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¡Dioses!: La festividad del Tanabata

El periodo estival es un gran momento para las celebraciones religiosas: noches cálidas, ambiente relajado y una próxima cosecha que nos permitirá pasar el duro invierno sin mayores penurias.

El Tanabata o Festividad de las Estrellas es una celebración japonesa que data del siglo XVII y tiene un origen chino, donde se conocía como Qi xi o La Noche de los Sietes. Se caracteriza por ser una fiesta de petición de deseos relacionados con las habilidades de cada persona y se celebra el séptimo día del séptimo mes del calendario lunisolar (que mide el tiempo en función de las fases de la Luna y del Sol y que fue el calendario oficial japonés hasta bien entrado el siglo XIX). Actualmente la celebración del Tanabata depende de las ciudades en las que se haga y tiene varias fechas entre los meses de julio y agosto.

La leyenda detrás de esta celebración se basa en una antigua historia de amor china: El pastor y la hilandera. Para el Tanabata la historia es la siguente:

Orihime (que representa a la estrella Vega), una princesa hilandera e hija del Tentei (el Rey Celestial, el Universo) tejía las telas más hermosas de la Vía Láctea. A su padre le encantaba su trabajo y ella se esforzaba al máximo para complacerle con sus tejidos, pero la pobre Orihime estaba triste ya que a causa de su duro trabajo no tenía tiempo para divertirse y conocer al amor de su vida.

El Tentei se apiadó de la tristeza de su hija y le presentó a Hikoboshi (la estrella Altair), un vaquero que vivía y trabajaba al otro lado de la Vía Láctea.

Después de tanto tiempo sin contacto humano, Orihime e Hikoboshi se enamoraron perdidamente y decidieron casarse lo antes posible, pero su amor era tal que no tenían ojos para nada más y poco después de casarse ella descuidó sus tejidos y él a su rebaño, lo que hizo enfadar al Tentei.

Los amantes fueron separados, pero tal era la pena de Orihime que rogó a su padre para que permitiese que se volvieran a reunir. El Tentei, que no podía ver llorar a su ojito derecho, cedió a la petición; pero solo les dejaría reunirse el séptimo día del séptimo mes, siempre y cuando Orihime hubiese terminado sus labores de hilandera.

Pero sus penurias no acaban aquí, la pimera vez que trataron de reunirse se dieron cuenta de que el río (la Vía Láctea) no tenía puente y no podrían estar juntos, por lo que Orihime lloró tanto que una bandada de urracas se apiadó de ella e hicieron un puente con sus alas para que los amantes pudieran cruzar el río. Si bien se dice que si llueve durante el Tanabata las urracas no podrán venir y los amantes tendrán que esperar un año más para reunirse.

Durante las festividades de Tanabata las mujeres pedían como deseo mejorar sus habilidades tejedoras y artesanales, mientras que los hombres pedían mejorar su caligrafía escribiendo sus deseos en tiras de papel.

En la actualidad se celebra escribiendo deseos en pequeñas tiras de papel llamadas tanzaku y colgándolas en ramas de bambú u otros ornamentos. A veces estas decoraciones se envían río abajo y se queman después del festival, a la media noche del día siguiente.

Es típico en Tanabata vestirse con yukata, una prenda mucho más ligera que el kimono hecha de algodón y que se usa en las estaciones cálidas.

La ciudad con la mayor celebración del Tanabata es Sendai, al norte de Japón, donde en lugar de celebrarse en julio (fecha adaptada al calendario gregoriano) se sigue celebrando en agosto (acorde al calendario lunisolar, aunque la fecha varía de año en año).

Para saber más sobre la festividad del Tanabata en la actualidad y su leyenda:

Tanabata

Tanabata: Japan’s Star Festival

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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