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Bios: Martha Chase

Es muy posible que nunca hayas oído hablar de Martha Chase. Ella es el apellido después del guión en el famoso experimento Hershey-Chase, el cual demostró que el material genético hereditario es el ADN y no las proteínas. Esta demostración le valió el Premio Nobel a Hershey en 1969, pero no a Chase, quien acabó dejando la ciencia poco tiempo después.

He podido encontrar poca información sobre Martha Chase, una buena parte de lo que encontré parece tener como fuente principal una entrevista a su amigo y colega Waclaw Szybalski. De esta entrevista hablaré más abajo.

Martha Chase nació en 1927 en Cleveland, Ohio. Su padre era profesor de medicina, por lo que ella creció en un ambiente de ciencia. Estudió en The College of Wooster en Ohio, donde comenzó a hacer experimentos de genética con moscas de la fruta. Al graduarse en 1950, a los 21 años, fue recomendada para trabajar como asistente de investigación de Alfred Hershey en el Laboratorio Cold Spring Harbor. Gracias a Szyblaski sabemos un poco sobre su dinámica de trabajo:

“Experimentalmente, ella contribuyó mucho. El laboratorio de Alfred Hershey era muy inusual. En aquella época eran solo ellos dos, y cuando entrabas al laboratorio, había silencio absoluto y solo Al dirigiendo los experimentos señalando con el dedo a Martha, siempre con mínimas palabras. Ella era perfecta para trabajar con Hershey”.

El trabajo de Hershey y Chase era con bacteriófagos, que son virus que infectan exclusivamente a las bacterias. Hershey formaba parte del “Phage Group” (Grupo Fagos), un grupo informal de biólogos impulsado por Max Delbrück, que desde 1940 trabajaba en genética bacterial y los orígenes de la biología molecular con bacteriófagos.

 

Relajándose durante un descanso en un simposio sobre virus en 1953 en Cold Spring Harbor. De Izquierda a derecha: Raymond Appleyard, George Bowen, Martha Chase, June Dixon. (fuente)

Relajándose durante un descanso en un simposio sobre virus en 1953 en Cold Spring Harbor. De Izquierda a derecha: Raymond Appleyard, George Bowen, Martha Chase, June Dixon. (fuente)

 

Durante la primera mitad del siglo XX, muchos biólogos creían que las portadoras del material genético de las células tenía que ser las proteínas. Un experimento publicado en 1944 por Avery, MacLeod y McCarty sugería que era el ADN el material de la herencia genética. Otros experimentos también apuntaban hacia el ADN, pero no fue hasta que Hershey y Chase realizaron su simple experimento, que se demostró definitivamente el rol del ADN en la genética.

Para su experimento, también conocido como “el experimento de la licuadora”, Hershey y Chase utilizaron fago T2, que consisten en una cubierta proteica con material genético dentro. El fago se adhiere a la bacteria, inyectando el material genético y dejando la cubierta acoplada. El experimento consistió en marcar el ADN de los fagos con un isótopo radioactivo (fósforo) y dejarlos infectar bacterias de E.Coli. Al separar las cubiertas proteicas con una licuadora, el indicador radioactivo solo se encontró en las células bacterianas y no en las cubiertas. A continuación marcaron las cubiertas proteicas con isótopo azufre. Al separar las cubiertas de las bacterias infectadas con estos fagos, no se encontró el marcador en las bacterias. A pesar de que Hershey creía inicialmente que las proteínas eran las portadoras del material genético, con este experimento quedó demostrado definitivamente el papel del ADN en la herencia genética.

El experimento Hershey-Chase (Fuente)

El experimento Hershey-Chase (Fuente)

 

En 1953, Martha Chase dejó el laboratorio de Hershey, tras lo cual trabajó por poco tiempo en el Laboratorio Nacional Oak Ridge. Se casó a finales de esa década con el también científico Richard Epstein, pero el matrimonio duró menos de un año. En 1959 comenzó el doctorado en la Universidad del Sur de California, obteniéndolo en 1964. Chase trabajó en laboratorios, pero tuvo dificultades en su carrera. Tras su divorcio, parece que bebía y fumaba excesivamente, lo que le trajo problemas de salud. A finales de los sesenta, perdió el trabajo y decidió volver a Cleveland a vivir con sus padres. Sufrió de un tipo de demencia que afectó su memoria de corto plazo durante varias décadas y finalmente murió de neumonía en 2003, a los 75 años.

