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Posts desde Skepchick: Criptofilia – Hombres-lobo

Bienvenidos a criptofilia, la serie en que discuto criaturas fantásticas y los mecanismos biológicos que podrían hacerlas o no plausibles. Hoy nos ocuparemos de los hombres-lobo, un grupo de hombres extremadamente sexis que caen enamorados a primera vista de chicas. O, si no leéis Crepúsculo, humanos que se vuelven criaturas parecidas a los lobos, normalmente grandes y bípedas, y normalmente en luna llena.

Ahora bien, las leyendas sobre hombres-lobo son un poco como un surtido. ¿Es la transformación una metamorfosis? ¿Es una maldición? ¿Es simplemente la conexión con un lobo, como el que es familia de una bruja? Depende de las fuentes. Los hombres-lobo a los que estamos acostumbrados se remontan hasta la edad media, y se expanden hacia América con las famosas cazas de brujas. Creo que podemos decir con confianza que, con los conocimientos médicos que tenemos, los humanos no nos convertimos en criaturas parecidas a los lobos, al menos no más de lo que ya nos parecemos, al ser mamíferos y todo eso. Sin embargo, la idea de los hombres-lobo nos trae unos pocos conceptos biológicos interesantes, particularmente fenómenos comunes a los vertebrados. Así que aquí están estos fenómenos, y si podrían suceder en humanos.

37-1_Full_Moon_(3182724750)Lo primero de todo, transformarse en luna llena es algo poco razonable. Una transformación así de rápida sería muy difícil de llevar a cabo, y además necesitaría de mucha energía, pero esa podría ser la parte más inverosímil de ese concepto. Los animales reaccionan a la luna. Algunos insectos, por ejemplo las polillas, pueden usar la luna para orientarse por donde se encuentran. El ángulo que forman con la luz brillante de la luna puede decirles en qué dirección están yendo, lo que es importante, por supuesto, para alimentarse y para procrear, que es lo que los animales hacen mejor, incluso Jacob Black. De hecho, esa podría ser incluso la razón por la que las polillas parecen verse atraídas por la luz artificial. Al intentar orientarse por fuentes de luz que no están adaptadas para reconocer, puede que confundan la luz por la de la luna, y se muevan de acuerdo con ello, lo cual las confundiría y las llevaría a acercarse más que a moverse en la dirección deseada. Así que la luna, o al menos su luz, puede usarse como información para algunas funciones biológicas. Sin embargo salir casi cada noche haría que la luna fuera una terrible base a usar para decidir cuándo cambiar, a menos que los hombres-lobo fueran descendientes de criaturas polares, donde el invierno no es más que una larga noche, y el verano lo contrario. De esa manera, si realmente queréis seguir con esta especulación, la luna en el cielo nocturno podría actuar como signo del final del verano y por tanto el final de la época dedicada a alimentarse. Resulta que muchos insectos se encierran en una pupa durante el invierno, debido a la poca disponibilidad de comida, así que esa no sería la peor época para decidirse a metamorfosearse. ¿Pero serían los grandes vertebrados como los hombres-lobo capaces de ese tipo de transformación?

Todo el mundo ha oído hablar de la metamorfosis, ¿no? Es el proceso del que la orden Lepidóptera, un amplio grupo de insectos que incluye a mariposas y polillas, hace su célebre demostración. En ella, y en muchos otros insectos, las larvas, desde orugas hasta gusanos, pasan por varias etapas vitales, o “estadios”, creciendo cada vez más, hasta que son lo suficientemente grandes como para convertirse en sus formas adultas sexuales. Las larvas, como los niños humanos, no son todavía fértiles, y los adultos, normalmente con alas, sí lo son en general. La larva, en su estadio final, necesita ser lo suficientemente grande como para sobrevivir a las etapas sin alimento. Esto puede estar limitado a su pupación, de la que salen como adultos alados; o, en algunos insectos, como los efemerópteros, a su vida adulta. Los efemerópteros no viven mucho como adultos, sin embargo esa corta vida como insectos alados es lo suficientemente larga como para que muchos de ellos se reproduzcan, dejando descendencia que repetirá el proceso de una larga infancia y una vida de adultos corta y movida por el sexo. Y ahora los hombres-lobo son sexis, ¿no? Tengo que meter esto en el ejemplo por algún sitio.

