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Fugaces: malas víctimas, espiritualidad registrada, triunfo olímpico y superhéroes musculosos

  • Esta semana se encontró el cadáver de Melina Romero, una joven de diecisiete años de cuya desaparición los medios argentinos se habían venido ocupando el último mes. Uno de los rasgos peculiares de la cobertura fue alguna descripción de Melina que se destacaba ante todo sus “defectos”: no estudiaba ni trabajaba, le gustaban las fiestas, y otras cualidades que la alejaban del “perfil ideal” de chica desaparecida. La revista Anfibia, de la Universidad Nacional de San Martín, analiza esto en este texto de Ileana Arduino: “La mala víctima”.
  • Alguna vez se me ocurrió que muchos creyentes, con sus pataletas ofendidas o con sus denuncias penales, pretenden ejercer en la práctica un “copyright espiritual” sobre sus imágenes. Pero esta vez es literal. Dos artistas rosarinos recrearon con Barbies y Kens varias imágenes religiosas, entre ellas la de la Difunta Correa, una santa popular de la región de Cuyo. Fue esta última la que provocó polémica: según parece, la Difunta Correa es marca registrada del gobierno de la provincia de San Juan y se estudia demandar a los artistas.
  • Tras la mala publicidad de las olimpíadas de Sochi, el Comité Olímpico Internacional dictamina que los estados que no respeten la diversidad sexual no podrán ser sede de los juegos.
  • Cuando se habla de la sexualización de las heroínas de cómics, un contraargumento común es que los héroes masculinos reciben igual tratamiento. A fin de cuentas, se los dibuja fornidos y musculosos, ¿no es así? Andrew Wheeler, de Comics Alliance, discute esta equivalencia y afirma que tales musculaturas no están hechas para ser apreciadas por mujeres, sino por hombres: “Los músculos grandes son una fantasía masculina”. (Artículo en inglés.)
  • Y, a propósito de anatomías fantásticas, estos días corrió la noticia de que Jasmine Tridevil, una mujer de Florida, se había injertado un tercer pecho. Finalmente, como suele suceder, todo resultó estar hecho con efectos especiales.
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Andrés

Andrés

Espécimen de Homo sapiens nacido en la Argentina del siglo XX. Bohemio de oficina, procrastinador multidisciplinario, autodidacta inconstante, cultor del nomadismo de sillón. En lo que encuentra un lugar cómodo donde la sociedad tenga a bien encasillarlo, se entretiene con cosas que se parecen un poco a la informática, a las artes y al humor.

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