En 1969, Hershey, junto con Luria y Delbrük, recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina «por sus descubrimientos sobre el mecanismo de replicación y la estructura genética de los virus». Difícilmente sabremos algún día por qué Martha Chase no recibió el premio junto con Hershey. Es posible que se mirara el papel de Chase como el de una simple asistente de laboratorio que aportó poco al trabajo de Hershey, pero en aquella época no se acostumbraba incluir a los asistentes como co-autores de los artículos científicos. Que Hershey la haya incluido como coautora apuntaría a una colaboración real. Al igual que en otros casos más famosos, no podemos afirmar con seguridad que el hecho de que Chase fuera mujer tuviera que ver en la decisión de dejarla fuera del Nobel. O tal vez no fue el comité del Nobel quien quiso dejarla fuera. La historiadora de la ciencia Pnina Abir-Am ha escrito sobre el sexismo institucional dentro del “Phage Group” y sobre cómo se ha borrado de la memoria colectiva a las mujeres que colaboraron en él.

Para finalizar, quiero mostrar extractos de entrevista que mencioné al prinicipio en la que el oncólogo Waclaw Szybalski habla de su colega y amiga Martha Chase. Creo que las palabras de Szybalski pueden esclarecer bastante el tipo de situaciones a las que se tuvo que enfrentar Chase y, realmente, todas las demás científicas, en cuanto a ser objetivizadas, mal pagadas, y tratadas con condescendencia.

Szybalski narra su interacción con Chase tras la presentación del experimento Hershey-Chase:

“Le dije ‘Eres una era una chica bonita, pero pensaba que eras solo una chica bonita, ahora sé que eres una buena científica’. Entonces dijo, ‘Hm, solo lo estaba haciendo por dinero y no es suficiente dinero’. Así que empezó a quejarse de lo poco que le pagaban. No tenía absolutamente ninguna apreciación de lo histórico del experimento. Solo se quejaba. (…) Así que le dije que la quería invitar esa noche a comer una pizza y a bailar, así que la llevé a bailar porque quería saber más sobre su experimento, etc., pero me decepcioné porque, como dije, se quejaba mucho de dinero y no bailaba muy bien. (…) así que nos convertimos en buenos amigos, pero nunca me enamoré de ella.”

En otra entrevista Szyblaski comenta sobre el mismo tema:

“‘Tuve la impresión de que ella no se dio cuenta del trabajo tan importante que hizo, pero creo que la convencí esa noche’ dijo. ‘Antes, ella pensaba que era solo una asistente técnica mal pagada'”.

Szyblaski no parece ni siquiera plantearse la posibilidad de que Chase realmente estuviera mal pagada, lo cual es más que probable. Y sobre que ella no se daba cuenta de la importancia del experimento que ella misma realizó, una palabra me viene a la mente: Mansplaining.

Pero quiero mostrarles otros dos extractos de la entrevista de Szybalski. En ellos se muestra cómo se desmoronó la vida de Martha Chase:

“Volvió una vez, su vida se complicó mucho a causa de su experimento, etc., la gente creía que debía estudiar el doctorado, etc. Max Delbrück decidió empujarla hacia una carrera científica… en contra de su mejor juicio, y conoció a Dick Epstein, quien era un prominente virólogo de fagos. Un muy buen tipo, pero despreocupado, etc. Se casaron y eso duró muy poco tiempo porque él… No sé por qué se casaron o por qué él se casó, etc., y eso se desmoronó y la dejó con una herida profunda y se deprimió mucho y su carrera científica no funcionó y vino aquí y en esos tiempos estaba fumando mucho y bebiendo muchísimo y su cara se hinchaba y estaba con algo de sobrepeso.”

“Cuando estuvo aquí muchos años después, le dije ‘¿dónde estás?’. (Martha Chase dice) ‘Bueno, no tengo trabajo… nada, vivo con mi madre’ Así que no pude resistirme y le dije, ‘¿pero no odiabas a tu madre?’ (Martha Chase responde) ‘todavía odio a mi madre pero no tengo otro lugar para vivir’. Esa fue la última vez que la vi. No sé si está viva o qué está haciendo”.

En su obituario, El New York Times añade insulto a la herida refiriéndose a Chase y Hershey como la Srta. Chase y el Dr. Hershey. Ambos tenían el título de doctor.

 

 

FUENTES:
The Mad Science Blog
Oral History Collection – Waclaw Szybalski on Martha Chase
The Scientist: Martha Chase Dies
Genome Biology: Martha Chase Dies
Wikipedia: Martha Chase
Women and Gender in the Phage Group

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Daniela

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Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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