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Charlatán del mes: ébola edition

Este mes de octubre ha sido el mes del virus del ébola en España. Todo comenzó, como cualquier buena película sobre pandemias, con la repatriación de un misionero infectado. El cual, a su vez (y por una serie de catastróficas desdichas) infectó a una de las personas que le trató en el hospital antes de su muerte.

En ese momento y, bueno, tras ver que quizá nuestros protocolos contra enfermedades infecciosas no eran todo lo buenos que deberían, se desató el pánico y todos pensamos que moriríamos horriblemente. Sí, como en una película sobre pandemias.

Ahora, días después de la crisis y sabiendo que el riesgo de contagio ya se ha reducido a niveles que podríamos considerar nulos, es el momento de repasar algunas (todas sería imposible) de las barbaridades que se han podido llegar a decir sobre la enfermedad y su cura.

El 8 de octubre Javier Salas nos daba unas pistas sobre Los charlatanes del ébola en Materia. El artículo es una compilación de las curas milagrosas y sus promotores. Para alguien familiarizado con esto del escepticismo, los personajes nombrados en el artículo son bien conocidos (y aborrecidos), pero haremos una pequeña biografía para los neófitos en el tema.

La enfermedad del ébola, causada por el virus del mismo nombre, no tiene cura específica. Actualmente se está utilizando una serie de tratamientos antivirales experimentales. El único tratamiento probado en este momento es paliativo: se contrarresta la deshidratación provocada por los vómitos y la diarrea, se controlan las hemorragias con anti o procoagulantes (según el estado de la enfermedad) y también se pueden administrar antibióticos por las posibles infecciones oportunistas.
Como ven, ninguno de los tratamientos anteriores tiene denominación New Age, ni llevan la palabra “milagroso” en su nombre. Es medicina. De la de verdad. De la que funciona.

Según el artículo de Salas, los dos mayores charlatanes de la crisis del ébola en España han sido Teresa Forcades y Josep Pàmies, promocionando curas milagrosas como el MMS y plantitas de eficacia no demostrada respectivamente.

De Teresa Forcades ya hemos hablado aquí antes. Monja conocida por ser promotora del movimiento antivacunas y reconvertida en gurú de la izquierda más irracional y esotérica, cuyo discurso feminista pamplinero no hace más que darme arcadas.
La monja Forcades promueve como cura para el ébola el MMS o miracle mineral solution (¿ven? milagroso). No es solo que el MMS sea inútil para tratar cualquiera de las enfermedades que dicen que cura, sino que es altamente tóxico y por eso se ha prohibido su venta. Tomarse un traguito de MMS es como tomar lejía, no te va a curar, pero seguro que acabas en el hospital y quizá allí un médico de verdad te trate con medicina menos milagrosa pero más efectiva.

Josep Pàmies es uno de los charlatanes de siempre: es famoso por destrozar campos de cultivos transgénicos, defiende la agricultura ecológica como la solución al hambre en el mundo y es otra de esas personas que está en contra del Big Pharma. Como nos contaba J.M. Mulet en su blog, es un señor que se dedica a promocionar plantas milagrosas (y ecológicas) para curar cualquier cosa. Por lo visto tiene un chiringuito montado en el que receta dietas, suplementos y plantas “curativas” a gente que, por un motivo u otro, no ha encontrado cura o cuidados paliativos para su enfermedad. En resumidas cuentas, es un sinvergüenza y un timador.
Pàmies también ha aprovechado el tirón del ébola para promocionar, al igual que Forcades, el MMS; pero también para darle vidilla a su negocio de plantas para todo. Nos dice que el ébola se puede curar con: Artemisia annua (ajenjo), que ya ha sido aprovechada por las farmacéuticas malas para desarrollar una cura contra la malaria, pero que por lo visto es mejor tomar en infusión porque ¿para qué vas a tomarte una dosis exacta pudiendo tomarte un poco de agua sucia?; y plata coloidal, otro de esos timos pseudocientíficos que se vende como churros, que no vale para nada ingerida sin más y que además es tóxica.

Por este motivo, Teresa Forcades (otra vez) y Josep Pàmies se han ganado a pulso el título de charlatanes del mes.

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silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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