Posts desde SkepchickReligión y espiritualidad

Posts desde Skepchick: 5 problemas con las ideas ateas – Conflictos con el ateísmo Parte II

(Nota: Este artículo es la continuación de “Posts desde Skepchick: Conflictos con el ateísmo Parte I – De una mamá india-americana criada atea”. Podéis leerlo aquí.)

Preparaos para una opinión impopular:

Muchos ateos tienen la siguiente (tal vez subconsciente) actitud: “Nací en una familia religiosa. Yo fui lo suficientemente lista como para ver el error en la religión. Además soy muy inteligente, así que sé que creer en dios(es) y la religión es irracional, supersticioso, y esta fuera de la ciencia. Estoy muy contenta de haber sido capaz de ver la luz y librarme de esa idiotez que es la religión. Bravo por mí. Ojalá todo el mundo pudiera ser tan iluminado, el mundo sería un lugar mejor”. Sí, lo sé, esto es una generalización hiperbólica y no se aplica a todos los que se autodenominan ateos. Perdonadme por expresar por primera vez un cierto sentimiento desagradable aunque omnipresente.

Aunque puede que la mayoría no se den cuenta, muchos ateos tienen un complejo de superioridad. Y sí, sé que este tema ha sido explorado hasta el agotamiento, sobre todo cuando se trata de los Richard Dawkins del mundo (incluso South Park lo trató en un episodio hilarante aunque distópico). Pero estoy divagando. Pues aquí está, amigos. Una lista no exhaustiva de los problemas con el ateísmo, de parte de este raro y curioso espécimen que es una mamá americana treintañera criada atea por unos padres inmigrantes indios que habían sido hindúes.

1. Actitudes condescendientes hacia los no-ateos y gente religiosa. Aunque estoy de acuerdo de manera vehemente con la promoción por parte de los ateos de ideales como la separación de Iglesia y Estado, los derechos civiles, y un sistema de educación secular para todos, ¡estos ideales no son únicamente ateos! Conozco ateos, cristianos, hindúes, musulmanes, judíos y otros que apoyan apasionadamente estos objetivos. El resto de los ítems de esta lista enlazan todos con este problemático complejo de superioridad.

2. Ver el ateísmo como el único sistema de creencias compatible con abrazar el consenso científico. Contrariamente a la creencia popular, ser un científico no le excluye a uno de tener creencias religiosas. Hay una idea errónea, especialmente en la sociedad secular estadounidense, de que los científicos son necesariamente ateos mientras que la gente religiosa prefiere enseñar el creacionismo en las escuelas públicas e ir a festivales de música country y juntarse para bailes tradicionales los fines de semana. Yupi. Esto no es sino una caricatura. Como ejemplo, ved esta historia en un estudio sobre científicos y afiliación religiosa presentado en la conferencia de la AAAS 2014.

Templo de Anjaneyar http://en.wikipedia.org/wiki/Namakkal#mediaviewer/File:Anjaneyar_Temple,_Namakkal.jpg , donde rezaba el genio matemático del s.XX Srinivasan Ramanujan http://en.wikipedia.org/wiki/Srinivasa_Ramanujan

Templo de Anjaneyar, donde rezaba el genio matemático del s.XX Srinivasan Ramanujan

3. Ver el ateísmo como una creencia sin adulterar perpetuamente inmune a las ideologías. He escuchado en repetidas ocasiones que el ateísmo no es dogmático. Los Ateos Americanos definen el ateísmo como nada más que “una falta de creencia en dioses y seres sobrenaturales”. Sí, el ateísmo en este nivel más purista no es dogmático. Sin embargo la misma organización también respalda principios que parecen semillas de un dogma.

Los Ateos Americanos se describen como sigue:

“El único elemento común que une a todos los ateos es una falta de creencia en dioses y seres sobrenaturales. Algunos de los mejores debates que hemos tenido han sido con otros ateos. Esto se debe a que los ateos no tenemos un sistema de creencias comunes, unas sagradas escrituras o un papa ateo. Esto significa que los ateos a menudo estamos en desacuerdo en muchos temas e ideas. Los ateos venimos en una variedad de formas, colores, creencias, convicciones y antecedentes. Somos tan únicos como nuestras huellas dactilares”.

Mientras que afirman su individualidad en el grupo, simultáneamente abrazan objetivos y logros colectivos, incluyendo:

  • “Desarrollar y difundir una filosofía social en la que la humanidad es el centro”
  • “Celebrar convenciones y reuniones sobre el ateísmo en todos los Estados Unidos, incluyendo marchas del “Orgullo Ateo” en las capitales estatales”

¿Veis la inconsistencia? Promover una filosofía central, celebrar convenciones y organizar marchas parecen el sello distintivo de un grupo ideológico cohesionado. Además decir que los ateos somos “tan únicos como nuestras huellas dactilares” es dar a entender que los miembros de una determinada religión son homogéneos, y por tanto inferiores. Ahí está ese molesto complejo de superioridad de nuevo.

4. La idea de que el ateísmo es la panacea. Sí, las guerras han hecho estragos durante siglos por disputas religiosas, o los enfrentamientos entre grupos religiosos. Aún así, es una ilusión creer que un mundo sin religión sería un lugar pacífico. Además eso implicaría que solo las creencias religiosas impiden el progreso científico y tecnológico. Por ejemplo la investigación con células madre se vio obstaculizada por la derecha religiosa. Sin embargo buscad en vuestras listas de amigos, familiares y conocidos, y es posible que os deis cuenta de que los anti-transgénicos y los anti-vacunación a menudo son también ateos. El ateísmo no nos hace inmunes a la pseudociencia o a poner impedimentos al progreso.

