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Bios: Sara Josephine Baker

Las condiciones sanitarias en las grandes ciudades estadounidenses a finales del siglo XIX eran terribles. La viruela, la disentería y la tifoidea se cobraban miles de víctimas. La leche se vendía sin pasteurizar en contenedores metálicos oxidados, a menudo adulterada con cal para mejorar su color y las ganancias. Se calcula que, solo en el barrio de Hell’s Kitchen de la ciudad de Nueva York, 1.500 bebés morían semanalmente por disentería, malas condiciones higiénicas e ignoracia sobre cuidados infantiles.

Josephine Baker dedicó su vida a  instaurar medidas de salud públicas para mejorar las condiciones de madres, bebés y niños, y a educar a la sociedad en los cuidados infantiles básicos de salud.

Josephine Baker poco antes de su ingreso a la universidad

Josephine Baker poco antes de su ingreso a la universidad

Sara Josephine Baker nació en Poughkeepsie, Nueva York en 1873. Su madre fue una de las primeras graduadas de la universidad femenina Vassar, y su padre era un rico abogado. Cuando Josephine tenía 16 años, su padre y su hermano murieron de tifoidea. Al verse de pronto responsable de las finanzas familiares, decidió rechazar la beca que había conseguido para estudiar en Vassar y prepararse por un año en biología y química para solicitar su ingreso a la escuela de medicina del Women’s Medical College de Nueva York. En tiempos en los que menos del 1% de los médicos eran mujeres, esta universidad, fundada por las hermanas Blackwell*, era una de las pocas opciones para las mujeres que querían estudiar medicina.

Al graduarse de la universidad, Baker trabajó como residente en Boston en un hospital para mujeres y niños y fue ahí donde empezó a interesarse por la relación entre la pobreza y la mala salud. Volvió a Nueva York y abrió una consulta médica junto con una compañera de la residencia. Suplementaba su ingreso siendo examinadora médica para una compañía de seguros y como inspector médico para la ciudad. Contrario a la práctica habitual de los inspectores médicos de la época, Baker visitaba escuelas y niños enfermos en los barrios más pobres de la ciudad, observando de primera mano las condiciones insalubres en las que vivían y su relación con la enfermedad. Su trabajo combatiendo la prevalencia de piojos y tracoma en las escuelas llevó a la creación de un programa de enfermeras escolares en toda la ciudad, el cual logró que la incidencia de estos problemas se redujera a prácticamente cero.

En 1907 fue nombrada comisionada asistente de salud e implementó programas de salubridad y vacunación contra la viruela. Participó en la identificación de Mary Mallon, apodada María Tifoidea. Mallon fue la primera y más famosa de las personas identificadas como portadoras sanas de fiebre tifoidea. Siendo cocinera, Mallon contagió a unas 50 personas, tres de las cuales murieron. Baker fue dos veces personalmente con las autoridades a buscar a Mallon, en la primera de las cuales fue atacada por Mallon con un tenedor. Tras meter a Mallon a la ambulancia por la fuerza, Baker tuvo que sentarse sobre ella para evitar que escapara. Al no presentar síntomas, Mallon nunca creyó a los médicos que era portadora de la enfermedad y no cumplió la petición de las autoridades de evitar las situaciones de contagio y someterse a controles. Finalmente Mallon fue puesta en aislamiento forzoso. Curiosamente, esta participación en el caso de María Tifoidea es la razón por la que más se recuerda a Baker hoy en día.

En 1908 la nombraron directora del Buró de Higiene Infantil, donde creó programas de entrenamiento y certificación de matronas, de higiene y medicina preventiva infantil, programas de educación a madres sobre el cuidado de los recién nacidos y alimentación infantil, y de entrenamiento a niñas para ayudar al cuidado de sus hermanos pequeños. También desarrolló una leche de fórmula para bebés a base de leche de vaca, carbonato de calcio, lactosa y agua, así como un sistema monodosis más seguro para la administración de nitrato de plata para prevenir la ceguera en recién nacidos de madres con gonorrea (los casos de ceguera por esta causa se redujeron de 300 niños por año a solo 3 por año en tan solo dos años).

Estos programas fueron tremendamente innovadores y no poco controvertidos. Más de 30 médicos firmaron una carta demandando el cierre del Buró de Higiene Infantil ya que estaba arruinando las consultas médicas privadas al mantener a los niños sanos. Un médico declaró ante en congreso en contra de las medidas de Baker preguntando que si se iban a gastar fondos públicos en salvar la vida de todas las mujeres y niños, ¿qué incentivo tendrían los hombres jóvenes en estudiar medicina?

Baker en 1917

Baker en 1917

A pesar de su brillante carrera, Baker se enfrentó a muchas instancias de sexismo. Cuando la nombraron directora del Buró de Higiene Infantil, hubo grandes presiones para que la removieran del puesto. El apoyo de la prensa y una marcha de madres hasta la oficina del alcalde previnieron que esto sucediera. Cuando la nombraron directora de la división, todos sus excompañeros inspectores renunciaron por considerar humillante trabajar para una mujer. Ella los convenció de darle un mes de oportunidad y todos se quedaron.

La fama de Baker le ganó una invitación de la Escuela de Medicina de la New York University para dar una charla sobre higiene infantil. Baker accedió con la condición de que la dejaran matricularse en la universidad. La condición de Baker fue inicialmente rechazada, pero, al no encontrar a un hombre con tantas cualificaciones, finalmente accedieron a admitirla. Josephine Baker obtuvo el doctorado en salud pública por esta universidad en 1917.

Josephine Baker ocupó varios puestos gubernamentales y presidió numerosas asociaciones y comités médicos. Fue la primera mujer profesionista en ser representante ante la Liga de las Naciones, representando a los Estados Unidos en el Comité de Salud. Publicó más de 50 artículos académicos y más de 200 artículos de divulgación, a menudo firmando como S.J. Baker para ocultar su sexo y facilitar su publicación. Escribió 5 libros sobre salud materno-infantil y una autobiografía titulada Fighting for Life (Luchando por la vida). También fue muy activa en el movimiento de las Sufragettes, el cual luchaba por el derecho a voto de las mujeres.

En su retiro, Baker se fue a vivir a Nueva Jersey con su pareja, la novelista australiana Ida Wylie, donde permaneció hasta su muerte en 1945.

 

 

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  • Elizabeth Blackwell fue la primera mujer en graduarse como médico en Estados Unidos . Su admisión a la universidad, en 1847, solo fue posible porque el comité de admisiones aprobó su solicitud de forma unánime, creyendo que se trataba de una broma.

 

Fuentes:

http://www.harvardsquarelibrary.org/biographies/sara-josephine-baker/

http://www.nlm.nih.gov/changingthefaceofmedicine/physicians/biography_19.html

http://en.wikipedia.org/wiki/Sara_Josephine_Baker

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1470556/

http://www.madehow.com/inventorbios/19/Sara-Josephine-Baker.html

http://history1900s.about.com/od/1900s/a/typhoidmary_2.htm

https://jgburdette.wordpress.com/2012/02/23/the-carrier-typhoid-mary-mallon/ 

 

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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