37-2_Mayfly_resting_on_the_river_bank_at_Thornborough_Bridge._-_geograph.org.uk_-_1503506Volviendo al tema, la metamorfosis no es exclusiva de los invertebrados. Los anfibios también pasan por ello. Por ejemplo de renacuajos a ranas. Estos no necesitan pupación, y en su lugar las características del adulto van apareciendo a lo largo del tiempo en varias etapas. Sin embargo esta sutil transformación no iría bien para explicar los hombres-lobo, que solo son visibles como humanos y luego como hombres-lobo. A menos que contéis a Michael J. Fox en Teen wolf.

Típicamente los hombres-lobo no pasan por la pupación. Sin embargo en algunos ejemplos podría ser simplemente que el personaje que da el punto de vista (en literatura) o la cámara no lo viera. Personalmente, el hecho de que la metamorfosis sea algo real hace de los hombres-lobo una de las criaturas de fantasía más plausibles, de todas las que corren por ahí. Sin embargo los hombres-lobo, para existir en ese estadio, deberían haber evolucionado por separado de los humanos. La mayoría de los humanos alcanzamos la edad adulta fértiles, y no necesitamos de una etapa de letargo para desarrollar los atributos necesarios para la reproducción.

Ahora bien, si los hombres-lobo evolucionaron por separado de los humanos, como vertebrados que pasan por una metamorfosis, ¿cómo parecerían humanos? Los humanos, hablando de una manera cruda, tienen una versión achatada de la típica cara de primate, con adaptaciones para ser bípedos y una relativa falta de pelo. Y aunque en general converger a una forma pre-adulta que parezca muy humana sea poco probable, en el pasado el mimetismo biológico y la evolución convergente ya han resultado en criaturas muy parecidas. Los sírfidos, por ejemplo, comparten coloración con las avispas: rayas amarillas y negras. El proceso por el que se consigue ese dibujo, el mimetismo batesiano, es una adaptación por la que un animal mimetiza a otro que es evitado por los depredadores, normalmente porque pueda causarles daño o por los agentes químicos que produce y que podrían, por ejemplo, hacer que tenga un sabor horrible. Ahora bien, un sírfido puede parecerse menos a una avispa de lo que un humano se parece a un hombre-lobo, pero hay mimetismos más convincentes en el reino animal. Por ejemplo la esfinge colibrí, que se alimenta de néctar como el colibrí, podría confundirse con el pájaro a primera vista, incluso tras una segunda o tercera miradas. Sin embargo adquirió esos rasgos no por mimetismo, sino mediante evolución convergente. Así como murciélagos, aves y pterosaurios son todos grupos de vertebrados que evolucionaron hasta tener alas para llenar el mismo nicho ecológico (alimentarse de insectos que vuelan alto, criar en sitios que los depredadores no puedan alcanzar, y otros varios factores), de la misma manera la esfinge colibrí hace en Eurasia y el norte de África el mismo papel que los colibríes en América. Ahora bien, el nicho ecológico de la humanidad sería difícil de definir, porque lo hemos expandido tanto, que es poco probable que ninguna criatura, ni siquiera un vertebrado, necesitara parecerse a los humanos para llenarlo. Tal vez el mimetismo sería entonces una manera sencilla de conseguir una apariencia humana, tal vez por razones predatorias. ¿Qué sería más probable, que volvierais a casa con un lobo gigante o con un humano? Por mucho que sea una pregunta estúpida, es probablemente lo más cerca que pueda llegar al especular sobre cómo los hombres-lobo podrían haber aparecido, obligados por las leyes de la evolución. El resto, bueno, es confuso.

37-3_800px-Hummingbird_Hawk-moth_on_sageLo que está claro es que sería extremadamente difícil transformarse sucesivamente en las formas humana y de lobo, como hacen los hombres-lobo. Sencillamente el coste energético sería demasiado elevado. La evolución casi siempre corta el uso excesivo de energía, ya que gastarla rápidamente conduce a la inanición, o a la fatiga, lo que puede hacer a los animales vulnerables ante sus predadores.

Así pues, hombres-lobo. No es totalmente una locura. Bueno, mayormente sí. Ciertamente hay más cosas a favor de ellos que de los grifos, y por ello temo que tendremos que aventurarnos una vez más en lo oscuro la próxima vez. Nos vemos entonces.

SOBRE EL AUTOR
EdwardEdward Strickson (Eddy) es un escritor aficionado, un músico más aficionado aún, y el animador favorito número 3600 de internet. Escribe un blog diario mayoritariamente escéptico en jengajam.wordpress.com para acallar las voces en su cabeza, escribe reseñas de álbumes para www.alterthepress.com para poner voces en su cabeza y escribe novelas que espera que no pongan voces en la cabeza de otros. Actualmente estudia Biología en la Universidad de Nottingham Trent, para especializarse en Ecología.

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

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