5. La creencia de que criar a los hijos en la doctrina religiosa es perjudicial, y por lo tanto los padres que crían a niños ateos no pueden hacer daño a sus hijos. Este es el último en mi lista pero no el menos importante. Los padres cometen errores de crianza, no la religión o la falta de ella. Estamos atrapados en el fango de la naturaleza humana. El ateísmo no nos libera de ese barro. Los ateos afirman que un niño no nace cristiano, judío, musulmán, hindú, etc.; se le fuerza a entrar en un sistema de creencias a una edad en que no puede dar su consentimiento. Yo diría que lo mismo se aplica a los niños criados puramente ateos. Cualquier padre que se digna a interpretar un misterio aún desconocido en términos absolutos está adoctrinando a su hijo.

Debo subrayar que no soy ni me identificaré nunca como religiosa o como creyente en deidades. No voy a entrar en la infinidad de problemas con la religión, porque se ha interpretado y se interpreta entre mi círculo de amigos liberales y escépticos de ideas afines. Permitidme aseguraos, amigos ateos, que no hemos ganado el premio de la iluminación. No demos por asumido que los aspectos negativos de la religión se aplican por igual a todas las personas religiosas. No hay que caer en la autocomplacencia ni permitir que el ateísmo ruede por la resbaladiza pendiente de la naturaleza humana hasta el infernal fuego de la doctrina y la condena al que es diferente.

Imagen de portada.

SOBRE LA AUTORA

KavinSKavin Senapathy es una agnóstica inquisitiva nacida y educada atea. Sus intereses incluyen el mundo de lo humano, la genética y la biotecnología. Con raíces en el sur de la India, espera enseñar a sus hijos birraciales todo tipo de cosas sobre su herencia cultural. Las opiniones expresadas son de ella y no reflejan las de su empleador, una pequeña empresa privada del sector de la I+D en genética. A Kavin le encanta interactuar con sus lectores, seguid sus noticias sobre genética, maternidad y defensa de la ciencia en su página de Facebook. También podéis seguirla en Twitter @ksenapathy.

Puedes encontrar el post original en inglés aquí.

—–

Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, Skeptability y, por supuesto, Skepchick.

Previous post

Fugaces: Tosferina, pañales y patriarcado

Next post

Vídeo de la semana: Perspectiva de águila

bruno

bruno

Ex-superhéroe atropellado. Escéptico, nihilista, ingeniero naval. Pensativo, vivo sin vivir en mí, buscando respuestas en los posos de mis Crunchy Nuts.

2 Comments

  1. March 31, 2015 at 5:35 pm —

    Es mi primer comentario en el sitio, pero me parecio que era un buen tema para participar y dejar mi opinion.
    Toda la nota es una experiencia muy particular. No soy un quien para determinar nada respecto a la vida y la crianza de Kavin.
    Lo que personalmente senti al leer el texto fue una incomprencion al ateismo, pese a su adopcion.
    No se si el hecho de un padre poco amigo a endulzarle las cosas pueda haber alimentado ese lado mas sensible y necesitado de respuestas, entendimiento y comprension.
    Comparto muchos de los defectos que el ateismo tiene, principalmente el creerse como los que vieron/vimos la luz, sin embargo, creo que el futuro tiende a una polarizacion religiosa.
    Considero que no entiende el ateismo, porque el hecho de fometarlo, de hacer marchas, reuniones, es simplemente mostrarse como una alternativa de vida, como una opcion para las personas que estan en medio de la lucha entre la presion social del esquema religioso tradicional y su vision personal. y ese espacio es abierto a cualquiera, haya llegado desde donde haya llegado y piense lo que quiera. He asistido a congresos de ateismo y no comparto casi nada de lo que en ellos se dice. Pero no reniego de eso, son personas que piensan distinto, que ambos no creamos en la existencia de Dios no nos hace iguales.
    Espero que la gente encuentre el consuelo que necesita sni la necesidad de creer en dioses, energias, etc. el mundo es maravilloso asi como es. Aun cuando te terminen comiendo gusanos y microorganismos.

    • April 4, 2015 at 6:57 pm —

      Gracias por comentar, y disculpas por la tardanza en que apareciera el comentario: quedó perdido en “moderación”.
      No se puede “Entender” el ateísmo, porque cada uno lo entendemos a nuestra manera. El punto del artículo es un tema recurrente en el escepticismo y el ateísmo: los hay que, por el hecho de ser escépticos y/o ateos, tienen un complejo de superioridad que les hace incapaces de ver los problemas y las contradicciones que todo “-ismo” tiene. La autora subraya algunos de esos problemas en forma de creencias, por parte de algunos ateos, cuanto menos discutibles y a menudo tan dogmáticas como las religiosas. Eso no invalida el ateísmo, pero nos hace ver que no estamos por encima del bien y del mal.
      Pero resulta que por desgracia el escepticismo, en general, NO es “abierto a cualquiera, haya llegado desde donde haya llegado y piense lo que quiera”; como se demuestra demasiado a menudo, el escepticismo (y el ateísmo) discrimina a mujeres, a gays, a gente que hace yoga…

Leave a reply