Devorando palomitas

Devorando palomitas: Lucy

La película de hoy ya la he visto yo para comentársela y que no la tengan que ver ustedes. O, en todo caso, que la vean bajo su propia responsabilidad porque yo desde luego no se la voy a recomendar.

 

¿Y por qué hago una reseña sobre ella, se preguntarán? Pues porque ya es tarde para decir algo original del otro éxito taquillero del verano: Guardianes de la Galaxia (esta sí se la recomiendo, mucho).

 

Lucy no es más que otra de esas películas que parten de una premisa científica falsa: no, de verdad, no usamos solo el 10% del cerebro (o al menos, los que sabemos que el ser humano medio no usa solo el 10% del cerebro, usamos un porcentaje bastante más alto, algo así como el 100%).

Dejando eso de lado, la película en algunas ocasiones puede resultarnos hasta entretenida: la protagonista, Lucy (sí, como esa otra simpática Lucy, la  Australopithecus), es usada como mula para traer una nueva droga a occidente desde Taiwan, donde al parecer está de vacaciones, o viviendo, o a saber, porque no queda demasiado claro.

 

Como ya sabemos por la sección de sucesos de los informativos, que te metan una bolsa de droga en la tripa no es muy recomendable. Pues bien, a Lucy la pillan con todo el equipo y al parecer la llevan a una prisión donde acaban dándole una buena paliza. La paliza le rompe la bolsa de droga que lleva en la tripa y ahí es donde empieza lo bueno: supuestamente esta droga expande la capacidad cerebral, por lo que Lucy se da un buen viaje en el que percibe absolutamente todo, hasta la forma en que los árboles absorben nutrientes del suelo.

 

Cuando la droga entra en el sistema circulatorio de Lucy, ésta se convierte en una súper mujer. O según la película: en el primer ser humano (mujer, como la otra Lucy) que es capaz de usar un porcentaje más alto de su cerebro. Es capaz de aprender idiomas en cuestión de segundos, levita o hace levitar a otros, manipula la materia a su antojo, no siente dolor (pero sí un mono terrible) y puede comprender la vida, el universo y todo lo demás. Y todo esto estaría muy bien si la droga que absorbió su cuerpo no fuese demasiada y no la estuviera matando.

 

Como Lucy ahora sabe muchas cosas, emprende una cruzada contra la persona que le introdujo la droga en el cuerpo y que intenta venderla en el resto del mundo: un matón coreano que piensa que puede matarla, pero que no sabe que ahora es una súper tía que lo sabe todo y lo ve todo. Se pueden imaginar que el matón coreano no tiene nada que hacer.

 

Se me olvidaba hablarles sobre el científico que sale de adorno (Morgan Freeman), él es el que nos cuenta todo eso de la capacidad cerebral, que usamos solo un 10% y que aumentando el porcentaje podríamos hacer cosas muy molonas. Y digo que es un científico de adorno porque ni es capaz de salvar a Lucy ni descubre nada que no supiera ya, solo se limita a fardar de que su teoría era cierta ante sus colegas cuando Lucy se pone en contacto con él.

 

La película no es mala solo porque parta de una idea falsa, sino que es mala porque nada de lo que ocurre tiene sentido más que el de ver a Scarlett Johansson siendo ella misma y molando mucho.

 

Por otra parte, sí que me ha gustado algo de la película y es el personaje de Lucy: más allá de que la droga la hiciese súper inteligente y súper consciente de todo, nos muestran a una mujer en el papel de heroína y protagonista y para la cual los hombres que la acompañan son meros accesorios, no necesita que la salven ni la mimen (¡eh, como en una película de acción en la que un hombre es protagonista!). El personaje solo me hubiera gustado más si, por una vez, el personaje heroico femenino no se tuviera que sacrificar por un bien mayor como ocurre en todas y cada una de las películas hechas hasta ahora.

Como dije al principio, no pienso recomendarles la película bajo ningún concepto y si la ven será bajo su propia responsabilidad.

 

En una valoración del 1 al 5, se lleva un 1. Siendo generosísimos y porque Scarlett me gusta mucho.

 

Previous post

Introducción a la pseudociencia: el efecto placebo

Next post

Fugaces: dinosaurios nadadores, Jacks destripadores, aliens mutiladores y rostros aburridores

silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

No Comment

Leave a reply