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Posts desde Skepchick: El mal método paso 1- un marco narrativo poco convincente que estigmatiza la enfermedad mental

Estoy empezando a leer el libro de Neil Strauss El método (The Game). He oído que esta es la obra literaria que define al movimiento / subcultura / lo que sea de los artistas de la seducción y, aunque he oído un montón de comentarios negativos, nunca lo he leído. Con la excepción de Crepúsculo, trato estar algo familiarizada con las cosas que critico, así tomé el libro prestado de un amigo, quien me aseguró que era tan malo como me habían dicho. Si se tratara de juzgar al libro por su apariencia, El método es muy bonito. Con diseño como de biblia, con las páginas con cantos dorados e incluso un listón. ¡Helo aquí!
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El tomo está dividido en secciones llamadas Pasos, cada una acompañada por una imagen tipo film noir. Este es un libro muy bonito.
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¿Comenzamos? “Paso 1: Elige el objetivo” es el marco narrativo en el que empezamos en el presente y pensamos en cómo hemos llegado hasta aquí. El personaje de Mystery (Misterio), el gurú de nuestro narrador, es presentado. Se muestra en un estado lamentable de llanto y de ideación suicida, y es llevado por nuestro narrador a “la casa de locos”, también conocida como el Hollywood Mental Health Center de la calle Vine, un lugar que parece que reamente existe. Describe “un feo bloque de hormigón rodeado día y noche por hombres sin techo gritando a las farolas, travestis que viven con todas sus pertenencias en carritos de la compra, y otros seres humanos de deshecho que se instalan ahí donde puedan encontrar servicios sociales gratuitos”. A continuación se muestra el resultado de mi búsqueda del Hollywood Mental Health Center de la calle Vine, que no parece ser ni bloque, ni de hormigón ni gratuito. La fealdad arquitectónica es bastante subjetiva, pero yo no consideraría este edificio como tal.
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Es perfectamente posible que haya encontrado el Hollywood Mental Health Center de la calle Vine equivocado. También es posible, dada la declaración con la que comienza el libro de que “La siguiente es una historia real. Realmente sucedió. Hombres lo negarán, mujeres lo dudarán … ” que yo simplemente deba aceptar todo como válido y que no deba molestarme en comprobar demasiado cada hecho. O estoy siendo una mujer tonta que puede ser fácilmente manipulada a dudar simplemente porque me digan que voy a dudar. ¿Se supone que debo estar impresionada? No lo entiendo. Volviendo a la historia: nuestro narrador está ocupado estigmatizando las enfermedades mentales y el proceso de buscar un tratamiento para las mismas, lo que es claramente más importante que una representación exacta de los centros de salud mental. Me doy cuenta de que buscar ayuda médica (en realidad, de cualquier tipo, pero en particular en temas mentales) puede ser muy desagradable y deshumanizante y me desagradan las salas de espera tanto como a cualquier otro, pero hay mejores maneras de criticar que implican menos estigma y maldad, y ¿por qué estamos metiendo a los travestis en nuestra desagradable descripción los servicios de salud mental? En cualquier caso, Mystery es recibido por una terapeuta (mujer) que no ve Mystery como persona, sino como a una cosa a ser medicada u hospitalizada. No tengo muy claro que tan autoconsciente es el texto, así que esto podría establecer (y bastante mal, en mi opinión) cómo Mystery ve a las mujeres no como personas sino como cosas.

Ya que un punto favorable de este libro es que los capítulos de cada sección son muy, muy cortos, pronto pasamos a una breve historia sobre la obra. En ésta, nuestro narrador asegura que él era un escritor cuyo editor descubrió una parte oscura del internet que merecía ser investigada y así es como el narrador se acercó a esta “sociedad secreta *” de artistas de la seducción donde descubrió métodos mágicos de seducción que cambiaron su vida. Me creo esto tanto como que Benjamín Franklin realmente tenía gente rogándole que continuara su autobiografía. Ellos probablemente se llevarían de las mil maravillas, nuestro narrador y Ben Franklin, ya que a ambos les gusta alardear de sus grandes búsquedas de conquista. Nuestro narrador, que usa el pseudónimo Style (Estilo), también explica cómo él es muy poco atractivo (en el sentido americano convencional de lo que significa ser un hombre físicamente atractivo) y que antes de aprender los secretos mágicos de gente en internet tampoco era particularmente bueno para hablar con las mujeres, a pesar de ser, nos asegura, un hombre profundo. Profundo aquí se define como la lectura del Ulises de Joyce cada tres años por diversión. Probablemente también se supone que sus referencias a Dostoievski deben ser un indicador de su curiosamente definida profundidad. También hay algunos, francamente, lloriqueos, sobre la incapacidad de tener relaciones sexuales de adolescente o durante los años de universidad. Mi impaciencia con quejas de frustración sexual aparte, hay una buena conversación por aquí en alguna parte que se podría tener sobre de las expectativas sociales de la edad de la primera relación sexual, la terrible y enredada telaraña socialmente construida entre la valía de la persona frente a la cantidad de sexo tenido y con cuántas personas, lo que significa tener habilidades sociales, y cómo manejar los acercamientos con intención amorosa a personas del sexo deseado. Estoy razonablemente segura de que este libro no contendrá nada de esto. Lo que sí tiene es un orgullo desmedido en la cantidad de jerga y siglas utilizadas por los artistas de la seducción.

A continuación, suponiendo que no acabe desesperada y asqueada con esto: ¡Solucione su vida dando dinero a gente sospechosa en internet y compare varias teorías alternativas sobre cómo son las mujeres! Que las mujeres no son los Borg no será una de esas teorías.

* Si está en Internet puede ser oscuro, pero a menos que esté encriptado o se necesite una contraseña, no es secreto. La seguridad por oscuridad no lo es.

SOBRE LA AUTORA
ElizabethElizabeth es una bailadora del vientre profesional, extraña informática y ex-voluntaria del Peace Corps. Vive en Georgia (el estado de EEUU, no el país) pero de alguna forma no es la convinación de estereotipos de Lo que el viento se llevó y Deliverance. Su blog personal es Coffeefied. Operafied. Fluffified. Beglittered.

Puedes encontrar el post original en inglés AQUI
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Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, Skeptability y, por supuesto, Skepchick.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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