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Posts desde Skepchick: El mal método 6: En la que se pierde la oportunidad de investigación y desarrollo de trama

(Seguimos leyendo El Método (o El Juego / The Game) de Neil Strauss. Aquí puedes encontrar las partes 1, 2, 3, 4 y 5.

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Lo siento mucho, queridos. No he publicado en bastante tiempo acerca de este libro. Uno podría pensar, dados los eventos al final de la última sección, que algo impresionantemente interesante podría suceder pronto. Uno, sin embargo, estaría equivocado. En el Paso 6 (crear una conexión emocional) nuestro narrador presume de las mujeres a las que ha seducido, habla de los problemas emocionales de su gurú Mystery, y discute la política interna de la comunidad de libertinos en internet. Al parecer, todo lo que sucedió en el paso 5 ha sido olvidado, ya que todas las personas que salieron de la comunidad en masa han vuelto o se han sustituido, y Mystery está fuera del hospital sin que su experiencia lo haya cambiado.

En lo que sí entramos, sin embargo, es en cuestiones de propiedad intelectual, cuando nuestro narrador Style y su gurú se dan cuenta de que un montón de gente nueva en la comunidad sin ninguna cualificación (¿porque los libertinos de la vieja escuela están verificablemente acreditados?) ha descubierto que cualquier persona con habilidades de publicidad puede ofrecer talleres a cambio de dinero. Que haya un grupo tan grande de hombres vulnerables a este tipo de timo es un poco inquietante. ¿De verdad hay tanta gente en este mundo que se siente con derecho a la atención (de las mujeres) que si no la están recibiendo todo el tiempo piensan que algo está mal con ellos y pagarán a extraños en internet para corregirlo? Hay muchos indicios que sugieren que así es, por desgracia. Las propias experiencias de Style comenzando como una persona sin confianza en sí mismo que cree que se puede curar con la atención de las mujeres no le conducirá a la comprensión, sino más bien a un temor de que le ganen la historia. Así que se sienta y consigue publicar en el New York Times un artículo sobre la comunidad online de personas que se describen a sí mismos como artistas de la seducción.

Tal vez si hubiera proporcionado más antecedentes acerca de sí mismo y presumido menos, esto tendría un poco más de sentido. Tal y como está presentado, no estoy segura de quién es él para poder darse el lujo de no hacer nada de trabajo remunerado durante al menos un año, mientras gasta dinero en estafadores, discotecas y una conexión de internet. Por no hablar de los viajes ocasionales a pequeños países comunistas de Europa del Este. Después de haber sido, a todas luces, desempleado por al menos un año, y sin añadir nada a su portafolio en este tiempo, puede simplemente, en un abrir y cerrar de ojos, conseguir que le publiquen un artículo en un periódico bastante importante. ¿Me he perdido algo acerca de la economía y el proceso de ser un escritor? Yo sé que él afirmó al principio que su editor quería que investigara sobre este tema, cosa de la que también soy escéptica, pero ¿algún editor realmente paga un salario digno sin un contrato definitivo para un libro ya establecido? Realmente estoy preguntando queridos, a lo mejor esto es perfectamente normal para cualquiera que conozca el negocio del periodismo.

La otra cosa que creo que es muy rara aquí es que él (y todos sus amigos los libertinos de internet) y al parecer los editores y los lectores del New York Times creen que las historias de seducción son nuevas y diferentes. En cierto modo, Style perdió la exclusiva por, por lo menos, varios cientos de años, y él no trae nada nuevo a la fiesta. Toda su charla de seducir a las mujeres con palabras ensayadas puede ser reemplazado, y más armoniosamente, con las arias de Don Giovanni de Mozart. O simplemente con cualquiera de las versiones de la historia de Don Juan. Para la seducción con control mágico, está Drácula. Para el negging, o ganarse el interés de una mujer al burlarse de ella o ser malo con ella, tenemos La fierecilla domada de Shakespeare. O Mucho ruido y pocas nueces, pero ésta es un poco menos misógina, por lo que es menos probable que le interese a Style. Cuando se trata de desgastar la resistencia de una mujer, partes de La Historia de Genji y al menos la mitad del Decamerón de Boccaccio son sobre cómo las mujeres se dan por vencidas ante la insistencia. El Método realmente no me está diciendo algo más que la literatura y las óperas existentes en lo que respecta a generalizaciones con los roles de género rígidas sobre cómo son las mujeres y lo que los hombres pueden hacer para obtener el interés y / o sexo de ellas. Si Style es un buen escritor, como su presume ser, ¿no tendría que empezar por hacer un poco de lectura sobre la literatura ya existente en su área?

Ah, nuevo en esta sección es el relato de Style sobre que piensa en las mujeres vírgenes (un término que realmente odio) como si fuesen algo especial e inviolable excepto por alguien muy especial. La magia de no tener sexo y categorizar a las personas (casi siempre mujeres) entre si han tenido o no han tenido relaciones sexuales (por ciertos valores de sexo) no sólo no es nuevo, sino que sigue siendo tan completamente actual que es casi más aburrido que deprimente. Algo así como El Método, de hecho.

Vamos a más de la mitad de camino. A lo mejor pasa algo nuevo y diferente pronto.

SOBRE LA AUTORA
ElizabethElizabeth es una bailarina del vientre profesional, extraña informática y ex-voluntaria del Peace Corps. Vive en Georgia (el estado de EEUU, no el país) pero de alguna forma no es la convinación de estereotipos de Lo que el viento se llevó y Deliverance. Su blog personal es Coffeefied. Operafied. Fluffified. Beglittered.

Puedes encontrar el post original en inglés AQUI
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Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, Skeptability y, por supuesto, Skepchick.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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