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Posts desde Skepchick: Gestionando tus necesidades especiales y tu familia no religiosa en Navidad

¡Ho ho ho… las fiestas están aquí! Hubo un tiempo en que temía estas fiestas. Somos ateos/agnósticos en una familia en la que hay muchos cristianos fundamentalistas. Como si eludir estas cuestiones y comentarios durante años no fuera suficiente… mi primer hijo nació con necesidades especiales o sea que necesitamos arreglos extra cada temporada de fiestas (que no toda mi familia entiende).

Pero lo creáis o no en realidad me encantan estas fiestas y estoy esperando cada año a que lleguen. Aunque aquí compartiré algunos trucos y consejos que he aprendido a lo largo de los años, en caso de que aún tengáis dificultades con vuestra familia en fiestas.

S: Sueño. Soy muy combativa con las horas de acostar a mis hijos. Hasta el punto de ser pesada a veces, pero me da igual. Sé lo que es mejor para ellos. La falta de sueño en niños y adultos se ha asociado a todo, desde la obesidad a la diabetes y el estrés, la depresión y los problemas de corazón. No se le da el suficiente valor al sueño, pero bueno, en nuestra casa sí. Pero durante estos días de ajetreo, tenemos que hacer esfuerzos extra para mantener nuestras rutinas de sueño. ¡Y esto es para los niños y para los padres! Cuando tenemos una reunión familiar fuera de casa, casi siempre llevo el pijama de mis hijos y se lo pongo antes de volvernos. Así lo único que tengo que hacer es llevarlos a sus camas, para que la interrupción de su sueño sea mínima.

T: Trabajo. Si tienes trabajo pendiente, no lo ignores. Termina las cosas de manera que puedas disfrutar de las fiestas, o te pesará. Y para tus hijos, mantén sus mentes ocupadas. La mayoría van a estar desconectados de la escuela desde unos pocos días hasta una semana o más; eso es mucho tiempo sin estimulación académica. Habla con profesores y terapistas ahora sobre qué pequeñas cosas puedes hacer en casa para ejercitar sus mentes, a la vez que refuerzas lo que están haciendo en la escuela.

C: Comer. Come, y come sano. Claro, disfruta de los dulces cuando convenga. Pero cuando una máquina no lleva el combustible adecuado no funciona bien. La moderación es la clave. Y para alguna gente, tanto adultos como niños, hay comidas que hacen que les aparezcan dolores de cabeza, molestias intestinales o problemas de comportamiento. Asegúrate de que sabes lo que estáis comiendo. Yo casi siempre llevo una fiambrera con comida para mis hijos, por si acaso. (Mi hijo tiene problemas con la comida.) No me importa si alguien se siente ofendido – si mi hijo tiene que comer pan con mantequilla de cacahuete y mermelada por Acción de Gracias, que así sea. Mejor eso a que se quede con hambre por no poder comer lo que haya de cena, y luego se hinche a galletas.

E: Emociones. Afrontémoslo, durante las fiestas hay momentos en que yo tengo una sobrecarga de sentimientos. Hagamos que tengan tiempo para gestionar esas emociones. Eso va para vuestros hijos también. Si tenéis un niño de mente rígida en blanco y negro, de los de “no existe Papá Noel”, explicádselo a los otros niños. Dejadles enfadarse por ello o experimentar las emociones que tengan. Déjate llevar por el duelo por los seres queridos y por las frustraciones que tengas. Con suerte, si todos dormimos lo suficiente, comemos sano y hacemos ejercicio, habrá menos sobresaltos emocionales o colapsos. Pero ya sabes que pueden y van a suceder. “Predecir y prevenir”, ¿no? Llegad pronto a las reuniones (cuando todavía hay poca gente) y marchad pronto (antes de que se dispare el volumen). También he dejado claro a mi familia a lo largo de los años que no tengo intención de discutir de política, religión o cualquier creencia personal durante las reuniones en estas fiestas. Y probablemente tienes ese familiar como yo…, ese que intenta pescarte haciendo comentarios maliciosos. Ignóralo. Sé el más responsable.

J: Juegos. Juega. Diviértete. Haz ejercicio. Muévete. Saca a pasear al perro, aunque sea una vuelta a la manzana. Da unas cuantas vueltas por el parque. Encuentra una zona en la que tus hijos lo puedan pasar bien y realizad algunas actividades fuera, o ejercicio. Además de la T: Trabajo de aquí encima, no solo hará trabajar su cabeza, sino que además todo el mundo se sentirá mejor en general. Si tus hijos han jugado a videojuegos 10 horas al día durante 10 días… ¿cómo se van a reajustar luego para la escuela?

D: Di no. No te pongas demasiadas obligaciones, ni a ti ni a tu familia. Aprende a decir no sin culpa. Un amigo me dijo una vez: “Cuando dices sí a algo, estás diciendo no a otra cosa”. No tienes que hacerlo todo. No podemos hacerlo todo y mantenernos cuerdos. También digo que no cuando se trata de ir a la iglesia y en cualquier cuestión sobre nuestras elecciones (no) religiosas. He dejado claro que es una falta de respeto esperar otra cosa de mis hijos. En particular cuando mis parientes querían llevar a mis hijos a la iglesia diciendo “bueno, ¿qué tiene de malo?”. Es malo si menoscaba mi manera de ser madre y mi sistema de creencias. Así que igual que yo no llevaría a tus hijos a otra iglesia ni les hablaría mal de la religión, los míos no van a la iglesia. Cuando sean lo suficientemente mayores como para tomar esas decisiones, tal vez lo hagan.

F: Mi familia lo primero. Mi primer trabajo como madre es proteger y servir a mis pequeños. El trabajo de mis hijos es ser niños. Siempre oirás a gente decir: “¡La Navidad es para los niños!” y luego hacer lo contrario, intentado pasearlos en vestimentas incómodas, cargados con azúcar mucho más allá de su hora de dormir en entornos poco familiares. Entonces, como se dijo en el artículo Gaslighting, intentamos convencer a los niños de que son ellos los que están equivocados. Mi hijos y sus recuerdos de las fiestas son lo primero. Eso no quiere decir que les deje comer como animales en la mesa y destrozar las casas; no lo hago. Tienen modales. Pero se les deja ser niños. Cuidar de que consigan sus necesidades de salud y emocionales es mi primera prioridad.

Si estableces límites y expectativas, las fiestas pueden ser un período muy agradable. Incluso si tu familia no lo ve todo igual que tú. Paz… ¡y espero que tengáis unas fiestas maravillosas!

Puedes encontrar más consejos para pasar las fiestas con una familia con necesidades especiales en mi blog personal, “A day in our shoes”.

SOBRE LA AUTORA
LisaLightnerLisa Lightner

 

 

 

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

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Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, Skeptability y, por supuesto, Skepchick.

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bruno

Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

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