FeminismoPosts desde Skepchick

Posts desde Skepchick: El mito del pesamiento mágico

(Advertencia de contenido: aborto involuntario y muerte fetal)

Del 19 al 23 de abril es la Semana Nacional de Concientización sobre la infertilidad (SNCI) en los EE.UU.

Cuando estás tratando (sin éxito) de tener un bebé, la gente puede decirte muchas cosas ridículas, algunas de ellas con buenas intenciones, otras no. Para marcar la SNCI originalmente estaba planeando escribir un post sobre las cosas que no se deben decir a un amiga infértil, pero el tema ha sido ampliamente cubierto en otros lugares en internet (ejemplos aquí, aquí, aquí, aquí, y aquí). La gran abundancia de este tipo de artículos sugiere que tal vez todavía estamos teniendo algunos problemas para transmitir el mensaje.

Decidí mejor centrarme un área particular de “consejos” que creo que es particularmente perniciosa, a pesar de que casi siempre se ofrece con un verdadero sentido de compasión y con la intención de ser útil.

El pensamiento mágico.

Una definición estándar de pensamiento mágico “es la atribución de relaciones causales entre acciones y eventos que no pueden justificarse por la razón y la observación”. Tienes dos malas noticias y esperas ansiosamente la tercera porque “las cosas malas vienen de tres en tres”. Llevas un paraguas porque eso garantiza que no va a llover. Usas tus calcetines de la suerte para una entrevista de trabajo importante y les das crédito por obtener el puesto.

El pensamiento mágico abunda en el mundo de la infertilidad. Los partidarios de esto dirán este tipo de cosas a un amiga infértil:

“Tienes que mantener una actitud positiva y visualizar un buen resultado.”

“Tienes que imaginar tener a tu bebé en tus brazos.

“Tienes que enfocar tu energía positiva y enviarla hacia el universo.”

“Tienes que hacer un tablero de visión.”

“Tienes que leer El Secreto.”

El problema es el siguiente: “consejos” como estos llevan consigo la suposición errónea de que si tan solo tu amiga trabajara más duro en la visualización positiva, superaría su infertilidad y sería capaz de construir la familia que quiere. (Estoy usando el femenino porque, en mi experiencia, la gran mayoría de los consejos no solicitados en relación con la infertilidad provienen de mujeres y se dirigen a mujeres. Me encantaría que los hombres compartieran ejemplos de comentarios dirigidos a ellos en los comentarios).

La responsabilidad recae en el paciente.

Eso no es sólo injusto y falso: es una cosa cruel que decir a una amiga.

Estoy segura de que estos comentarios surgen en parte porque las amigas pueden ver que este es un proceso estresante y emocionalmente desgarrador, y ellas saben que el estrés es perjudicial para los resultados del embarazo.

El tema es que alguien que se somete a tratamientos de infertilidad también sabe que el estrés es perjudicial para los resultados del embarazo. Hay un nuevo nivel de tensión creado cuando estás estresada por no quedar embarazada y luego estresada por estar estresada, ya que podría ser la razón por la que no estás consiguiendo quedar embarazada.

Es tremendamente difícil ir a una clínica de fertilidad y someterse a procedimientos médicos invasivos y no sentirse estresada por esto. Es estresante cargar tu cuerpo de hormonas. Es estresante hacer seguimiento a un régimen médico complicado. Es estresante tener que ausentarte del trabajo para la supervisión del ciclo. Es estresante tener tu horario fijado por completo (incluyendo tu vida sexual) por alguien más. Es estresante dejar tu corazón y tu alma (y tu cartera) en algo que quieres desesperadamente sabiendo desde el principio que, a pesar de todo, podría no funcionar.

Las pacientes de infertilidad saben que el estrés es malo. No necesitan que se los recuerdes.

Una de las cosas más difíciles a las cuales hacer frente en lo que se refiere a la infertilidad es la pérdida de control.

Para muchas mujeres, la infertilidad es la primera vez en su vida no han tenido éxito en algo.

Y la cruel verdad sobre la infertilidad es que puedes hacer todo lo que esté en tu poder para cambiar el resultado, y es posible que aun así no tengas éxito.

Puedes pasar las dos semanas de espera antes de la prueba de sangre meditando y visualizando y enviando energía positiva, y si el/los embrión/es no se implantan en el útero, nada que hagas va a cambiar eso.

Puedes darte las mejores probabilidades posibles siguiendo al pie de la letra las instrucciones de tu médico, pero en última instancia no puedes controlar si un ciclo particular va a funcionar, o si un embrión se va a implantar, o si un feto va a crecer a término y nacer vivo.

Entonces, ¿por qué nos empeñamos en decirle a las mujeres que luchan con la infertilidad, “¡Mantén una actitud positiva! ¡Va a funcionar! ”

Entiendo que estamos tratando de dar apoyo, pero exhortaciones a “visualizar el resultado que deseas” o “hacer un tablero de visión” no hacen más que añadir a la ilusión de que estamos de alguna manera en control de nuestros cuerpos.

Y si estamos en control, eso significa que podemos cargarnos de culpa a nosotros mismos y a nuestros cuerpos cuando falla el ciclo, la prueba de embarazo es negativa, la ecografía muestra que ya no hay un latido de corazón.

Si estamos en control, es nuestra culpa cuando no funciona.

Esta es la cruda realidad: el pensamiento mágico no funciona. Algunos embarazos muy deseados no terminan con un bebé sano, y algunas personas nunca llegan a tener la familia que planeaban.

Mantener una actitud positiva y visualizar un buen resultado no impidió que una de mis amigas descubriera en un ultrasonido a las dieciocho semanas que su bebé ya no tenía latidos de corazón.

No acabaron con los devastadores resultados de examen anatómico de otra amiga, el cuál reveló que su bebé moriría al nacer.

No detuvo mi aborto involuntario, que fue probablemente lo más cercano que llegaré a un segundo hijo.

No podemos desear un embarazo hasta convertirlo realidad, no importa cuánto nos esforcemos. Si pudiéramos, todos tendríamos las familias que deseamos desesperadamente.

Dejemos de mentirnos a nosotras mismas y a nuestras amigas.

Vamos a reconocer (tan difícil como eso pueda ser) que no podemos controlar el resultado de este proceso.

Vamos a dejar de difundir el mito del pensamiento mágico.

Imagen de cabecera: ~dgies, via flickr.

SOBRE LA AUTORA
angela_GPAngela pasó los primeros años de sus treintas intentando mantenerse a flote educando a su hijo y terminando el doctorado. Con su título en mano y su hijo a punto de entrar al colegio, ahora tiene que descubrir qué sigue. Vive en el sur de Canadá con su marido, su hijo y dos gatos de las antípodas.

Puedes encontrar el post original en inglés AQUI
_____
Posts desde Skepchick es la sección en la que semanalmente traeremos traducido un interesante artículo publicado originalmente en alguno de los blogs de la Red Skepchick: Mad Art Lab, Teen Skepchick, Queereka, Skepchick.se, Skepchick.no, School of Doubt, Grounded Parents, Skeptability y, por supuesto, Skepchick.

Previous post

¡Johnny, la gente está muy loca!: La doctrina del Karma.

Next post

Vídeo de la semana: "El cuerpo perfecto"

Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

No Comment

Leave a reply