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Bios: Mary Dixon Kies

Antes del siglo XIX en América las mujeres de la mayoría de Estados no estaban autorizadas a tener posesiones a su nombre. Todo lo que tuvieran, propio o ajeno, debía estar a nombre de sus familiares varones. Esto también afectaba a las patentes, hasta que en 1790 se aprobó una ley por parte del Gobierno Federal de los Estados Unidos por la cual cualquier persona, hombre o mujer (aunque no estaban incluidos los esclavos, que también tenían capacidad inventiva a pesar de lo que opinasen sus amos blancos), podría registrar una patente “para cualquier arte, manufactura, ingenio, máquina o aparato útil, o cualquier mejora en uno ya existente, pero no utilizada anteriormente”.

 

El hecho de que la mujer no pudiera tener posesiones propias nos puede llevar a pensar que ellas no inventaron hasta que lo hizo nuestra protagonista de hoy, pero nada más lejos de la realidad.

 

Mary Dixon nació en Connecticut en 1752 en una familia de granjeros y contrajo el apellido Kies en segundas nupcias. Como muchas mujeres de su época, Mary se dedicó a la fabricación de sombreros y fue en este campo en el que destacó, siendo la primera mujer en los Estados Unidos en registrar una patente. Esto ocurrió el 5 de mayo de 1809.

 

En una época en la que el comercio con Europa estaba bloqueado como consecuencia de las guerras napoleónicas, cada vez se hacía más difícil importar manufacturas a los Estados Unidos, por lo que el presidente James Madison optó por una política de fomento de la manufactura nacional. Así fue como prosperó la industria de la fabricación de sombreros de paja, vital en ese momento, ya que todas las mujeres los utilizaban para trabajar en el campo.

 

Dixon Kies inventó y patentó un nuevo método por el cual se hacía más efectivo el tejido de la paja con seda e hilo. Este método reducía costes a la hora de fabricar los sombreros que las mujeres llevaban al campo.

 

La industria de los sombreros de paja por aquel entonces, y solo en Massachusetts donde Mary trabajaba, tenía un valor de 4,7 millones de dólares en moneda actual. No es de extrañar que incluso la Primera Dama Dolley Madison la elogiase por tal invento que supuso el empuje definitivo a la industria sombrerera nacional.

 

Se estarán preguntando cómo es que no hemos explicado todavía ese método revolucionario ni hemos puesto una imagen de los planos o la documentación que acompañó a la patente. Esto es porque toda la documentación se perdió en un incendio de la Oficina de Patentes en 1836, junto con unos 10.000 registros de patentes más. Lo único que se conserva son muestras del tejido que hizo posible el método de Dixon Kies.

 

A pesar de ser la primera mujer en obtener una patente, Mary Dixon Kies no fue ni mucho menos la primera mujer en mejorar el método de fabricación de los sombreros. Fue especialmente reconocida otra mujer: Betsy Metcalf, quien inventó un método muy famoso de trenzar la paja y a la vez empleó a muchas mujeres; pero declinó patentarlo porque no quería enviar su nombre al Congreso.

Hacia 1840 había unas 20 patentes concedidas a y registradas por mujeres, la mayoría relacionadas con la cocina, herramientas o prendas de vestir. Hoy se estima que más del 12% de las patentes registradas al año pertenece a mujeres inventoras.

 

Mary Dixon Kies falleció en Nueva York en 1837, a los 85 años, y en la miseria. No fue capaz de sacar un beneficio económico a su patente, a pesar de que otros sí se beneficiaron de ella.

 

Para saber más (en inglés):

Mary (Dixon) Kies, America’s First Female Patent Holder

Mary Kies. Woman Inventor: First to be Granted a U.S. Patent

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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