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Post invitado: Abortos espontáneos

La autora del siguiente post nos ha pedido mantener su identidad anonima. Ella no es científica pero le gustan estos temas, quiere ser madre y lo siguiente describe sus experiencias personales de los últimos años.

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Nota lingüística: los términos más usados en español son: la embarazada, las enfermeras, las matronas en femenino, el ginecólogo en masculino, los profesionales sanitarios en su conjunto en masculino. Mi experiencia no ha sido esa, porque me han atendido alrededor de diez mujeres y dos hombres. No quiero usar el femenino genérico porque puede distraer del contenido del artículo, pero quiero que conste que en mi experiencia, la obstetricia no es una cuestión de mujeres enfrentadas a hombres profesionales. Los conflictos, la falta de empatía, la desinformación, no se deben al sexo de la persona de la bata. Por otro lado, soy consciente de que es posible que los varones trans conciban, pero como estoy combinando mi experiencia con generalidades, prefiero referirme al embarazo como un proceso en femenino genérico. Es una cuestión de agilizar la lectura.

Algo de lo que no te enteras hasta que te pasa a ti es que los abortos espontáneos son muy frecuentes. Las estadísticas varían porque pueden confundirse con una regla que viene con retraso; se calcula que entre el 10% y un 25% de los embarazos termina así. Son mucho más habituales en el primer trimestre.

Las razones son muchas, y en general hay poco que se pueda hacer para impedir que ocurra. Puedes tener cuidado con la seguridad alimentaria para no tener una enfermedad como la listeriosis. Otros problemas relacionados con la embarazada son el consumo de drogas, la malnutrición, exposición a sustancias peligrosas… y muy poco más. Otra posibilidad remota es malformación uterina. Por lo tanto, la principal causa de aborto espontáneo es que algo va mal en el embrión, y eso depende del azar. Suena duro, pero si tiene que ocurrir, no hay nada que puedas hacer para impedirlo. Eso, por otra parte, te puede servir para saber que no es culpa tuya. A veces se manda hacer reposo, pero si llevas una vida sedentaria corriente no estás haciendo nada que pueda provocarlo.

Yo he tenido dos abortos espontáneos, uno en la semana 6 y otro en la 11. Sólo el segundo requirió legrado. Os explico cómo fue el proceso. Para entendernos, voy a llamar dolor leve al que no molesta mucho; dolor moderado al que te da ganas de tomarte un analgésico y descansar; fuerte al que te impide dormir o trabajar; intenso al que te hace llorar o desesperarte y requiere irte a Urgencias, YA.

Un aborto espontáneo se parece mucho a la regla. Puede provocar un dolor entre leve y moderado, lo que tú esperes como dolor propio de la regla (puede ser fuerte, pero no debería ser intenso). Mi primer aborto dolía así al principio, un dolor moderado, y luego ya nada. Cuando estás embarazada, un poco de dolor o de manchado no son causa de preocupación, y la medida que te preguntarán siempre para las dos cosas es “¿más, o menos que una regla?”. Uno de mis dos embarazos dolía de manera constante pero leve y todas las fuentes consultadas (matronas, una médica, otras embarazadas) me dijeron que era normal. Un dolor fuerte o intenso, con o sin sangrado, o un sangrado parecido a la regla son motivo para irte a Urgencias. Es importante que te hagan una ecografía, que será transvaginal, para comprobar si sigues estando embarazada y otros problemas como por ejemplo descartar un embarazo ectópico. No te conformes con pensar que has abortado y ya está: vete a Urgencias a confirmarlo. En mi primer aborto, en el hospital me dijeron que podía esperar hemorragia muy abundante, con coágulos, y que solo si la cantidad de sangre o el dolor eran exagerados, que volviera. Además, hay que volver en una semana para ver si es necesario un legrado; eso se comprueba en función del grosor del endometrio. Esos días, lo más seguro es que estés en condiciones físicas de hacer vida normal, aunque puedes juzgar si quieres ir a tu médico de cabecera si necesitas no trabajar un par de días, ya sea por las molestias físicas o porque estés mal de ánimo. Cada caso es diferente y no te van a decir de entrada que debes hacer reposo.

Esa primera vez, no me hicieron legrado. En ese caso, no hace falta esperar nada ni para la penetración (si te apetece) ni para volver a intentar concebir (si te apetece), aunque es probable que tardes un ciclo en volver a ovular y vas a tener las hormonas muy revueltas. Tu cuerpo por dentro no ha cambiado mucho, sólo ha expulsado algo que no funcionaba, y no has sufrido ninguna agresión externa que te haya vuelto más frágil. Naturalmente, si deseabas estar embarazada puede que te sientas muy mal y no tengas ganas de nada, pero tu cuerpo es el de siempre. El sexo no es peligroso para ti, no eres más vulnerable a tener más abortos, y tampoco tienes más posibilidades de ser madre ahora que antes. Hay gente que piensa que tras un aborto espontáneo es más fácil concebir, lo que no tiene la menor base: simplemente, hay parejas con muchas ganas de tener un hijo que reanudan sus relaciones sexuales pronto, y a la segunda tienen suerte.

