empedernida, rolera, gamer y friki hasta la médula. Intenté ser homeópata, acupuntora, naturista, lectora de manos, médium y católica, pero lo tuve que dejar porque no me creí nada. Y descubrí que lo que pasaba es que era escéptica.

4 Comments

  1. July 29, 2014 at 3:24 pm —

    Me suena a puro pensamiento mágico, como si el útero te dotara de un sentido extra que sirve para cambiar pañales. Me imagino que de ahí nacen también las reuniones misticósmicas de bendición del útero.

  2. August 1, 2014 at 3:05 pm —

    Pues yo soy uno de ese uno y pico por ciento. Como lo tengo fresco (volví a trabajar la semana pasada) no puedo más que sentirme identificado al 100% con tu post. La de veces que la gente me ha mirado por la calle con carta de “ay, pobrecito” cuando he llevado a mi hija con un foulard de porteo. “Que bueno es” le dice su abuela a la madre. Tócate las narices, como si cuidar a mi hija fuese un favor. Los padres, como bien dices no debemos ayudar porque cuando ayudas asumes que la cosa no va contigo. Yo, personalmente, quiero y asumo las obligaciones, y me José tener que explicarle a la gente que no, que no es que yo eche una mano, que es que es mi responsabilidad.
    Y soy un tío, y, como posición privilegiada (por desgracia, sigue siendo así), a mí me ven “lo bueno”. Pero a la madre le echan un poco en cara que solo cogiese las 6 semanas mínimas o que se separe de nuestra hija y ” me la deje sola ” a mí para irse a la piscina o a trabajar.
    Lo que no entiendo en la inmensa mayoría de los hombres es que,si no quieres esas responsabilidades, ¿para qué tienes hijos? ¿Para el domingo y el resto de la semana que lo cargue madre \abuela \tía (siempre se le suele cargar s una mujer)? No sólo es profundamente injusto sino que además, no estás siendo padre de verdad.

    • August 2, 2014 at 1:35 pm —

      Gracias por tu comentario, Aitor. Justo a cosas así me refería.

  3. August 2, 2014 at 2:00 pm —

    Pues yo me he casado con un hombre majísimo que cuando todavía éramos novios y le dije que yo quería que mi pareja ayudara en casa él me soltó “nadie tiene que ayudarte, la casa es cosa de los dos a menos que no vivan juntos, que cada uno se ocupa de la suya”. Me dejó helada porque él tenía toda la razón del mundo.
    Así que con ese hombre me embarco en la aventura de la maternidad/paternidad, porque sé que si yo faltase, porque me pasara algo, los niños seguirían estando estupendamente cuidados porque él no quiere ser un figurín de fondo. Él quiere portear, bañar, cambiar pañales, dar el biberón y tener ojeras si hace falta. Quiere educar, criar y ver transformarse en sus hijos en personitas plenas y autónomas. No va a ser una madre, va a ser un padre, que al fin y al cabo lo cargaré yo 9 meses, pero el material genético lo compartimos al 50%.

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