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Posts desde Skepchick: El mal método Paso 4 – En el que nuestro narrador habla de si mismo

(Seguimos leyendo El Método (o El Juego / The Game) de Neil Strauss. Aquí puedes encontrar las partes 1, 2 y 3.
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Paso 4: Deshazte de los obstáculos. Nada ha sucedido en estas 50 páginas, así que hoy nos vamos todos a casa temprano. ¿Cuál es el punto de tener un libro estructurado en 12 pasos si no hay suficiente contenido para tantas secciones? Nuestro contenido de relleno es sorprendentemente auto-engrandecedor, ya que es todo acerca de cómo todos los “gurús” del movimiento de seducción ahora compiten por tener a Style. Mientras tanto, Style habla sobre cómo él es mejor escritor que todas las demás personas en internet e incluye un encomio (supuestamente escrito por una persona que no es Style) acerca de lo maravilloso que es Style. Y de pasada, sobre lo poco maravillosos que son los otros artistas de la seducción. Hay algunas descripciones mordaces de las personas que vienen a los talleres, y una queja de Style de que se convirtió en artista de la seducción para conocer mujeres, pero la comunidad solo hay hombres. Shock total.

Style también comenta sobre la tendencia de los gurús de la seducción a no querer que sus estudiantes consulten a otros gurús. Por alguna razón esto no hace sonar ninguna alarma interna en Style, aunque un ambiente en el cual los maestros tienen celos de sus seguidores y no quieren que sus seguidores obtengan conocimiento de cualquier otra fuente es una característica de los ambientes religiosos y/o tóxicos. Entonces Style decide que ya no va a ser estudiante y que la próxima vez que se encuentre con un gurú de la seducción, será en igualdad de condiciones. Puesto que nada en este libro ha hecho a Style un personaje que me genere simpatía o interés, realmente no me queda voluntad para que me importen sus ambiciones personales.

Dicho esto, lo que aprendí de esta sección, de los fragmentos de las descripciones de talleres y algunos intentos de seducción de Style, fue:

  • Las mujeres que no hablan con los hombres no son necesariamente unas zorras, podrían ser tímidas. Me encanta tener hasta dos opciones.
  • Las mujeres pueden detectar automágicamente una situación en que los hombres están actuando por inercia y no tienen “juego interior”. No sé lo que es eso, pero sé que tengo un detectorcito mágico para ese fin. Así que cuando Style está hablando con las mujeres usando los trucos que ha aprendido, pero cree que no van a funcionar, y se sorprende porque las mujeres se interesan, esto no pasa. O esas mujeres tienen un detectorcito mágico roto.
  • Empezar una oración con “me dijo un amigo” hace que no funcionen las capacidades de pensamiento crítico de una mujer. Mi pensamiento crítico no está a la altura de saber por qué.
  • Nuestro intrépido narrador intentará invitarse a sí mismo a las habitaciones de hotel de mujeres que ha conocido solo una vez, ir directamente al baño y tomar un baño, y esperar que el sexo ocurra por arte de magia. Cuando el sexo no sucede (¡qué shock!), se compara con personajes de Ulises para que pueda preguntarse cómo puede ser tan inteligente pero no poder tener relaciones sexuales por arte de magia. Amables lectores, no entiendo en absoluto a nuestro narrador y por qué piensa de la manera que lo hace. Por supuesto, esto podría ser simplemente porque no me interesa mucho Joyce y por lo tanto no soy profunda, pero estoy atascada en cómo él insiste en que es torpe sobre el sexo mientras está obsesionado con Joyce. Quiero decir, es Joyce. Como tanto Randall Munroe como Kate Beaton han señalado, al hombre le gustaba hablar sexy (¿?). Ahora bien, si nuestro narrador obsesionado con Joyce se hubiera inventado, en lugar de El Juego, una novela de corriente de conciencia Joyce-esca sobre meta pensamientos sobre el sexo y Joyce desde la bañera de su frustración sexual, eso podría haber sido interesantes. Podía titularse Tiempos de sexo en la bañera con James Joyce. Yo lo habría leído.

SOBRE LA AUTORA
ElizabethElizabeth es una bailadora del vientre profesional, extraña informática y ex-voluntaria del Peace Corps. Vive en Georgia (el estado de EEUU, no el país) pero de alguna forma no es la convinación de estereotipos de Lo que el viento se llevó y Deliverance. Su blog personal es Coffeefied. Operafied. Fluffified. Beglittered.

Puedes encontrar el post original en inglés AQUI
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Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, <a href

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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