La regla posterior a un aborto puede venir en cualquier momento entre 2 y 6 semanas después. Es posible que se te desajuste un poco.

La segunda vez fue diferente porque al ser un embarazo un poco más avanzado, había que hacer legrado sí o sí. No era seguro esperar a ver si lo expulsaba yo sola. Un legrado tiene dos claves: hay que dilatar el cuello del útero, y hay que vaciar el útero. Desde el punto de vista médico, en el primer trimestre no diferencia entre asegurarse de que un aborto espontáneo no te deja dentro restos dañinos para ti, y un aborto voluntario. No es necesario pinchar ni cortar ningún órgano interno. Si es tan importante que lo hagan profesionales y si los abortos clandestinos son tan peligrosos, es por el riesgo de infección y porque no es tan fácil dilatar sin hacer daño, o vaciar el contenido del útero sin pincharlo. Por supuesto, en el hospital hacen esto todos los días y para ellos es rutinario.

Si te duele, o estás nerviosa, o quieres llorar, dilo. Durante la operación te ponen sedantes y quien se encarga de que estés cómoda y sin dolor, consciente o inconsciente, es el anestesista. Si estás muy mal y no quieres enterarte de nada, dilo. El anestesista tiene los conocimientos y mucho margen para controlar que estés tranquila, o dormida. Lo normal es que estés simplemente sedada, así que puede que te duermas y puede que no. Después de la operación, no duele, o duele muy poco. Menos que la regla, un dolor leve, que se pasa rápido. Te obligan a reposar, no sólo por la operación sino también porque los efectos de la sedación deben pasar totalmente para que sea seguro que te vayas a tu casa. En mi opinión no médica, no es buena idea que te vayas sola, incluso si no te duele nada.

Sobre recuperar tu vida normal después, es casi igual que si no te hubieran hecho legrado. Recomiendan esperar unas semanas antes de tener relaciones sexuales con penetración. Es posible que sangres, pero no todo el mundo lo hace. De nuevo, la medida de que todo va bien es la de la regla, tanto en dolor (aunque no debería dolerte nada) como en el volumen del sangrado. Puede que expulses algunos restos como coágulos.

Por último, algunos comentarios sobre tu bienestar emocional y las cosas que te van a decir. El personal sanitario suele intentar animarte diciendo que puedes volver a intentarlo, y a partir de cuándo. Algunos profesionales sanitarios prefieren darte mucha información técnica: es su manera de intentar que dentro de lo mal que lo estás pasando, al menos no estás tan perdida. No es frialdad, es que saben que muchas mujeres tienen más ansiedad cuando no tienen información. Tu familia y amigos te van a decir una de dos: que puedes volver a intentarlo y seguro que ahora ya sí saldrá bien, o que esperes varios meses porque…. no se sabe muy bien, pero “es malo”. Sobre la primera opinión, como dije antes, claro que puedes volver a intentarlo, pero de nuevo partes desde cero, y el aborto no ha hecho nada para que tu útero sea ahora mejor que antes para un futuro embrión. Todos los casos en los que primero hubo un aborto, y luego un embarazo con un bebé sano y estupendo se deben a que la madre y el padre se pusieron a la tarea, no hay más. Sobre el miedo a que vuelvas a quedarte embarazada, no se sabe si piensan que es peligroso para mí o para la concepción. Tratan el tema con mucho misterio, así que a aclararlo. El aborto espontáneo no te ha hecho daño por dentro, por lo que estás igual que antes. Sí es verdad que el legrado requiere que esperes por lo menos 2-3 semanas a que estés completamente curada para evitar el riesgo de infección o de lesiones en la mucosa. Para cuando pase ese tiempo, tendrás tu primera regla. Y entonces, estarás “como nueva”. No hay mayor riesgo de aborto por intentarlo pronto, ni muchísimo menos riesgo de que el feto tenga malformaciones o cualquier otro problema. Todo eso son tonterías supersticiosas.

Tienes derecho a vivir tu pérdida como el luto por un hijo queridísimo y también tienes derecho a dejarlo atrás y seguir como si no hubiera pasado nada. Busca a gente con la que puedas comportarte de la forma que te salga natural.

Imagen de cabecera: Hey Paul Studios

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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